044: Ellos aún no despiertan.

5.3K 433 145
                                        


MARATÓN 1/5

CASSANDRA.

Le entrego la bolsa de ropa que trajeron para mí a mi padre, este me besa la mejilla antes de salir de la habitación. Megan está detrás de mí cepillándome el cabello y mamá debe estar preguntando sobre si debo o no visitar a Liam luego de un día de tortura. No he sabido nada de él, ni mucho menos de Lucas, estaba preocupándome seriamente porque no saber de su estado me ponía nerviosa. ¿Qué fue lo que pasó esa noche?

—Está todo listo, puedes ir a verlo. —Dice mi mamá. —Sí no es mucho para ti, querríamos hablar todos contigo antes de que vayas a ver a Liam.

Le sonrío a Megan cuando deja de cepillarme el pelo.

— ¿Es importante? Es solo que... quiero verlo.

Estoy suplicando que me dejen verlo, no es una imagen que me gustaría tener en mi cabeza de él ahora mismo pero necesitaba verlo con urgencia.

—Solo escucha, Cassandra. —Dice mi madre y mi padre entra.

—No me he presentado contigo. —Dice el médico. —Soy el Dr. Millán, he estado viendo el caso de los hermanos Davis y de ti, verás que no pudimos hablar contigo ayer porque era un riesgo para el estado en que estás. Las noticias como estas no son precisamente bien recibidas por tu corazón.

Arrugo el ceño; — ¿Mi corazón?

—Tras los exámenes que te hicimos, captamos el problema que tenías. Ayer en la madrugada extrañamente sufriste un paro cardiaco. —Frunzo el ceño sin entender pero dejo que prosiga. —Tus papás me estaban diciendo que sufrías de asma...

—Sí pero hace más de dos años que no tengo un ataque, he evitado cualquier cosa que pueda alterarme para tener uno...

—Me temo decirte Cassandra, que el problema no son tus pulmones si no tu corazón. —Dice el doctor, miro a mis padres quienes parecen idos y en cualquier momento fuesen a derrumbarse. —Padeces de insuficiencia cardiaca y desafortunadamente la tienes muy avanzada.

Paso saliva dejando que continúe, el nudo que llevaba crecía cada vez más.

—Tu corazón ya no puede bombear suficiente sangre oxigenada al resto del cuerpo.

Se me seca todo por dentro, él no necesitaba explicarme más para entender que era lo que tenía. Y estaba más grave que cualquier vez, yo de chiquita me solía enfermar de gripa, asma y esas cosas pero nada demasiado grave. Mi papá sabe de eso y me atendía en casa, como no veíamos nada grave no había necesidad de llevarme a un hospital. Llevo alrededor de dos años que no sufro de asma, es por ello que trotar se me daba bien aunque respirar no tanto.

—Ahora la solución. —Le dice mi padre señalándome.

El doctor asiente; —Sí tu cuerpo te lo permite, podemos hacer un trasplante de corazón.

—Entonces el problema es grave. —Digo sin mucho ánimo.

—Así es... Tampoco es una posibilidad muy efectiva, si no soportas el tratamiento el corazón se puede cansar y puede causar tu muerte. —Dice sin censura. —Pero acudiremos a personas, hablaremos y buscaremos contactos si tú estás dispuesta al proceso. Eres capaz de decidir por ti misma, ya queda de tu parte y no la de tus padres.

Parpadeo sentándome en la camilla que anteriormente estaba acostada, todos me miran esperando que diga algo pero no tengo nada que decir. Insuficiencia cardíaca... ¿Cómo pasó?

— ¿Cassandra? —Dice mi madre.

—Déjenme sola, quiero estar solo con Liam.

Ninguno se opuso, y fue mejor así.

Lost ManDonde viven las historias. Descúbrelo ahora