Apenas estacionaron el auto y bajaron, solo fueron necesarios unos metros para que Milo tomara de la cintura al pelirrojo y lo pegará a su cuerpo y devorará sus labios de la manera más desesperada jamás antes vista.
Nunca, a ninguna de sus aventuras, las había besado con tanta necesidad y locura. Porque, después de todo, con esas había dinero de por medio mientras que con Camus, lo único que había de por medio era el deseo de amar más grande que jamás sintió.
Por su lado, Camus estaba deshaciendo su alma y su corazón en esos besos que tan devotamente le entregaba a aquél que lo había secuestrado y ahora era más que un amigo.
Podía asegurar que Milo era en definitiva su primer y gran amor.
Casi a grandes tropiezos lograron llegar a la pequeña cabaña alejada, el rubio estampó contra la puerta al mayor y atacó sin piedad alguna su cuello, clavando sus dientes, dejando grandes marcas moradas en esa blanca piel, cuyo dueño no hacía más que suspirar y jalar hacía si a aquél griego, intentado hacer que su cuerpo se pegará más sobre esas incómodas ropas que Camus quería hacer desaparecer lo más pronto posible.
Ambos estaban muy desesperados por aquel acto, tal vez Camus más que Milo, puesto que el pobre francés jamás había tenido un encuentro intimo con nadie y a esa altura de su vida, ya era imposible ignorar las constantes demandas que su cuerpo le hacía notar en el tema sexual.
Necesitaba hacerlo y lo necesitaba ahora. Y para su gran suerte, Milo se apareció en su vida no solo para hacerle ver el mundo real, si no para hacerle también sentir mil cosas que jamás antes había sentido y siempre había creído que jamás conocería, pero ahora allí estaba, siendo devorado por unos labios que lo recorrían de una punta a la otra de su cuerpo y lo tocaban en sitios que nunca ni él mismo se había atrevido a tocar, por pudor o lo que sea.
Milo se lo comía por entero y él no opondría resistencia.
-Abre... Abre la puerta...
Con torpeza hizo caso al pedido del rubio y como pudo tomó la perilla de esta y la giró algo desesperado, tanto que ni cuenta se dió cuando la abrió y ambos se fueron directo al piso cuando se volvieron a apoyar en la madera y esta se abrió por el peso que de repente tuvo.
-¿Estás bien?
-Estoy perfecto.- Dijo entre constantes jadeos el pelirrojo, de mientras sacaba el cinturón del pantalón contrario.
-¿La cabeza no te duele? Fue un golpe fuerte.
-Cállate y hagámoslo.
Milo de verdad que estaba preocupado por su "amigo" pero a este le importaba una mierda todo ya y solo quería que siguieran adelante con lo que habían empezado. Solo quería seguir hasta consumarlo.
Obvio que el heleno también lo quería, no podía hacerse el desentendido, pues él fue quien empezó con ese juego, así que fue él quien obedeció esta vez y continuó besando y acariciando el cuerpo de ese bello ángel de rojas hebras que estaba más que dispuesto a darle todo.
Metidos en las necesidades del otro, en los besos, las caricias, los toques que los volvían totalmente locos a ambos, estaban mas que listos para pasar a algo más pero fue en el momento en que Milo se irguio para sacarse la camisa, tuvo que llevar sus ojos un poco más allá de la mesa de la sala y tan rápido como su mirada se posó allí, se detuvo y no pudo continuar con aquello.
-¿Milo?- Camus estaba más que molesto por verlo detenerse y muy dentro suyo sabía que no iba a permitir perder ese momento. -¿Estás bien? ¿Porque te detienes?
Cómo no recibía respuesta alguna, giró su mirar hacía el mismo lugar donde Milo miraba y un enorme suspiro abandonó sus pulmones al darse cuenta de lo que pasaba.
-Milo en serio, ¿Te preocupa eso?- Cuestionó rápidamente señalando al charco de sangre seca que aún seguía en medio de la sala. -Entiendo que te haga sentir mal pero no tiene porqué interesarte ya. Estoy bien, me recuperé mejor de lo que esperaban y además agradece eso, ya que el que me hayas disparado, fue lo que nos acabó uniendo.
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Secuestrado (Finalizado)
FanfictionCamus Diamonds, heredero del hombre más rico de toda Francia, desaparece luego de terminar con sus obligaciones en un día típico de Universidad. Lo que parece ser un trabajo mas con el mismo final que tuvo veces anteriores.. Se transforma en lo mejo...
