12:30 De la mañana de un viernes cualquiera, aeropuerto. Luciana's POV.
Carolina estaba sentada al lado mío, con unos audífonos, la ropa más desarreglada que podía tener en su guardarropa y un libro que había sido leído hasta la mitad.
La sala de espera del aeropuerto era fría y olía mucha prisa y desesperación. Intenté hacer lo mismo que mi amiga: leer y escuchar música, pero la verdad es que no tengo cabeza para eso en este momento. Extrañaba a Damian y también a Philip.
Lo sé, lo sé. También me siento como una zorra sin sentimientos pero es todo lo contrario. El asunto es que tengo demasiados sentimientos por ambos. Me refiero a que la fiesta de Lucas (nunca vi a Lucas, por cierto) fue algo increíble, Philip y yo bailamos como nunca antes había bailado con nadie, bueno con Damian sí.
Una voz a la que casi no se le entendía anunció que el vuelo 37 a Francia estaba por salir así que tuve que decirle a Caro que se preparara. Nos formamos y bla, bla, bla, hicimos lo que se tenía que hacer para subir al avión. Carajo, espero no encontrarme a Paul porque solo traería más conflictos a mi vida emocional.
-¿No es increíble que nos estemos yendo a Francia?- Dijo Carolina una vez que estábamos acomodadas en nuestros asientos.
-Pues, sí. Es algo común para mí- dije normal. Frunció el ceño y soltó una gran carcajada. Carolina estaba en la ventanilla y yo justo al lado de ella pero me gustaría más estar en la ventanilla, o mejor no, en el pasillo sólo para no tener que aguantarme las ganas de ir al baño. La pequeña tele que estaba enfrente de mí tenía una gran cantidad de películas que jamás iba a ver, aunque me gustaba la idea de Carolina de leer, pero estaba muy cansada para eso, en lugar de ver películas prendí mi teléfono y me puse a escuchar música. Al poco rato de escuchar la música me quedé dormida. Carolina me despertó sólo para decirme:
- Ya llegamos a Francia- Era una maldita mentira, para Carolina fue difícil dormirse, pues con la emoción de llegar a Francia no la dejaba dormir.
Faltaban como cuatro horas para llegar y ya se me estaba agotando la paciencia. Habían pasado la azafata para ver que nos daban de comer; Carolina eligió solo la pasta y el postre, que eran unos chocolates que estaban deliciosos, yo sólo elegí los chocolates.
Volví a pensar en Damian, en su motocicleta que estaba ayer en la fiesta y créanme cuando les digo que me estaba muriendo por hablar con él. La que se equivocó fui yo al tenerlos a ambos, pero, siendo 100% sinceros:
Tienen a un guapísimo novio universitario al que en serio aman e incluso se iban a ir a vivir juntos, su madre lo ama al igual que sus hermanos y es medianamente estable. Luego, tienen a un guapísimo profesor de historia, culto e inteligente (no digo que Philip no lo sea, pero no es su fuerte) que aparte enciende su libido al máximo... ¿QUÉ CARAJOS SE SUPONE QUE HAGA?. Tal parece que me quedé dormida porque habíamos aterrizado cuando desperté.
-Milagro, la perra despertó- dijo Carolina con voz graciosa. Miré a mi amiga. Era realmente una persona bellísima, dulce y guapa hasta la mierda, dominante y dócil al mismo tiempo. La amaba realmente como a nadie en mi vida.
-Milagro, la golfa llegó a su destino esperado- dije y Caro soltó una risilla.
-Hay que coger las mochilas y bajar del avión. Estoy tan emocionada que a pesar de que comí siete veces en el viaje sigo teniendo hambre. Nunca había salido del país y ahora escalé hasta Europa. Mis genes hispánicos estarían orgullosos- Bajamos del avión y estábamos esperando por nuestras enormes maletas repletas de mucha más ropa de la que deberíamos llevar.
- Pero, es rarísimo. Eres blanca pálida hasta la mierda y con genes muy afilados para ser hispana.
-Okay, hay mil factores. Mi mamá es argentina. Los argentinos son blancos en su mayoría y ojiclaros. Para seguirle mi papá es el ser humano más americano que puede haber en éste planeta. Y, Luciana por Dios, no todos los latinos son morenos, deja tu jodido racismo de un lado.- Estallé en risas al oír el último comentario de Caro.
-No es racismo. Amo su cultura, en especial la mexicana y colombiana. Pero ciertamente en esas dos culturas los morenos sensuales son los que predominan.- Nuestras maletas habían aparecido para cuando terminé mi comentario. Nos encaminamos a la estación de taxis. Ambas dominábamos muy bien el idioma y no tuvimos problema alguno para llegar hasta la casa que mi papó me heredó.
Camino a mi enorme casa, Carolina iba mirando maravillada por la ventana del taxi soltando frases como "Luci, mira la estructura de esa casa" o "¡Oh por Dios! ¡Mira lo grande que es la torre Eiffel!, la imaginaba más pequeña de lo que es " y yo demostraba sorpresa irónica.
Llegamos a un conjunto de casas realmente lujosas en un barrio muy elegante qué, para variar, me conocía de memoria.-Luci, ¿cuál es la tuya?
- Mira, al final de la calle topas con mi casa, es la de los enormes ventanales azules.
- ¿Y qué ha pasado en los años en los que no has venido aquí? ¿Se queda sola la casa?- La pregunta está llena de verdadera intriga.
-No, sería muy fácil robarla entonces. La puse en Airbnb y contrato personas para que la limpien y la cuiden. Amaury me escribe repetidamente para preguntarme si puede llevar chicas ahí.- El taxi se estacionó en la enorme entrada de la casa. Caro y yo cruzábamos el jardín de la entrada mientras manteníamos nuestra conversación.
-¿Amaury? ¿El sexy gemelo de Paul?
-Así es, sigue siendo uno de mis mejores amigos. Incluso de las últimas veces que vine después de terminar con Paul, lo vi mucho.- Habíamos entrado para éste punto.- Muy bien, chica americana, Bienvenue !
Carolina miró todo con detenimiento y una chispa de emoción en su mirada se dejó ver clara.
-WOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOW!!!! Por qué apenas llegué aquí y no desde hace tres años que soy tu mejor amiga?
-Estamos aquí ahora porque te amo, si fuera por mí nunca habría regresado.- Mi mejor amiga me lanzó una mirada desesperada y confundida.
-Luciana, tienes en un banco francés una fortuna que te dejó tu papá junto con un carro y una enorme casa, Ánibal tiene un jodido departamento EN DUBAI!!!!. Tienen una fortuna y deciden vivir en una ciudad tan problemática como San Francisco. Son eternamente millonarios en otros países gracias a su padre y deciden quedarse en la mediocridad de San Francisco. Francamente no lo entiendo.
-Caro, dejar a mi mamá sola no es una opción y ella no quiere regresar aquí. Es donde se divorció del hombre que aún ama y está lejos de sus hermanas. Ánibal se va a casar con una polaca candente y vivirán en un departamento en Miami. Nadie ha necesitado la fortuna de mi papá hasta ahora. Y yo estoy guardando el dinero para el fondo universitario de Miriam.
-¿Y tu fondo universitario?
-Mi padre también le dejó algo a mi madre y ella está cubriendo el mío con eso.- Carolina desaprobó lo que dije con una mirada inquieta. Ella ya habría gastado y aprovechado todo para éste punto.
-Hagamos ésto: Tenemos una semana en este bello país. Al final de éste viaje te darás cuenta que tienes mucho por descubrir aquí y las cosas cambiarán. Vamos a pensar con detenimiento todo. ¿Te parece, rubia loca?
-Está bien, pero no creo que cambie nada.
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Tan Ligeras Cómo el Humo.
JugendliteraturEllas son caos y destrucción pura, ellas son ángeles y demonios conviviendo entre sí, ellas son espejos y claridad. Él es... fuego frío, de ese que quema pero no tiene ni un poco de calidez, pero te destruye y reconforta al mismo tiempo.