11-todo pasará (corregido)

75 9 0
                                        

Arianni se tuvo que ir para su casa, esa misma noche ya que a última hora le informaron que tendría que pasar las vacaciones en casa de su tía (hermana de su madre), a la mañana siguiente me levanté un poco tarde, me duche y me vestí para ir a desayunar, cuando llegue ya todos estaban juntos esperándome, me di cuenta que había alguien más, alguien que yo conocía, me encontré con los ojos de marrones claros de mi tía Elsa, todo el tiempo he dicho que amo sus ojos y la intensidad con la que te miran, le di una sonrisa y ella hizo lo mismo, luego me senté en el comedor frente a Elsa.

-Hola Nía -saludó Elsa

-Hola tía -le devolví el saludó, ocultando la emoción de volver a verla.

-¿Cómo estás?

-Creo que bien

-Dime la verdad Nía con nosotros no tienes que mentir -Tarde unos minutos en responder pero luego logré hablar.

-Muy mal tía -y la sonrisa que tenía en un principio desapareció

-Lo se mi niña -mi tía intentó animarme -todos estamos aquí para ti

Todos asintieron al mismo tiempo, y Nati se levantó de su lugar y se acercó a mí para darme un fuerte abrazo, para mí fue tierno porque al no tener fuerza no me apretó en lo más mínimo, pero me hizo sonreír.

-Te quiero Nita -dijo Nati con su voz dulce

- Yo también Nati

-¿Qué tienes? ¿Por qué lloras? -preguntó Nati un poco triste

-Nada sólo no me desperté con ánimo y.... -Elsa me interrumpió

- No le digas eso ella tiene derecho a saber la verdad, -Elsa llamó a Nati para que se siente a su lado.

-¿Te acuerdas de tu tío Adolfo? -preguntó Elsa

-Si, a Nía no le cae bien -Nati respondió con su mirada fija en el piso

-¿Porque lo dices?

-Ella me lo dijo cuándo tío vino a vivir con nosotros

-¿Que te dijo Nía exactamente? -Elsa preguntó muy interesada

-Que no me le acerqué

-¿Y le hiciste caso a tu hermana?

-Sí, cada vez que me llama, yo salgo corriendo para mí habitación.

- Ok, ahora te diré lo que le pasó a tu hermana -Elsa le habló muy calmada, mientras mis padres y yo observamos en silencio -tu tío le hizo mucho daño a tu hermana, él le tocó su cuerpo donde no debía y tú hermana se asunto mucho.

-¿pero qué te toquen es algo malo? -preguntó Nati, sin entender lo que estaba escuchando.

-Sí, cuando te toquen y no te sientas bien tienes que decirle que no y hablar con tus padres -Elsa habló con Nati y la miraba a los ojos. Mientras los míos se llenaban de lágrimas -no importa quién sea, no te puedes quedar callada porque luego te harán daño.

-Está bien tía -Nati se acercó otra vez a mi lado -no te preocupes Nía ya nadie te hará daño, porque yo te voy a cuidar.

Todos reímos al escuchar a Nati, decía algunas cosas sin saber que significaba, pero de todos modos me hizo sacar una sonrisa, después de un rato comimos en silencio, mi madre había hecho mi desayuno favorito pancakes con leche, lo hizo para que me animara a comer pero al final no lo logró sólo comí la mitad de uno y varios sorbos de leche, cuando termine con lo que me dispuse a comer pedí permiso para irme a mi habitación, mi madre fue quien me dejó ir.

Cuando llegué me senté frente a la pc, todavía no creía que el día anterior llegue a sacar a Víctor de mi casa sin decirle nada, y más cuando se veía tan preocupado.

Encendí la pc y vi algunos mensajes sin responder, todos de Víctor, lo malo es que no tenía ganas de hablar con nadie y menos con él ya que me mostré tan cobarde cuando sólo debí de ser sincera, tenía la vista perdida cuando la puerta de mi habitación sonó, era Elsa la invite a pasar y nos sentamos en mi cama al mismo tiempo que le daba un abrazo.

-¿Qué haces? -Elsa preguntó muy interesada.

-Nada –respondí sin mucho interés.

-¿y que veías en la pc?

-Algunos mensajes.

-¿y porque no respondes?

-No puedo.

-¿Por qué no? -me agarró de las manos y eso me inspiró confianza.

-No sé.

-¿Quién es él?

-¿Cómo sabes que es chico?

-Te conozco lo suficiente -ok ahora todo el mundo me conoce, menos yo -dile cómo te sientes porque si te quiere lo entenderá.

-¿Y si no me vuelve a hablar?

- No creo que lo haga, y si lo hace olvídate de él, eso quiere decir que no es el indicado.

-Nadie quiere a una muchacha que está sucia -empecé a llorar esta vez con mucha fuerza.

- No digas eso -Elsa se acercó y me dio un abrazo, al mismo tiempo que me separó los cabellos de la cara y me hizo mirarla a los ojos -tu eres una chica muy linda y no creo que él sea tan idiota para dejar que eso se interponga entre ustedes, y tienes que saber que por desgracia lo que te paso a ti, le puede pasar a cualquiera, eso no te hace menos que nadie y sigues siendo la niña hermosa que todos aquí amamos.

-Quisiera estar así de segura como tú, no sé cuándo dejare de sentirme de esta forma-dije tratando de respirar normal, cuando volví a pensar en Víctor -el me cuida y se preocupa por mí, ayer estuvo aquí pero no supe que hacer, tengo miedo de su reacción.

- No puedes pensar en lo que no ha pasado, además tú sigues siendo una chica como cualquier otra, tienes que recordar sin dolor porque sé que no lo vas a olvidar, y puedes ayudar a tus amigas no sabes quién está pasado por algo igual que tú.

-Espero ser lo suficiente fuerte para andar con esta carga. Y gracias por estar aquí.

- No me agradezca, sólo trató de ayudarte, porque te quiero, -me dio un abrazo de despedida y luego se levantó de la cama dispuesta a salir, pero se paró en la puerta para decir unas últimas palabras -nos vemos mañana Nía - con esas palabras salió de mi habitación y cerró la puerta.

Un Giro Inesperado (COMPLETA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora