¿Destino?

503 25 1
                                    

Xin jiao

Años después de que los reyes se casaran las cosas empezaron a cambiar, la reina Lan Shang regreso al mar con sus hermanas sirenas, se convirtió en la Santa Sirena, siendo reconocida por ser tan sabia, en algunas ocasiones el Rey Ying Kong Shi acudía a ella para que lo orientara.

Después del matrimonio de los dos reyes, gente de tribus distintas tuvieron el valor de confesar su amor, y así poco a poco empezaron a viajar y a mezclarse, haciendo del castillo del punto de encuentro un lugar representativo del amor, al cual parejas de diferentes tribus gustaban del lugar para confesar su amor.

Después de que se empezó a cultivar a la flor de Yan Da, la tribu del fuego se volvió popular, Dioses de todos los reinos acudían en busca de la hermosa flor que poseía gran variedad de propiedades, así con ello la tribu del fuego empezó a recuperarse, sus campos áridos se habían transformado en bellos campos llenos de flores de diferentes colores. En cuanto a la Ciudad del hielo fue la tribu que menos cambios mostro, posterior a que Lan Shang le entrego el trono al príncipe Shi, no había mucho por modificar, ella se encargó de entregarle la tribu en un buen estado, sin embargo el rey Shi continuo trabajando, ayudando a todas las tribus por lo que se volvió muy querido y admirado por todos los reinos.

Desde el inicio del reinado del rey Ying Kong Shi me convertí en su consejera y mano derecha. Las cosas estaban bien, la felicidad, paz y armonía por fin se respiraba en el aire. Después de muchos años de matrimonio los reyes tuvieron a su primer heredero un hermoso varón, pero pocos años después el tiempo los bendijo de nuevo con mellizos, un varón y una hermosa niña muy parecida a su madre.

Una tarde fui citada a una junta importante, llegue cuando esta ya había empezado, el rey Ying Kong Shi escuchaba a Xuan Tuo quien hablaba seriamente.

-Majestad es mi deber como sabio insistir, el destino del príncipe Shao Feng no ha sido leído, ahora con el nacimiento de los príncipes nos preocupa que a ninguno de ellos se les haya leído su destino; comento Xuan Tuo preocupado.

-¿Destino?; pregunto el Rey con seriedad. –No, no permitiré que se haga eso.

-Pero majestad si no lo hacemos, no sabremos el peligro que les preparan a los príncipes o quien tomara el trono en el futuro.

-Xuan Tuo ¿No te has dado cuenta que el destino es modificable?; comento el rey mientras se levantaba de su trono.

-Pero majestad eso han hecho todos los sabios por miles de años.

-Lo sé, agradezco vuestro trabajo, sus predicciones son muy certeras, ayudan mucho a nuestra tribu, ¿Qué seriamos nosotros sin ustedes?, sin embargo el destino es tan cambiante, mírenme. Antes de que aprendiera hablar ya estaba destinado a traicionar a esta tribu y matar a mi hermano; camino hacia el centro del salón mientras todos estaban en silencio. –Durante años fui odiado por actos que aún no cometía, pero ahora, no hay alguien quien ame a esta tribu más que yo, no necesitan preguntarme para sacrificar mi vida por cualquiera de sus habitantes; todos escuchamos atentamente sin decir nada.

-No dejare que ninguno de los príncipes se han marcados por un destino, quiero que crezcan con la capacidad de elegir lo que quieran ser, que aprendan de sus errores cometidos; camino dirigiendo su mirada hacia Xuan Tuo. -En el futuro serán sus acciones las que los hagan merecedores del trono y no su destino, ellos serán quienes creen su futuro, quienes creen su destino.

-Quien esté a favor de no leer jamás el destino de ninguno de los príncipes, ni de algún habitante de la Ciudad Helada levante la mano; interrumpí el silencio que se había formado.

Todos en la sala se miraban unos a otros, para mi sorpresa Xuan Tuo fue el primero en levantar la mano y poco a poco los siete sabios incluyéndome habíamos levantado la mano.

-Yo, el rey del hielo Ying Kong Shi ordeno que no sea leído el destino de ninguno de los príncipes, ni de ningún habitante de esta tribu a menos de que alguno lo solicite; nos dijo el rey después de la votación, todos aplaudimos.

El rey asintió con su cabeza y salió de la sala mientras los sabios hablaban entre ellos, me despedí de ellos para seguir al rey quien caminaba por uno de los puentes, necesitaba decirle algo de la tribu de los soñadores, pero decidí no interrumpir cuando me di cuenta que se encontraba con la reina, ella corrió a sus brazos, caminaron hacia los cerezos tomados de la mano mientras observaban a tres pequeños niños jugar, aquella escena me emociono tanto, mire hacia el cielo.

-No sé dónde estés en este momento hermano pero lo hemos logrado, ahora hay paz en este lugar, sé que donde quiera que estés, proteges del rey Ka Suo como yo cuido del rey Ying Kong Shi.

Ice fantasy; una oportunidad.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora