Pido disculpas ante las infinitas estrellas de la noche.
Por impregnarte eternamente de mi oscuridad.
Porque abrí heridas que no sanarán.
Y me condené al silencio por dejarte marchar.
No pude detener el sangrado de tu alma.
Ni pude parar mis cuchillos clavándose en tu piel.
Esos que dejarán un sabor amargo mañana.
Y que el tiempo intentará deshacer.
No podría aparentar tanto arrepentimiento.
Pues si hallara la manera lo volvería ver arder.
Volvería a ver tu hermosa sonrisa.
Mientras perforo pedazos de tu ser.
Mis secretos oscuros quedarán marcados en ti.
Revívelos en tus constantes noches de insomnio.
¿Qué tan masoquista se puede llegar a ser?
Para enamorarse así de un demonio.
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Querido Cielo Nocturno
PuisiPoesías dedicadas a un amor imposible que descubrí mientras veía el cielo nocturno.
