¿Cuantas veces has mirado el cielo con los ojos llenos de lágrimas pidiendo a Dios fuerzas para lograr continuar?
las lágrimas son el lenguaje con las que habla tu alma, cuando sientes un inmenso dolor que simplemente no puedes expresar, se te hace un nudo en tu garganta, acompañado de un dolor en el pecho, y sientes que mueres, y no puedes explicarlo...
Existen momentos en los cuales la ansiedad es tan fuerte, que no basta con solo expresarlo a otras personas, necesitas paz en tu interior, pero la paz que solo Dios te puede otorgar, pídele a él que te de fortaleza y consuelo para aceptar lo que no puedas cambiar, y sabiduría para tomar las decisiónes que ahora estan en tus manos.
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.
2 Corintios 1:3-5Robín Alexander

ESTÁS LEYENDO
El Gran Alfarero. 06
RandomEstudia como si fueras a vivir para siempre, pero disfruta la vida, como si fueras a morir mañana.