Rubén:
Lágrimas, abrazos...nos volvimos a abrazar, miré a Mangel y sus ojos estaban cristalizados. ¿Habrá valido la pena perdonarlo? No lo sé, se veía arrepentido...con dolor o...¿Simplemente actuó y aprovechó de que soy una persona que cae rápidamente? No lo sé, no sé qué pensar.
Nos separamos y nos levantamos; nos quitamos las lágrimas, Beatriz nos miraba confundido, en cambio, Mangel nos miraba con felicidad pero a la vez con preocupación, me daba cuenta de las miradas de los demás.
-¿Se conocen?.
-Si, es un gran amigo mío- dijo Alex mirándome con una sonrisa.
-¿Y tu Mangel?- dijo Beatriz mientras lo miraba coquetamente.
Ojalá se de los dedos contra la puerta del auto.
-Si, también.
Se acercó a Alex y le acarició el pelo, Alex se rió, sigue teniendo esa risa rara pero contagiosa.
-Rubius, tenemos que hablar...y rápido- me dijo susurrando- Mangel, ¿Puedo entrar a su departamento?.
Mangel me miro, le asistí.
-Si, ¿Tu quieres venir, Beatriz?.
-¡No!- los tres me miraron- d-digo...
-No puede, porque...les tengo que hablar de algo muy importante- gracias Alex.
-Oh...está bien, adiós, Alex.
-Adiós, Bea.
Mangel abrió la puerta y entramos; cerré la puerta, nos fuimos para el living y nos sentamos en el sillón, Alex no dejaba de mirar el suelo, unas lágrimas se le cayeron y no hice otra cosa que abrazarlo.
-Tranquilo...
-No dejó de arrepentirme.
-Te perdone, ¿Okey? Siempre fuiste mi amigo...a pesar de todo.
Lo abrace más fuerte, Mangel se unió al abrazo y nos quedamos así por unos minutos, luego nos separamos. Nos quedamos hablando de las cosas que nos sucedió...
En un momento, Alex miro el reloj y su cara cambio a una de horror.
-Ale...
-Tienen que irse...
-¿Qué...?.
-¡Ahora!.
-Pero...Alex, ¿Qué pasa?.
-Vegetta- nos miro- él planeo un plan con los otros, quiere verte sufrir, Rubius...tienes que irte.
Escuchamos cómo golpeaban la puerta, me escondí detrás de Mangel y volvieron a golpear la puerta pero más fuerte.
-¡Rubén, sabemos que estás ahí!.
-¡Deja a Rubius en paz!.
-Alex...Alex...el traidor, ¿Quieres ser cómo Rubén?.
-¿Qué tiene de malo ser como él?- dijo Mangel acercándose a la puerta.
-M-Mangel...no abras.
-Quiero darle una paliza.
-No, Mangel, tenemos que proteger a Rubius.
-Y eso haré.
Abrió la puerta y entraron todos, Cheeto, Willy, Vegetta, Frank, Luzu...no habían cambiado nada, Alex y Mangel se pusieron delante mío.
-Vaya, vaya...
Se acercó a Alex, lentamente, Mangel cerró su puño mientras miraba con odio a vegetta.
