Capítulo 26:

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Capítulo 26:

-Freddy-

Estaciono mi coche frente a la casa de mi novia, estoy a punto de bajar cuando veo un cuerpo desagradable acercarse a la puerta. Apago las luces de mi coche y decido quedarme observando.

Canela toca dos veces la puerta y espera pacientemente. Muerdo la punta de mi dedo, pero no siento nada. Cuando esta por tocar una tercera vez la puerta se abre.

Por la preciosa silueta sé que es mi novia.

—Dale una pata en el culo, y córrelo de tu casa amor. —Susurro, tomo entre mi mano el collar que tengo con su nombre y le doy un beso. —

Al contrario de lo que yo esperaba, ella se lanza sobre él y distingo lo que es un beso. ¡¿QUE MIERDA PASA AQUÍ?!

Bajo del auto, y golpeo el portón.

—¡_______! ¡________! —Mi garganta se desgarra por el grito—

Despegan sus labios y ella se gira a verme, sonríe de lado y luego vuelve a ver a Canela. Toma la mano de él cabrón ese y juntos entran a la casa de ella. Vuelvo a gritar su nombre desesperadamente, y con mis manos golpeo muy fuerte los barrotes.

La puerta se abre de nuevo y ______ sale.

_____: Arruinaste todo, volviste a romper mi corazón. —Grita— Te odio. —Se gira y vuelve a entrar a la casa—

—¡MIERDA! —Me siento en mi cama, estoy sudando— Fue un sueño, mierda, fue un puto sueño. —Lanzo las cobijas lejos de mí y me levanto, camino a el baño— Ya no volveré a beber entre semana. —Lleno mis manos de agua y lavo mi rostro y me seco con una toalla—

Recuerdo el sueño, y ver esa preciosa boca decirme te odio me hizo temblar.

Vuelvo a la cama y antes de volver intentar dormir miro mi celular. 3:34 am.

—Mierda. —Repito la palabra buscando asimilar que fue un sueño y que nada de eso se hará realidad. —

(...........)

—Hola Irma, está el director.

Irma: Joven Leyva, que raro verlo por aquí. —Se burla de mi— Y si, si esta, de hecho, está esperándolo.

—Si, en la entrada me dijeron que viniera directamente acá. —Ella sonríe, le divierte ver cómo me dan castigos tontos en vez de expulsarme por miedo a perder a la joyita Leyva— Bueno, entrare ya si no, no alcanzare a ver a mi novia.

Irma: Adelante. —Le sonrió una vez más y luego empujo la puerta—

—¡Amigo mío!, ¿que tal tu semana?

Dir.: Alfredo Leyva, siéntate.

—¿No quieres hacer esto rápido? Tengo que ir a ver a mi chica.

Dir.: No, no quiero. Siéntate. —Volteo los ojos y tomo asiento— Que paso ayer?

—Golpee a Canela.

Dir.: Me agrada tu sinceridad —Sonrió— Porque lo golpeaste?

—Beso a mi novia cuando yo estaba de viaje, tenía que enseñarle que con lo mío nadie se mete. —Ahora él sonríe, se sienta correctamente en la silla, y acomoda sus lentes—

Dir.: Tenemos periódico escolar? —Asiento dudosamente, ¿a que viene esa pregunta? — Bien, quiero que trabajes con los chicos del periódico escolar. Dos semanas.

Celoso. (Freddy Leyva.)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora