13.

1.3K 81 43
                                        

Rubén:

Lágrimas, abrazos...nos volvimos a abrazar, miré a Mangel y sus ojos estaban cristalizados. ¿Habrá valido la pena perdonarlo? No lo sé, se veía arrepentido...con dolor o...¿Simplemente actuó y aprovechó de que soy una persona que cae rápidamente? No lo sé, no sé qué pensar.

Nos separamos y nos levantamos; nos quitamos las lágrimas, Beatriz nos miraba confundido, en cambio, Mangel nos miraba con felicidad pero a la vez con preocupación, me daba cuenta de las miradas de los demás.

-¿Se conocen?.

-Si, es un gran amigo mío- dijo Alex mirándome con una sonrisa.

-¿Y tu Mangel?- dijo Beatriz mientras lo miraba coquetamente.

Ojalá se de los dedos contra la puerta del auto.

-Si, también.

Se acercó a Alex y le acarició el pelo, Alex se rió, sigue teniendo esa risa rara pero contagiosa.

-Rubius, tenemos que hablar...y rápido- me dijo susurrando- Mangel, ¿Puedo entrar a su departamento?.

Mangel me miro, le asistí.

-Si, ¿Tu quieres venir, Beatriz?.

-¡No!- los tres me miraron- d-digo...

-No puede, porque...les tengo que hablar de algo muy importante- gracias Alex.

-Oh...está bien, adiós, Alex.

-Adiós, Bea.

Mangel abrió la puerta y entramos; cerré la puerta, nos fuimos para el living y nos sentamos en el sillón, Alex no dejaba de mirar el suelo, unas lágrimas se le cayeron y no hice otra cosa que abrazarlo.

-Tranquilo...

-No dejó de arrepentirme.

-Te perdone, ¿Okey? Siempre fuiste mi amigo...a pesar de todo.

Lo abrace más fuerte, Mangel se unió al abrazo y nos quedamos así por unos minutos, luego nos separamos. Nos quedamos hablando de las cosas que nos sucedió...
En un momento, Alex miro el reloj y su cara cambio a una de horror.

-Ale...

-Tienen que irse...

-¿Qué...?.

-¡Ahora!.

-Pero...Alex, ¿Qué pasa?.

-Vegetta- nos miro- él planeo un plan con los otros, quiere verte sufrir, Rubius...tienes que irte.

Escuchamos cómo golpeaban la puerta, me escondí detrás de Mangel y volvieron a golpear la puerta pero más fuerte.

-¡Rubén, sabemos que estás ahí!.

-¡Deja a Rubius en paz!.

-Alex...Alex...el traidor, ¿Quieres ser cómo Rubén?.

-¿Qué tiene de malo ser como él?- dijo Mangel acercándose a la puerta.

-M-Mangel...no abras.

-Quiero darle una paliza.

-No, Mangel, tenemos que proteger a Rubius.

-Y eso haré.

Abrió la puerta y entraron todos, Cheeto, Willy, Vegetta, Frank, Luzu...no habían cambiado nada, Alex y Mangel se pusieron delante mío.

-Vaya, vaya...

Se acercó a Alex, lentamente, Mangel cerró su puño mientras miraba con odio a vegetta.

Mi Ángel- Rubelangel.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora