Había pasado ya una semana desde que el castaño y el pelinegro no tenían contacto, y hubo momentos en los que Finn se sentía tentado a escribirle un simple mensaje.
El día del pelinegro comenzó con él cayendo al suelo a causa de oír la alarma de su despertador. Maldijo con todas las palabras que sabía a aquel odioso y molesto ruido que lo despertaba todas las mañanas. Revolvió un poco su rizado cabello, para luego levantarse del duro suelo con el que se había estampado la cara.
Se dirigió a la cocina para preparar su rutinario café negro, el cuál se derramó en su pijama.
-Estúpido café.-insultó a la bebida mientras cambiaba su ropa.
Preparó un segundo café, y este sí pudo beberlo tranquilamente, hasta el momento que recordó que sus padres llegarían en unas horas. Su rostro se tornó a una expresión de sorpresa y miedo a la vez al notar que su casa era un desastre y que quizá no llegaría a tiempo de "acomodar" todo.
Quería darle una buena impresión a sus padres. Iba a ser la primera vez que se veían luego de ocho meses. Corrió por toda la casa recogiendo cosas del suelo y guardándolas en el armario, barrió el suelo lo más posible y acomodó su ropa, para luego dedicarse a esperar la llegada de sus padres.
Luego de cinco minutos de esperar ansiosamente, deseando que no haya ninguna basura en cualquier parte, tocaron la puerta. Sus padres habían llegado.
El canadiense abrió la puerta de entrada, dejando ver a unos padres sonrientes y con los brazos abiertos, esperando recibir un abrazo de parte de su hijo.
-¿Cómo has estado?-fue lo primero que dijo su madre al entrar en la casa.
Finn pudo notar que observaba todo el lugar, centímetro por centímetro, esperando que no haya nada desarreglado en la casa.
-Ya sabes...-balbuceó su madre-Luego de... Nick...
El mundo del pelinegro paró en seco al oír el nombre de su hermano. Había pasado casi un año de que no oía su nombre, y escucharlo salir de los labios de su madre hizo que todo oscureciese para Finn.
-Oh... He estado bien.-fue lo único que pudo dejar salir de sus labios, a pesar de que sea una mentira.
Ambos padres intercambiaron miradas al notar una pizca de tristeza en el rostro de su hijo.
Durante todos esos meses, no hubo un momento en el que Nick no cruzara por su cabeza. No hubo un momento en el que dejase de maldecirse a sí mismo por no haber insistido más.
Exactamente luego de un año, hoy día en el que sucedió y acabó todo. Era en la noche cuando Nick decidió llamar a su hermano para que este saliera de su casa, y así ambos hermanos tuvieran una noche "alegre", según había descrito el mayor a su hermano durante la llamada. Cuando Finn subió al auto de su hermano, soltó un pequeño suspiro. Finn preguntaba a su hermano sobre el lugar al que irían, y este se negaba a responderle. Nick había llevado a su hermano menor a un bar para tomar unas cervezas. Aunque Finn era el menos afectado por beber alcohol, ambos comenzaron a reír a las tres jarras. Estaban pasando una genial noche de hermanos. A las diez cervezas, Finn había decidido volver a casa, ya que era muy tarde y estaba muy ebrio.
《Ven, sube al auto》le dijo el mayor cuando salieron del lugar.
《No, Nick...-respondió Finn- Estás muy ebrio para conducir a casa.》
《Ay, por favor. ¿No confías en mí?》
《Déjalo-hizo un gesto con la mano-. Iré caminando-comenzó a andar-. ¿Sabes qué?-se detuvo- Ven conmigo, mañana buscas tu auto aquí.》

ESTÁS LEYENDO
Can we try again? [fack] //CANCELADA//
Fanfiction-Hola soy yo...Me preguntaba si después de todos estos años te gustaría que quedásemos para analizarlo todo. Dicen que el tiempo cura, pero a mí no me ha curado demasiado. __________________________________________________ Las cosas que te hicieron...