Los cuentos de hada no existen.

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Estaba,¿aturdida?, no se si esa era la palabra correcta,pero se acercaba.

Pasó todo tan rápido.

Un segundo estaba en el portal de mi casa llorando tras que mi madre me echara de casa al siguiente estaba en una casa de un desconocido que decía que me iva a cuidar y al otro estaba en comisaria siendo interrogada por a saber el que.

Esto era de locos.

¿Y si era un sueño? Bueno,mas que un sueño,se parecía mas a una pesadilla.

En estos momentos lo único que quería era volver a mi vida normal.

Bueno, ¿Qué vida normal? Nunca tuve una, pensaba que esto lo iba hacer pero…una vez más,me equivoqué.

Me esenté en el borde de la acera esperando a no sabia que.

Estube alrededor de  minutos allí sentada,hasta que decidí pedir un taxi y que me llevara a casa.

¿pero que casa?

-¡TAXI!.-Esperé quince minutos hasta que un taxi decidió aparecer.

-Hola,¿A dónde la debo de llevar?.-

-A la avenida Oxford, calle ocho,gracias.-

Me metí en el coche y no fueron mucho los segundos después de entrar cuando mi teléfono empezó a sonar.

No me dio tiempo a cogerlo,era un numero privado.

No le di mucha importancia hasta que un mensaje invadió mis pensamientos.

NÚMERO DESCONOCIDO.

¿Pensabas que ibas hacer feliz? Siento romper tus esquemas querida, pero los cuentos de hada no existen, y los finales felices,menos.

Mis sistemas respiratorios se pararon,mi piel se palideció,y el miedo volvió a invadirme.

-Bueno,ya estamos aq..¿esta bien?.-La voz del taxista hizo que volviera a la realidad.

-Si..¿cuanto es?.-Miré el taxímetro,cogí el dinero y se lo dí.

Salí corriendo,el pánico se apoderaba de cada centímetro de mi cuerpo.

¿Quién era? ¿Por qué tenia mi numero? ¿y que quería decir con eso?

Metí las llaves y cerré de un portazo la puerta de casa,me metí en mi habitación,y como acto reflejo me tiré en una esquina a llorar.

¿Por qué era tan débil? Yo no quería ser así..

El mundo se me venia abajo, ¿Por qué ami? ¿Qué hice yo para merecerme esto?

No podía me quería morir.

¿Para que vivir en un mundo donde nadie te quiere? ¿valia la pena sufrir?

Pensaba que el me iba a salvar,pero como otra de muchas veces,me equivocaba.

El..el era el demonio disfrazado.

Game Over.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora