Ya no valen los golpes de pecho

16 0 0
                                        

Cuan difícil es creer en esta ciega humanidad, cuando la historia cuenta que crucificaron al único hombre justo que ha existido en este mundo, el cual compartia con los demás sin hacer acepción de personas, sin etiquetar a nadie por su situación económica, estado civil, y aun así le hallaron muchos defectos...

¡y prefirieron a un hombre agitador revoltosos del pueblo, y despreciaron al benefactor de todos, aún siendo él hijo de Dios!

Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró. Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dijo: gloria a Dios, verdaderamente este hombre era justo. Y toda la multitud que estaban presentes viendo este espectáculo, se volvían golpeándose el pecho.
Lucas 23:46-48

Robin Alexander.

El Gran Alfarero. 06Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora