Capítulo 22 || Reencuentros familiares

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-Una fotografía de Camus saliendo de su auto y cruzando el jardín de la casa que lo vió crecer, recorrió el mundo en menos tiempo del que se podría imaginar y para casi la media noche, aquel longevo matrimonio derramaba su asombro sobre aquella fotografía, pero no por el hecho de que al parecer, Camus regresaba al ojo público así como si nada, si no que los asombraba e indignaba, era ver lo que llevaba en su anular izquierdo y lo lucia con particular orgullo.

El hombre no hizo mueca ni dijo ningún comentario, pero la mujer enloqueció totalmente y en corto tiempo ya estaban abordando su avión privado, dejando atrás los pintorescos paisajes que su residencia en Bakú les daba, dejando atrás su retiro autoimpuesto, para volver a París y exigirle explicaciones personales a aquél joven pelirrojo.-

-Lord Belier, Lord Libe. ¿Puedo tener una palabra con ustedes?

-Claro, Shaina. Entra y ponte cómoda.- Respondió en tenue tono el primer nombrado.

-¿De qué nos quieres hablar?- Dijo calmadamente el otro hombre en esa habitación, antes de darle un nuevo sorbo a su café.

-Bien, verán, es algo en extremo delicado y me gustaría que ustedes, que tienen mucho más poder que yo, investigaran ese asunto.

-Por supuesto, Shaina. Shion y yo te ayudaremos en todo lo que sea posible. Adelante, háblanos con confianza acerca de lo que deseas.

Esas palabras la dejaron un tanto más tranquila, y por eso, de manera rápida, le entregó al rubio el sobre que llevaba con ella.

-Como saben, desde que Camus creció y no fue necesario que yo siguiera siendo su nana, Degel siguió utilizando mis servicios, pero esta vez como la ama de llaves y quien le daba entrenamiento a los nuevos servicios.- Comentó mientras Shion y Dohko comenzaban a ver las fotos que había dentro de ese sobre. -Y entre mis obligaciones, también entraba darle mantenimiento a la bodega y el ático, una vez cada mes, y en una de esas oportunidades, uno de los chicos nuevos, encontró un baúl con el sello de la familia Diamonds/Blue-Grad y, aunque le impedí abrirlo, no pude resistir la curiosidad y ese mismo día, pero en la madrugada, subí de regresó al ático y con toda la delicadeza y silencio que pude, tome aquel baúl mediano y lo baje con la mayor premura pero también suavidad que podía por mí misma y lo llevé a mi cuarto. Allí lo abrí sin perder más tiempo y encontré muchas fotos. La mayoría era de la infancia de Mistorya, Degel y Hyoga, pero también había unas pocas de eventos a los que Unity y Sasha asistieron por su empresa, otras del día de su boda y unas pocas más donde solo aparecía la propia Sasha embarazada. Y es allí en donde quiero detenerme.

Con lentitud se levantó apenas de su sitio y extendió su mano para tomar una de las fotos que había entre ese montón que les había entregado y se la mostró. La sorpresa no tardó en tomar los rostros de los dos mayores.

-Creo que ya es inútil que se los explique al parecer. Es excelente saber que pudieron entender todo con solo ver una imagen.

-Gracias por traer esto a nosotros, Shaina. La verdad es que esto cambia muchas cosas, pero es bueno que se descubra. Dohko, llama a ese detective que nos ayudó con el asunto de Natassia.

-Enseguida, cariño.

Shaina, al ver que Dohko tomaba su teléfono y comenzaba a marcar un número y Shion se giraba hacía atrás, para tomar un libro de portada azul celeste, bastante grande y apoyarlo frente suyo, abriendo justo en medio, donde tenía anotado muchas cosas sobre Camus, supo de inmediato que ya no tenía nada que hacer allí. Su trabajo estaba hecho y ya no servía de nada en aquel cuadro, por lo que con tanta calma como la que había llegado, se retiró a las labores que le habían adjudicado en aquella casa en la que ahora vivía luego de abandonar el lado de Diamonds.

Secuestrado (Finalizado)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora