-Dentro del departamento no se escuchaba nada, No había respuesta por parte de N y mucho menos Leo se atrevía a levantar la vista, temía ver las expresiones de su hyung al saber que lo habia decepcionado, pasaron cinco minutos, cinco largos y eternos minutos en donde Leo sintió como el mayor se ponía de pie, sus sentidos estaban atentos a N por lo que escucho como este había entrado a su habitación y había cerrado la puerta. De tal forma trascurrió una hora en la cual Leo no dejaba de imaginar los diferentes escenarios en donde su hyung salía de la puerta de su habitación totalmente vestido y decidido en irse, tambien estaba la opción en donde N saliera para maldecirlo y echarle en cara todo el sufrimientos psicólogo por el que lo hizo pasar sin necesidad alguna. Simplemente Leo estaba viviendo un infierno del cual no podía escapar. Todo sus pensamientos fueron puesto pausa cuando escucho aquel sonido de la puerta abriéndose, Leo aun se encontraba sentado en aquel sofá mientras sentía su cuerpo temblar ligeramente, era la primera vez en su vida sintiendo a tal grado el temor, el verdadero miedo mezclado con el pánico ante la posibilidad de poder perder aquello que significa todo en su vida, pero mientras sujetaba sus propias manos y mantenía la vista baja vio como poco a poco su hyung se había puesto frente a él, podía ver los pies de N siendo cubiertos por sus calcetas, seguido por la tela del pantalón, aquello hizo comprender a Leo que su hyung se había vestido...-
-Los ojos del chico de piel blanca estaban cada vez mas cristalinos, temía por lo que tuviera que decirle su hyung pero al escuchar su propio nombre siendo pronunciado por el mayor hizo helar su sangre, tenía miedo. —Leo...— La voz de N era calmada, incluible algo baja dándole la sensación de que su hyung tenía una expresión seria en su rostro, —...No vuelvas a buscarme— ordeno N y ante sus palabras aquellas lagrimas que Leo intentaba controlar simplemente salieron, todo dentro de él se rompió, aunque lo que estaba sucediendo era una opción que se había imaginado aun así no podía creerlo, N dio media vuelta comenzando a caminar a la puerta y al escuchar sus pasos como se alejaban Leo levanto la vista, aquella lagrimas que caían directo al piso ahora recorrían las pálidas mejillas de Leo contemplando aturdido como aquella que le daba sentido a su vida se iba de él.-
-Tal vez era su subconsciente quien había tomado el control de Leo o quizás todas esas emociones gritando por una misma cosa que sin pensarlo se puso de pie en contra con lo que se había puesto minutos antes, como una orden personal el respetar si su hyung deseaba irse de su lado al saber todo lo que le había estado ocultando simplemente respetaría su decisión pero, entonces ¿Por qué estaba corriendo detrás de su hyung?. Sin nada que decir Leo alcanzo a N abrazándolo por la espalda impidiendo que el mayor tomara la perilla de la puerta, quizás Leo debería decir algo pero no podía, se sentía avergonzado por sus actos pero al mismo tiempo no se arrepentía por ninguno de ellos, solo podía abrazar con fuerza a su hyung mientras lloraba, sus lagrimas que no dejaban de salir habían comenzando a mojar la parte del hombro de N ya que ahí Leo había apoyado su cabeza ocultando un poco su rosto, —Hiciste justo lo que deseaba que hicieras así que deja de llorar...— Las inesperadas palabras de N hicieron desconcertar a Leo quien lentamente fue despegando su cabeza del hombro del mayor pero aun asi se mantenía abrazándolo, no estando del todo seguro de lo que pasaba por la mente de su hyung, —Suéltame un segundo,...no me iré— Dijo N asiendo que el corazón de Leo se calmara pero seguía el temor de perder a su hyung por lo cual no deseaba soltarlo mas sin embargo asi lo hizo pero aunque habia liberado a N de su abrazo, aun Leo se mantenía sujetando la parte de debajo de la camisa del mayor ya que este le quedaba grande al ser de Leo. N volteo encarando a su mejor amigo pero al sentir como su camisa era sujetada por el chico de piel blanca no pudo evitar sonreír asiendo que el confundido corazón de Leo se estremeciera sin poder comprender el motivo de aquella sonrisa tan encantadora por parte del mayor.-
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Dulce cafe...
Hayran KurguN quien había pasado la mayor parte de su infancia siendo despreciado y golpeado por sus padres por ser homosexual ahora de adulto lleva una vida bastante tranquila trabajando en su propia cafetería junto a sus amigos Ken, Hyuk, Ravi, y su mejor ami...
