Rubén:
Me beso...realmente...está sucediendo, correspondí el beso tímidamente, él sonrió por eso, puso sus manos en mi cintura y las mías al rededor de su cuello, espero que esto no sea un sueño. Nos separamos por falta de aire, creo que ahora voy a empezar a odiar el aire.
-Rubén, te amo- mierda, estoy feliz por lo que esta pasando pero a la vez tengo miedo de hacerle más daño.
-Mangel, y-yo...- suspiré-no te merecezco...- mire para otro lado y quite mi manos de su cuello.
-¿Por qué dices eso?- su voz se quebró, mierda...¿Por qué soy tan estupido?.
-¿No es obvio?- fingí una sonrisa y luego me mordí el labio, tratando de no llorar- por todo lo que te cause, por traerte problemas con tu famil...- me agarro de la nuca y me interrumpió con un beso, de unos segundos, luego nos separamos y junto nuestras frentes.
-¿Por qué no...mejor dejas los problemas y seguís adelante? Cómo nuestra promesa.
La promesa.
"-Es que...-Me abrazo, sentía como sus lágrimas caían en mi remera- Siento que en cualquier momento vas a llegar al límite, que ya no vas a soportar todo lo que te está pasando, que...
-Shh, ¿no escuchaste lo que dije? Seguiré avanzando pase lo que pase.
-¿Lo prometes?.
-Lo prometo."
Esa promesa no pienso romperla, aún que me cueste la vida.
-Tienes razón...- sonreímos- Mangel...yo también te amo- sentí el leve sonrojo.
Nuevamente nos reímos, cuando nos íbamos a besar de nuevo, el timbre nos interrumpió. Mangel me hizo una señal de que me quede, yo simplemente asistí y se fue a abrir la puerta; me apoyé en la pared, no puedo creer lo que acaba de pasar, él...dijo que me ama, que realmente me ama, si esto es un sueño no quiero despertar.
-Rub, ven, es la policía.
Fui al living tímidamente, estaba el policía y otra persona, usaba traje, no sabía quién era, ambos me saludaron e hice lo mismo, luego me senté en el sillón al igual que Mangel.
-Les presento al señor Grimes, Rick Grimes.
-Un gusto.
-Lo mismo digo- dijimos Mangel y yo a la vez.
-Él es uno de los mejores abogados.
¿Uno de los mejores? No había escuchado sobre él.
-Usted..¿Ya sabe el motivo del juicio?- preguntó Mangel.
-Si, el oficial me lo dijo...¿Es cierto todo lo que le sucede, Doblas? ¿Qué tu madre casi te mata, que tu padre lo viola, que su hermana murió tan joven?
-Es cierto.
Y así fue casi toda la tarde, respondiendo sus preguntas, ya estaba llegando al limite de llorar, a veces me tapaba la cara y me mordía el labio, Mangel me abrazaba a cada rato, mejor para mi, me tranquilizaba un poco. Algunas preguntas no las podía responder, aún las cicatrices no habían cerrado.
-Es todo, será mejor que me vaya- dijo el señor Grimes.
-Yo también.
Se levantaron al igual que Mangel y yo; los acompañamos hasta la puerta.
-Doblas, le aseguró que no verá a sus padres por un largo tiempo.
-Eso espero- Mangel le abrió la puerta y se fue.
