"Canción Recomendada: Final masquerade // Linkin Park"
La tía Betty antes de subir miró fijamente a la doctora, como si le molestara que acosara a Jaz. Ambas se miraron desde la lejanía casi parecía que se retaron con la mirada durante un segundo. Luego de que ambas mujeres volvieran a subir al vehículo Bethany le dijo amablemente a Jaz.
-Ahora te llevaré a la escuela.
Pero Jaz, que ya no podía contenerse enojada le replicó:
-¡No tía yo tengo que volver a casa!
-Pero cariño, le dije a tu madre que te llevaría al hospital y te devolvería a la escuela. No debes perder clases.
-¡Tía por favor! Tengo que irme a casa ¡ahora!
Jaz se sentía fatal. Sabía que la llevaría de nuevo a la escuela y tendría que esperar algunas horas antes de poder ir a casa. Donde quizás encontraría las respuestas que nadie se preocupó por buscar. Se trataba de su compañera, de su mejor amiga, de su hermana. Pero no, todo esfuerzo fue inútil. Fue llevada a la escuela de vuelta con esos compañeros que cada vez le desagradaban mas. En el camino ella de nuevo con su rostro serio e inexpresivo recordaba todas aquellas veces que abrazó a su hermana, todos esos juegos y pleitos de la infancia, esas charlas sobre los chicos. Cada navidad y cada noche que temerosas de los truenos durmieron juntas. Y que siempre era Wendy la que no contenía el miedo e iba al dormitorio de Jaz. Sosteniendo tiernamente una almohada y una cobija tocaba la puerta. Entraba y suplicaba a su hermana que la dejara permanecer esa noche con ella. Jamás se lo negó se amaban y ambas contaban siempre la una con la otra. Nunca se habían tenido secretos... Bueno eso parecía hasta ahora. De los ojos de Jaz salieron un par de lágrimas que recorrieron su rosado rostro hasta ser detenidos en el mentón por sus manos.
Al volver encontró a Michael fuera de la dirección. Bethany le dijo a su sobrina.
-Cariño hasta aquí llego yo. Vete a tu salón.
-Si tía, ahora voy.
La tía Betty se alejó mientras se ponía una red de cocina en el cabello. Jaz se acercó a Michael y le pregunto.
-¿Qué haces aquí? ee ¿Estas castigado?
Pero la secretaria del director salió en ese momento. Antes de que Michael pudiera responder algo y le indico de mala manera que el director ya lo estaba esperando. Michael hizo una mueca de descontento y al levantarse Jaz notó que el tenia morado y enrojecido su rostro. Debajo de la oreja izquierda. Otro chico salió de la dirección y éste tenía un pañuelo con sangre en la nariz. La secretaria con una mala cara ordenó a Jaz que volviera a su salón o sería la siguiente en ir a ver al director. Jaz se alejó molesta. De verdad era la situación mas estresante de su vida. Entró a su salón y el profesor Roberto estaba a la mitad de la clase. En tanto que todos la miraban en silencio el profesor recibió amablemente a Jaz y le comentó.
-Bienvenida Jaz, tus compañeros y yo estábamos hablando de trastornos mentales ¿Sabes que neurotransmisor provoca la paranoia, si este se encuentra en exceso?
Ella mientras tomaba su lugar dijo:
-Dopamina
-¡Excelente! Confieso que nos hemos desviado del tema. Pero estamos adelantados al programa y podemos seguir hablando un poco mas de esto. Cabe mencionar que solo un aumento de la dopamina no es suficiente, si no que se necesitan más factores como eventos traumaticos, exposición alta a niveles de estrés entre otras cosas.
El profesor y los chicos conversaron alrededor de una hora y media mas. Entre tanto que esto Jaz pensaba en como los días que no había asistido a la escuela no eran suficientes para olvidar a su hermana tomando clases en el salón contiguo. Al terminar la clase Jaz rápidamente se levantó y pretendía salir corriendo e ir a casa lo mas pronto posible. Así lo estaba haciendo, pero antes de cruzar la puerta pensó en deshacerse de la tarjeta de la doctora Lilibeth que ni siquiera se había molestado en analizar. Así que la arrojó al bote de basura y al estar por cruzar la puerta el profesor Roberto hablándole la hizo detenerse.
-¡Jaz detente! ¿Puedes venir aquí por favor?
Ella desesperada, pues ya estaba muy frustrada por no poder ir a su casa se contuvo y respondió
-Lo siento... Tengo prisa ¿Que necesita?
-Jaz no me pediste que te quitara la inasistencia...
-Esa es la menor de mis preocupaciones ahora profesor, eso es todo?
-No Jaz, de echo quería recomendarte... -Esperó a que los últimos chicos salieran y prosiguió- Acudir con un psicólogo, se que la sociedad ha llenado esa noble profesión de estereotipos pero deberías creerme a mi.
-Maestro, no me agradan los psicólogos y de verdad tengo prisa. Podemos hablar después si lo desea.
Jaz estaba parada de frente al escritorio del profesor. Con las piernas abiertas a la altura de los hombros. Sosteniendo su celular con su mano derecha mientras su brazo izquierdo rodeaba su cuerpo por el frente sujetando su ropa del lado opuesto. En ese momento llegó un whatsaap al celular de Jaz ella ignoró el mensaje y miro a su profesor esperando una respuesta.
-Jaz, si cambias de opinión, te dejo esto- Dijo mientras sacaba de su cartera una tarjeta- Esta es la tarjeta de mi esposa, pero ya la conoces. Jaz, no podía creer lo que veía, de nuevo era la maldita tarjeta de la doctora Lilibeth, ella ruborizada del enojo la tomó. La guardó en su bolsillo y salió corriendo. (aunque estaba sorprendida de lo que se acababa de enterar, aunado a que su profesor favorito le recomendara ir al psicólogo, luego recordara que era psicólogo especializado en neurociencias y que además estuviera casado con una psicóloga)pero lo realmente sorprendente era la idea de que su profesor favorito fuera el marido de una persona tan desagradable. Jaz se alejó ignorando a Michael que estaba en el pasillo viendo como se desplazaba hacia fuera. Pasando a su lado sin si quiera verlo.
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Manual Para Suicidas (Completo)
Mystery / ThrillerLa vida apesta. ¿Lo sabes? Se que lo sabes... Puedes sentirlo... Cuando sientes que esta vida no tiene sentido, cuando miras atrás y no has logrado nada. Cuando tus "amigos" solo ven que pueden obtener de ti. Cuando tu familia solo da problemas. Cua...
