–Ven hija siéntate aquí, nosotros meteremos las cajas y las maletas– Mi mamá me dio la mano y me guió a una silla–no te muevas de aquí no quiero que te golpees con alguna caja o te pierdas.
–Está bien mamá de aquí no me muevo, pero podrías poner un poco de música mientras meten las cosas.
–Claro, ¿Qué quieres escuchar?
–Algo de Adele está bien, gracias mami
–No hay problema–me besó y escuché como se alejaba.
Al fondo se escuchaba make you feel my love.
Siempre me ha gustado Adele, me gusta como canta y que varias canciones se las dedica a un chico. Yo siempre he querido enamorarme y sentir esas mariposas que mis amigas dicen que sienten cuando conocen a alguien. Nunca he dado un beso, siempre he tenido miedo que el chico encuentre a alguien que si lo pueda ver, una chica de verdad, mis amigas y mi mamá dicen que soy linda que mi cabello es negro y que mis ojos verdes son lindos, pero dicen que lo más lindo es mi sonrisa, que tengo una sonrisa que enamora a cualquiera, así que trato de sonreír todo el tiempo.
Pero nunca seré como el resto de chicas, soy diferente.
***
Unas cuantas horas después mi mamá me dice que todo está dentro y que nos iremos a cenar fuera–toma aquí está la ropa para que te cambies– me pasa un poco de ropa, ella siempre me alista mi ropa porque yo no sé qué es lindo o que es feo.
–Gracias ma, pero me ayudarías a llegar a mi habitación o al baño porque no conozco esta casa –me puse de pie y le di mi mano a mi mamá.
–Bueno, lista para la excursión por la casa– mi mamá gritó–allá vamos
Me reí, mi mamá y sus cosas para hacerme sentir mejor y siempre funcionaba porque era feliz y me encantan sus bromas o chistes que algunas veces son tontos pero a mí siempre me hacen reir.
–Bueno, empezaremos por ir de nuevo a la puerta–caminamos un poco–listo, ahora sí empecemos–empezamos a caminar, nuestros pasos hacían eco porque la casa estaba casi vacía– Aquí es la sala, tiene el televisor y 3 sofás, frente a un sofá esta la mesa con juegos–seguimos caminando–aquí es la cocina, es grande, después te enseñare donde están las cosas–damos unos cuantos pasos y escuché como se abrió una puerta–aquí es tu dormitorio, tiene una cama muy grande y cerca de la cama están tus cajas, cuidado chocas con ellas, tu hermano las dejó tiradas por todo el lugar–escuche como se reía, seguimos caminando y llegamos a unas escaleras y subimos–con cuidado, muy bien aquí es mi habitación, tienes que tener cuidado al subir las escaleras, tu hermano está en su habitación así que mejor no molestar, después él te enseñará su habitación, vamos a tu habitación para que te des un baño y te cambies.
Volvimos a mi habitación, lo sé porque conté cuantos pasos hay desde el cuarto de mi mamá al mío, así me guió y me aprendo donde están las cosas. – Aquí es el baño–dijo mi mamá–de frente está la ducha a la derecha está el servicio y también el lavamanos, a la izquierda hay paños, aquí está tu ropa–me dio de nuevo la ropa– que disfrutes la ducha, yo también necesito una cuando termines me llamas.
Lo último que escuche fue la puerta del baño al cerrarse. Empecé a tocar y moverme con cuidado y era cierto a mi derecha había un lavamanos y estaba muy frío, seguí caminando con cuidado y encontré la ducha, me empecé a quitar la ropa y después me metí dentro de la ducha.
¡Dios! El agua estaba fría, me duché rápido no quería enfermarme. Terminé y agarré la ropa, me vestí, era muy fácil para mí porque mi mamá me enseñó a hacer esto y mucho más.
Salí del baño y empecé a buscar un cepillo o algo para peinarme. Encontré un cepillo me lo pase suavemente por el cabello, estaba hecho un desastre, lleno de nudos entonces escuché la voz de mamá–¿Puedo pasar?
–Claro, pasa mamá, ocupo tu ayuda mi pelo está hecho un desastre–Sonreí y sentí como mi mamá me quitó el cepillo y lo empezó a pasar por mi pelo, después me pasó una botellita y me dijo que era mi perfume. Termine de arreglarme, bueno mi mamá terminó y me dio mi bastón–Vamos Ty está como loco, ya quiere ir a comer
–Mi hermano siempre quiere comer, es igual que yo– le saqué la lengua y mi mamá entrelazó nuestros brazos
–Al fin–gritó mi hermano–Vamos ya tengo mucha hambre y que linda te vez colochitos.
–Gracias tonto, no te puedo ver pero me imagino que también estas muy guapo–Sonreí -Pero hueles de maravilla
–Siempre estoy guapo, pero creo que hoy voy a tener que ser un chico malo si algún hombre se acerca a ti, mi colochitos es solo mía– me dio un abrazo y un beso en la mejilla–Vámonos ya.
***
Mi mamá dejó el auto y empezamos a caminar sentí como Tayler me ponía una mano en la cintura–Problemas muchos problemas, creo que si voy a tener que ser malo hoy.
–¿Por qué? –Pregunté
–Hermana unos chicos te están viendo y no exactamente como a mí me gustaría, mejor entremos no quiero matar a alguien
Me reí, tonto hermano sobreprotector, creo que si mi hermano sigue así definitivamente voy a terminar sola y sin gatos, porque soy alérgica a los gatos.
–Bienvenidos a Sweet Moon, ¿Qué desean?
Oh, que linda voz tiene este chico y huele rico.
–Queremos una pizza grande, por favor y Coca-Cola.
–Muy bien en unos minutos se la traigo– ahí está de nuevo esa voz. ¿Me puedo enamorar de una voz?
Escuché como se alejaba el camarero.
–Oh colochitos voy a matar al camarero.
– ¿Qué? ¿Por qué?
–Ese chico te estaba viendo y se le estaba cayendo la baba–Mi hermano sonaba enojado.
–Tranquilo chico malo, al único hombre que quiero es a ti– me acerqué y le di un abrazo de oso
–Hey Keyla yo quiero un abrazo de esos–dijo mi mamá sonando como una pequeña niña.
Estaba a punto de darle un abrazo a mamá cuando esa hermosa voz volvió–Aquí está su pizza y su refresco, espero que lo disfruten.
–Gracias–dijo mi mamá.
–Eh mamá me podrías guiar para ir al lavamanos, no quiero comer con las manos sucias.
–Claro pequeña, vamos. –Me puse de pie y empezamos a caminar, mi mamá me dio la mano y me guió.
–Tengo que ir al baño espérame aquí no te muevas -asentí.
–Tranquila mamá de aquí no me muevo.
Escuche como mi mamá se alejaba y de pronto esa dulce voz apareció de nuevo y ese delicioso olor.
–Hola–oh Dios que linda voz.
Espera me dijo hola, creo que tengo que responder–eh H-Hola– Habla normal Keyla, no como tonta.
–¿Esperas a alguien?
–S-s-sí–ahí van de nuevo mis nervios
–Y puedo saber ¿Cómo te llamas?
–K-Keyla, sí me llamo Keyla–Creo que el chico no se ha dado cuenta que soy ciega.
–Keyla, hermoso nombre para una chica tan linda como tú. Mi nombre es Ian. Ian Lucker
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Oscuro
RandomSuena cliché el dejar un hogar para viajar a un lugar nuevo, donde nadie me conoce. Suena cliché el que encuentre el amor en este nuevo lugar. Suena cliché el que tenga un hermano sexy. Pero saben qué no es cliché... Que yo sea ciega, soy una adol...
