Motivos

30 2 0
                                        


Desde el primer instante en que conocí a Víctor, supe que sería diferente. Más que solo una rata de laboratorio (como muchos solían decirle) el era un ser humano; era capaz de sentir alegría al igual que tristeza.

Sonreía pero también sollozaba durante las noches. Reía y levantaba la voz al enojarse, igual que cualquier otra persona normal.

Víctor a sus 9 años, aun reflejaba esperanza en sus ojos, pero años después y durante la realización de las pruebas, en aquellos ligeros topacios solo se reflejaba desesperanza, gotas de tristeza y llantos a causa de la soledad. Supe entonces que debía protegerlo.

Jamás pude forjar una buena relación con el chico debido a la continua intervensión del Dr. Dominick.
Victor siempre lo vió como a un padre, aunque este solo lo viese como su juguete de experimentos.

Jugar a ser papá, dandole palabras de consuelo, era obvio que facilmente engañó a Victor: Un pequeño niño que ha sido encerrado, que parece nunca poder escapar a la libertad, aislado completamente del mundo, ¿en quien más podría creer? Solo en un falso angel jugando con su corazón.

El día en que Victor cumplió los 17 años, finalmente pudo salir de ese laboratorio, pero la mala noticia es que seria llevado al ejercito.
El Dr. Dominick pensaba que despues de años de estudios, era tiempo para poner el plan en marcha. Llevar al chico a la guerra y poco a poco cumplir tanto los deseos egoistas del gobierno asi como sus propios. Nunca entendí el motivo del porque ellos querían destruir. Si bien, es que las guerras nacen del corazón de las personas, pero no son la solución. Sabiamos que desde el primer momento, esta guerra ya estaba prevista y fue a causa de nosotros mismos. Nadie se opuso y la causa era totalmente apoyada, aunque de mi parte no fuera de la misma manera.

Siempre busque la paz, pero con personas egoistas como mis superiores, lo único que puedo hacer es obedecer y sentarme a esperar lo que sea que vaya a suceder, como si estuviese atado a un pozo sin fondo. Y la costumbre se encarno en mi cuerpo hasta los huesos y entonces ya no había nada por hacer. La costumbre se quedo como lo que era: Costumbre.
Mis días poco a poco se volvian mucho más grises, pero por alguna extraña razón ver a Victor siempre me dio esperanza y aliento cuando más lo necesitaba.
Mis ojos le vieron como a un hijo, de mala suerte el nisiquiera me notaba; era solo un "investigador" más para esos ojos llenos de inocencia.

El día que Victor se fue, todos en el laboratorio nos tomamos un descanso. El trabajo de experimentar y tratar con el chico era interesante pero tremendamente cansado, sin embargo, no era el fin. Había cosas de las cuales debiamos estar atentos pues corriamos el riesgo de que Victor enloqueciera ante el escenario de muerte y desgracia; que nuestro mayor miedo se volviese realidad y morir a causa de nuestra propia arma.

Soy diferente. Dentro de mi siento que hay una conexión entre el muchacho y yo pero no he querido decirle. Puede que Dominick se enfade, no lo se, ese hombre es capaz de hacer cualquier cosa para saciar su furia.

Para ser sincero, tengo motivos para que de mi nasca el querer proteger a Victor:
-El primero de ellos se debe a que lo ví crecer.
-Desde el primer momento en que llegó al laboratorio fuí asignado su profesor. Además de materias generales, tuve que ir más allá debido a que era un niño muy inteligente y bastante curioso.
-Todas las veces cuando el niño rompia en llanto despues de las pruebas, cuando se creía fantasma y pensaba que no era visto, era yo quien le consolaba. Era yo quien le daba palabras de amor.
Días despues de que Victor fuera mandado al ejercito para iniciar su entrenamiento, Dominick me asignó a su cuidado. No tuve que dudarlo e inmediatamente fuí a donde el chico.
Llegando inmediatamente pedí verle, pero parecía no estar muy contento con esto; aún asi no podía dejarle. Cuidaria de el mejor que nunca pues le amaba como un hijo. El hijo que una vez tuve pero que se desvaneció en manos de Dominick. Por esa misma razón es que no pienso perder a Victor, perdí todo lo que amaba una vez, pero ya no más. Pondre mi vida si es necesaria para proteger al muchacho.

_______________________________________________________________________

Curiosidades:
♧ Este capítulo es narrado por el Profesor Johan

Nostalgia del 45Donde viven las historias. Descúbrelo ahora