Después de cenar lo primero que cogí de la nevera del apartamento, me fui preparando para la misión de aquella noche. Eran las ocho y media de la tarde y a las nueve había quedado con Ryder en su despacho para matizar los últimos detalles de la misión.
Una vez estuve duchada me decidí por ropa negra, conjuntandola con mi chupa de cuero del mismo color. Le di a mis labios algo de color y con eso acabé de prepararme.
Miré la hora y vi que apenas quedaban unos minutos para las nueve, me recogí el cabello en un moño bajo y algunos mechones se salieron de su lugar, pero no me importó. Después de darle algo más de color a mis labios, decidí que ya era hora de ir hacia el despacho de Ryder.
Salí de mi apartamento no sin antes coger la llave y me encaminé con tranquilidad hasta el ascensor de la planta. Tuve que esperar a que subiera de una de las plantas inferiores y cuando las puertas se abrieron deseé no haber llamado el ascensor.
-Joder... Mejor bajo por las escaleras- informé sin mucho ánimo cuando vi a Ryder apoyado en una de las paredes del ascensor con las manos en los bolsillos y con un aire despreocupado.
Me di la vuelta dispuesta a dirigirme a las escaleras. Pero su voz me detuvo.
-Alexa...- llamó él mientras me miraba con insistencia, esperando a que me volteara hacia él, cosa que hice. Sonrió para sí mismo y habló de nuevo- Ya que vamos a trabajar juntos... Que menos que intentar hacer esto más llevadero...
Asentí resignada ya que tenía razón en lo que decía. Dejó ver una pequeña sonrisa e hizo un gesto con la mano, invitándome a pasar al ascensor, cosa que también hice...
Una vez estuve dentro pulsó la sexta planta y las puertas del aparato se cerraron, aislandonos del exterior y haciendo que se creara un silencio entre ambos que pronto fue roto por Ryder.
-Te queda bien ese color de pintalabios- dijo él.
-¿Enserio vamos a hablar de mi pintabios, pequeño Ry?- reí levemente cruzandome de brazos y apoyándome en la pared contraria a la que él se estaba apoyando, quedando cara a cara con el chico.
Le vi hacer una mueca por haberle llamado así pero decidió enterrar el hacha de guerra y ponerle una sonrisa sincera a mi comentario.
-¿Quieres que hablemos del tiempo?- dijo él.
-Es California... Nunca hace mal tiempo, no veo una conversación viable con ese tema- opiné yo.
-Muy bien... Entonces, ¿Qué tal si hablamos de...?- empezó a decir, pero las puertas del ascensor se abrieron, dejándonos ver el desolado pasillo de la sexta planta.
Justo cuando salimos del ascensor y nos encaminamos hacia el despacho de Ryder, su teléfono sonó en uno de sus bolsillos.
No por ello nos detuvimos, pero vi la cara de fastidio de Ryder al tener que contestar al teléfono.
-¿Diga?- contestó serio una vez sacó el móvil del bolsillo trasero de sus vaqueros, y descolgó la llamada. Esperó en silencio lo que parecieron varios minutos, escuchando atentamente lo que le decían por el otro lado de la linea- No me jodas...- maldijo él, para después chasquear la lengua con fastidio- No sé si será posible... El plan está hecho para que se lleve a cabo entre cuatro personas y ahora somos tres personas y un muerto...- habló bajo mi atenta mirada. Pronto llegamos a una puerta al final del pasillo izquierdo que habíamos tomado, y Ryder después de abrirla hizo un gesto con la mano, invitándome a pasar primero. Cerró la puerta detrás de nosotros y enseguida unas luces automáticas se encendieron en la estancia, dejándome ver aquel lugar. Era muy parecido al de su padre y supuse que compartirían gustos decorativos. No me di cuenta de que había finalizado la llamada hasta que se dirigió a mí- Tenemos un problema- informó.
-¿Cómo lo hacemos? ¿No hay una cuarta persona que nos pueda echar un cable?- propuse sabiendo lo que había ocurrido.
Ryder negó con la cabeza frustrado y se pasó una mano por el cabello, echándolo hacia atrás.
-Se nos está yendo el plan a la mierda... Con Scott muerto...- empezó a decir.
-Puedo encargarme de hacer tanto mi papel como el de Scott- propuse- Es más... Podría hacer el papel de todos- reí yo sabiendo que era lo que hacía en todas mis misiones, arreglarmelas sola.
Ryder levantó la cabeza ante lo que dije y encarcó una ceja, intentando asegurarse de que lo que yo decía era cierto.
-¿Estás segura?- preguntó él.
-Nunca he estado más segura de algo, hagámoslo...
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Alexa
Teen Fiction"El amor te mata en este negocio, esa mierda no tiene cabida en esto, no puede traerte nada bueno..." Y de esta manera Alexa rompió la única regla que seguía y cayó de lleno en aquello en lo que nunca creyó.