|04. THE LIBRARY

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10 de febrero de 2023

Querido Diario

Hoy pasó algo muy extraño. Para empezar, Samantha me trató mucho mejor de lo normal. Al levantarse me preguntó amablemente si me dirigía al Gran Salón para desayunar y preguntó si me podía acompañar. Fuimos juntas hasta allí y todos nos miraban extrañados, ya que normalmente no nos dirigíamos palabra alguna.

Durante el desayuno mantuvo una animada conversación con Louis, con Valerie y conmigo acerca de la temporada de Quidditch y el partido del Puddlemere United y las Arpías de Holyhead que se acercaba. ¿A qué se debía su cambio de humor? ¿Tendría algo que ver con la cita que tenía con Louis? No era la única que se había dado cuenta ya que Valerie me susurró por lo bajo, “¿tienes idea de qué le pasa?”. No lo sabía, pero me gustaba esta nueva Sam, así que me encogí de hombros y seguí comiendo mi sandwich.

En clase de Runas Antiguas, la profesora Florian me obligó a sentarme en primera fila porque no entendía nada. ¿Cómo quería que entendiera si me resultaba más fácil aprender chino que esos dibujitos raros de las runas? Y me quejé. ¿Y saben lo que recibí? ¡Me obligó a recibir clases particulares, si no reprobaría la asignatura. Simplemente genial.

Por lo tanto, a las seis de la tarde, luego de quejarme y protestar hasta por los codos, fui a la biblioteca para recibir ayuda de uno de los alumnos de último curso. Lo único que le rogaba a Merlín era que esa persona no fuera nadie de mi familia. No soportaría tener que escuchar a Albus frustrado porque no entendía, ni a Louis burlándose, ¡ni mucho menos a Rose gritándome! Prefería que fuera alguien con el que no tuviera mucho trato, así me resultaba más cómodo.

A llegar a la biblioteca, no había nadie en la mesa que me había indicado la profesora, así que me senté y tomé uno de los libros, para después hundir mi mirada en él. Estarás sorprendido, Diario, ¿Lily Potter leyendo? JÁ. Sería más fácil que los cerdos volaran. Sin ayuda de la magia, claro, porque con un simple movimiento de varita hasta un elefante puede volar.

Seis y media, unos pasos acelerados, gritos de Madame Pince y un montón de disculpas resonaron por la biblioteca.

—¿Lily Potter leyendo? —me preguntó nada más ni nada menos que Drake acercándose a mí. ¿Ves? ¡Te dije que era extraño!

Esbocé una sonrisa y saqué mi teléfono de dentro de las páginas del libro.

—Llegas un poco tarde, ¿no lo crees? —pregunté mientras él tomaba asiento.

—Lo siento mucho.

Lo miré de arriba a abajo con una ceja levantada. Tenía el cabello demasiado despeinado, la camisa fuera del pantalón, la corbata desarmada, un par de manchas rojas adornando el blanco de la camisa y ¿eso en su cuello era un chupón?

—No creo que hayas estado pensando eso hace un par de minutos —bromeé.

Drake se sonrojó y, a decir verdad, me pareció bastante tierno. Después de eso, comenzó a explicarme Runas Antiguas, pero seguía sin entender nada.

—Lily, eso no es una salamandra, no tiene seis patas, tiene cinco, es un quintaped —repitió Drake por décima vez. Mierda, las Runas Antiguas son tan estresantes...

—¡Es que son todos lo dibujos iguales! —chillé frustrada—. A este paso soy feliz si saco un Aceptable. ¿Podemos hablar de algo que no sea la asignatura, por favor? Siento que voy a explotar.

Él asintió y preguntó si ya tenía con quien ir a Hogsmeade en San Valentín. ¿Es que Scorpius no le había contado? Tras asentir le hice la misma pregunta.

—No, realmente no tengo ganas de invitar a nadie. Tenía a alguien en mente, pero alguien ya me ganó —respondió. Pobre Drake… La verdad me daba pena. Si Scorpius fuera a Hogsmeade con alguien más seguro que tampoco me darían ganas de invitar a nadie más—. Iré con Albus. Nos burlaremos un poco de los pobres que se arrepienten en sus citas —rió.

Finalmente ya se hizo tarde y nos habíamos perdido la cena por haber estado hablando. Luego de que Madame Pince nos echara, Drake me acompañó a la sala común y nos despedimos con un abrazo (era lo menos que podía hacer, ya que me salvó de un aplazo).

—Tal vez algún día podamos quedar para algo más que estudiar —sonrió—. Ya sabes, como amigos.

—Me encantaría, Drake.

—Suerte en tu cita con Scorpius —dijo yéndose. Entonces sí lo sabía, pero ¿por qué me lo había preguntado? Antes de que pudiera aclarar mi duda, ya se había ido.

Entré en la habitación y Katerina y Emma me interrogaron para saber si eran ciertos los rumores, si yo iba a salir con Scorpius. Samantha me miró como disculpándose, dio media vuelta en su cama y se durmió. Maldita perra.

Luego de responder TODAS las preguntas de Tweedledee y Tweedledum, por fin se durmieron.

Hay dos cosas que no dejan de rondar mi cabeza:

1: ¿Por qué Albus me dijo que me alejara de Scorpius? Porque sí, volvió a decírmelo.

2: ¿Por qué Drake me había preguntado acerca de mi cita con Scorpius si ya lo sabía?

Buenas noches, Diario

Lily Potter

*****
Un poco de... ¿Drily? ¿Lilake? (No tengo idea. ¿Cómo sería el ship de Lily y Drake?) para contrarrestar el Scorly.

Nos leemos! <3

2. | ANARCHY ~ Lily LunaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora