- ¡No me puedo creer lo bien que han quedado las reformas! - grito Liz mientras se limpiaba la salsa carbonara de los labios. - ¿No es impresionante Ca?
- Sí, claro. - respondí mirando la hora en la pantalla de mi teléfono. - Es muy luminoso y las vistas no se pueden comparar, pero me va a costar dar el paso. - dije sincera, en verdad no lo estaba pasando muy bien. Liz e Isaac hablaban por los codos y yo me sentía un poco fuera de lugar. Escuchaba su conversación de fondo y mi vista se perdió en la calle abarrotada. Sin saber el por qué, clavé mis ojos en una espalda ancha que iba recubierta de lo que parecía ser un traje bastante caro.
Estaba de espaldas y solo podía apreciar una figura definida, fuerte. Hablaba por teléfono y estaba sentado con un chico más delgaducho.
- Parece que alguien ya ha conocido al jefe - sentí el aliento de Isaac en mi cuello, al escuchar aquello me congelé en el sitio, lo estaba devorando con la mirada. - no te culpo amiga, está buenísimo. - sentenció, y mi cara parecía arder de la vergüenza.
- Cre-creo qu-que sería mejor volver ya, invito yo. - y rápidamente dejé dinero encima de la mesa bajo la mirada divertida de aquellos dos que me acompañaban. Recogí el bolso y medió corrí a la salida.
No sé cómo me lo hice para tropezar con la alfombra que decoraba el suelo de la puerta, pero con la altura de los tacones me tambaleé hacia atrás. En ese mismo instante noté como me sujetaban del brazo, con fuerza pero a la vez se sentía como un roce. Tragué duro porque reconocí el traje, no me podía estar pasando esto hoy también.
- No esperaba conocerla de esta forma señorita Evans, se encuentra bien o simplemente muere por ir a trabajar? - soltó de golpe. Me atreví a mirarlo a los ojos, y maldito momento en el que lo hice. Unos ojos verdes e imponentes me escrutaban con la mirada con una pizca de burla en ellos. Noté el suelo temblar o quizás otra cosa, joder.
- Señor Watts, lo lamento. Gracias por su ayuda. - soné convincente, segura incluso. Aunque mi interior quería darle una patada y a la vez contemplarlo.
Y con esa sensación y con prisa aproveché para pasar por su lado e irme marcando el paso con mis tacones.
Llegué a la recepción y el señor Edison me saludó, copié su saludo y con apuro me metí en el ascensor. Haciendo varias paradas al fin pude llegar a la última planta y me metí en el baño.
Mirándome en el espejo vi mi mirada excitada, algo chispeante me atravesaba. Noté mis labios secos y mi respiración cada vez era más lenta. Una vez dentro del cubículo me atreví a subirme el vestido, no sabía qué era lo que ese hombre había provocado dentro de mi interior, pero estaba igual que esta mañana.
Apartando mi ropa interior empecé a sentirme hasta que me temblaron las piernas. Con cuidado y secándome el sudor de la frente salí de allí dentro y me encaminé al nuevo despacho. Lo primero que vi fue a Liz tecleando en su MacBook, con las gafas puestas y un moño.
- Alguien parece estresada - le silvé - cuidado con la vista Liz!
- La verdad es que un poco, pero menos mal que ahora estás tú tamb - y cortó la frase.
- Hombre claro que sí, ya sabes que en cuanto acabe el proyecto de Abril yo te ayudo con lo que sea - le sonreí.
- Hay algo que todavía no he podido decirte, hay un motivo por el que estamos las dos aquí. - apreté los puños sin saber el por qué. - Nos han ascendido, a las dos, ahora coordinamos a todo el equipo de publicidad y marketing del conglomerado.
Asimilé cada palabra que estaba diciendo mi amiga sin saber muy bien qué decir. Contenta, eso seguro, pero con la mosca detrás de la oreja.
- Pero, por qué no se me ha informado de esto?- busqué la respuesta en los ojos de Liz.
- Es que querida amiga, se supone que esto no te lo tenía que decir yo, el señor Watts iba a reunirte esta tarde y dudo mucho que tarde en hacerlo. - sonrió de oreja a oreja. Al igual que yo, y al darme cuenta la borré de mi rostro.
- Liz, no sé si estaré capacitada para semejan..- y cortándome la frase por la mitad se levantó y me zarandeó un poquito por los hombros.
- Carla, escúchame, fuiste la mejor de la promoción y trabajas como la que más. El puesto de jefa habria sido tuyo pero al final dijiste que no, el jefe y todo el mundo saben que eres un cerebrito y tienes carácter. - Sin soltarme acabó de hablar.- Agarra esta oportunidad y cómete el mundo amiga, qué mejor forma que hacer esto juntas.
Yo ahí ya estaba con la lagrimita en los ojos, pero la abracé.
- Ya sabes lo que estaba pasando por aquél entonces... Una responsabilidad más iba a ser mi cruz.- le dije.
- Ya lo sé princesa, ahora ve fuera, pregúntale a Isaac si puede dejarte pasar al despacho del señor Watts. Es buena persona aunque parezca un poco frío. - y me sonrió al igual que yo la sonreí a ella. El día parecía ir mejor encaminado.
Isaac tenía la mirada perdida entre documentos de Word y Excel, y con el pinganillo en la oreja iba hablando con alguien de finanzas.
- No Orozco, te pedí esos informes mensuales la semana pasada y están todos mal. Sabes perfectamente como funciona la empresa y sinceramente no sé qué te ha ocurrido con esto. - escuchó al hombre que hablaba desde el otro lado de la línea. - Pues arréglalos, mañana a las 9 los quiero en recepción, deben estar listos para la reunión de las 11.
Y el rubio colgó.
- Carla siento que hayas visto eso, el señor Watts está a punto de llegar. Puedes esperarle dentro, hay sofás. - y con eso me guiñó un ojo y se enfrascó en lo que estaba haciendo previamente.
Yo sin embargo fui directa a la puerta, sin miedo y con la cabeza alta entré en el gran espacio silencioso. Y fue justo ahí, mientras estaba parada de pie mirándolo todo, que escuché su voz pronunciar mi nombre.
- Siéntase como en su casa señorita Evans. -
*** hola bonites! poco a poco F R E N E S Í va recibiendo vuestras visitas! estoy muy contenta con el resultado de todo esto! aunque tenía una pregunta para ustedes: preferís capítulos cortitos como estos así más seguidos o más largos sin tantas actualizaciones? dejádmelo en los comentarios y estaré encantada de hacer lo que queráis! BESITOS MUY FUERTES ***
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F R E N E S Í
RomanceLaura Evans trabaja como publicista en una de las mayores empresas comerciales del país, le gusta salir de fiesta y dibujar siempre que tiene un hueco libre. Vive sin complicaciones, le gusta disfrutar de los pequeños placeres de la vida y no le gus...
