Llevaba una semana con Derek, aunque no sabía exactamente que eramos. Simplemente me hacía feliz. Y hoy, era mi cumpleaños, así que fuimos todos hasta mi casa al salir del Borderline.
- Me tengo que ir ya, Yuri.- dijo Derek depositando un suave beso en mis labios.- Tengo una bonita pila de exámenes esperándome en casa.
- Que te sea leve.- me despedí de el antes de volver con Jack y Amanda al salón.
- ¿Habéis comprado una tarta?- pregunté observando con ojos golosos aquel pastel que descansaba en la mesita.
- Es de trufa.- asintió Amanda.
- De trufa...- sentí como mi boca se hacia agua mientras me acomodaba junto a ellos.
- Vamos, pide un deseo.- dijo mi hermano encendiendo el numero 23 con su mechero.
Cerré los ojos y pedí inconscientemente lo mismo que había pedido aquellos años atrás, y cuando me di cuenta de ello la vela ya se había apagado.
Justo en ese momento llamaron a la puerta y yo la abrí con una sonrisa pensando que era Derek, que se había pensado mejor lo de los exámenes. Pero una figura mucho más alta y familiar estaba al otro lado de la puerta.
- Cuidado con lo que deseas, Yuri.- oí el susurro de mi hermano.
- Otabek...- su nombre se me escapó de los labios.
- Feliz cumpleaños, Casiopea.- dijo él sin atreverse a entrar.
Nos miramos un largo rato hasta que mi hermano reaccionó por nosotros.
- Amanda, nos vamos.
- ¿Como que Casiopea? ¿Que es eso? - la oí preguntarle a Jack antes de que desapareciesen por la puerta.
- ¿Puedo pasar?- preguntó mirado al interior de la casa.
Yo asentí y cerré después de que el pasase.- Otabek, yo...
Pero sus brazos rodeándome y apretándome contra él me interrumpieron. Y todo lo que tenia pensado decirle se borró de mi mente, barriendo a Derek como un tsunami. Y le abracé de vuelta.
- Maldita sea, te he echado tanto de menos...- susurró contra mi cabeza.
Sin pensarlo, alcé el rostro y busqué sus labios desesperadamente. Cuando choqué con ellos, apreté los ojos con fuerza y me dejé llevar. Sentí los brazos de Otabek descender a mi cintura para apretarme más contra él y no pude evitar jadear cuando noté como el beso iba subiendo de tono poco a poco.Nos deshicimos de la ropa entre jadeos y el incesante sonido de nuestros labios chocando,anduvimos sin separarnos hasta el cuarto. Rodeé su cuello con mis brazos y lo atraje aún más hacia mi, mientras mi piel se ponía de gallina al sentir de nuevo su contacto. Se separó de mi boca e hizo un camino con sus labios ardiendo, desde mi barbilla hasta mi ombligo, para después separarse y alzar las manos hasta el borde de mis calzoncillos provocandome un jadeo. Le oí reír mientras las deslizaba por mis piernas, para después hundir su rostro en mi entrepierna. Me empujo hasta la cama y me tumbo en ella, mientras jugaba con su lengua en mi miembro.
- Otabek...- susurré entre jadeos cuando sentí que iba a llegar al orgasmo.- No lo aguanto...
- No lo aguantes.- susurró escondido entre mis piernas mientras introducía otro dedo en mi.- Hazlo para mí.
Y con esas palabras estallé en miles de pedazos encima de la cama, mientras Otabek subía de nuevo por mis caderas, incansable. Volvió a juntar sus labios con los míos mientras yo me deshacía de sus calzoncillos, jadeando al sentirle sobre mi completamente. Entró en mí con una sonrisa y solté una carcajada mientras me embestía. Envueltos en sudor, le sentí estremecerse, anunciando que estaba a punto.
- No pienso hacerlo si tu no vienes conmigo.- jadeó bajando sus manos a mi entrepierna mientras seguía con las embestidas.
Con un gemido simultáneo llegamos los dos a la vez, para después estallar en carcajadas. Me acomodo en su pecho mientras el acariciaba mi pelo, cuando la gata subió a la cama reclamando su espacio.
- Joder, Luna, estás enorme.- susurró acariciándola.- Cuado te traje aquí cabías en mi puño... ¡No me muerdas!- gritó apartando la mano de ella.
- Eso es que la gustas.
- Me ha mordido.
- Es un mordisco cariñoso.- río.- A la gente que no le gusta, ni si quiera se le acerca.- Pensé en como evitaba a Derek.
La gata negra salta de nuevo de la cama, dirigiéndose a las cajas de las cosas que me dejó Otabek para jugar con ellas, tumbando una y revelando su contenido.
- ¿Por qué tienes mis cosas en cajas?- susurró extrañado.
Cerre los ojos. El momento mágico se había acabado y me habían devuelto a la tierra estrellandome contra la superficie como un meteorito. Dolía. Joder, Derek.
- Tenemos que hablar.- le dije inhalando por última vez su olor que tanto había echado de menos
volvió Otabek
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Take me home. [Otayuri]
Fanfiction"¿Acaso la palabra hogar significó algo para ti? Éramos nosotros contra el mundo y decidiste tirar la toalla." Continuación de "Casiopea" Todos los créditos pertenecen a @galactica97