- No puedo seguir con esto, nunca aprecias nada de lo que hago.
- Eso no es cierto, aprecio cada cosa que haces por mi.
- Pues no parece.
- No todo es lo que parece.
Él siempre apreciaba lo que ella hacía pero él sabía que ella sólo lo hacía por llamar su atención y por su afecto. Por eso no lo demostraba, por miedo a que ella dejará de hacerlo. Lo que ella hacía era tan importante para él que no estaba dispuesto a perderlo por ningún motivo.
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Ideas para tus historias
Rastgele¿No se te ocurre nada? ¿No tienes creatividad? Pues deja de leer esto con voz de comercial y entra a la historia
