10- Café

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Estaba bajando del tren después de verla a ella junto a ese idiota, sabia perfectamente quién era púes en el tiempo cuando luchaba no había momento en el cuál no peleáramos, desesperado buscaba entre la gente si tal vez ella se había subido o si en la siguiente parada estaría. Seguí buscando desesperado miles de recuerdos pasaron en mi mente sobre él, lo odiaba por todo, dentro de mi sentía un dolor apuñalando mi corazón. Matsuri era muy ingenua en esta ciudad y sabía que era fácil de hacer lo que otras personas quisieran. Aunque nunca se lo mencioné yo sabia que ella me miraba a escondidas de todos mientras practicaba en el salón, la había visto observándome sin decir nada. Me gustaba recordar lo fascinante que era luchar, me encantaba ver a Matsuri en cada parada de tren leyendo un libro, ella nunca se daba cuenta de nada ni cuando me subía a su mismo tren y la observaba, a la misma hora en el mismo lugar. Mirarla leyendo me hacía recordar a mi madre siempre tan amable y sencilla, como ella había perdido a su padre de cierto modo también lograba entenderla.

La gente caminaba en diferentes direcciones afuera llovía un poco asiendo frío. Salí un momento para refrescarme un poco ya que no la encontraba, esta vez no iría a estudiar, no por haberla visto con otro sino para salir un momento de la estresante realidad del estudio y lo complicado que eran mis compañeros. Levanté mi vista al cielo dejando que cayera sobre mí la lluvia mojandome un poco, podía sentirme tan vivo en ese momento mientras me mojaba.

- Te enfermeras si te sigues mojando de esa manera- escuché que me decían

La lluvia dejó de mojarme en ese momento, podía ver un paraguas azul interrumpiendo la caída del agua y bajé mi vista para encontrarme con ella de nuevo, tenía mi cabello mojado y ella solo me sonrió un poco mientras me cubría con el paraguas.

- Es tarde - le dije serio

- Lo sé... - me respondió ella sonrojada

Solo la miré, no sabía qué decirle en ese momento ya que estaba con la guardia baja y realmente no me sentía bien. De un momento a otro ella tocó mi frente para saber si me sentía bien y eso me sorprendió ya que la tenía cerca de mí.

- Será mejor que vayamos a un lugar para cubrirnos de la lluvia, puede que te de un resfriado - me dijo dulcemente

Empezamos a caminar hacía una cafetería cerca de la estación para tomar algo. Habían libros de muestra y postres que a cualquier mujer le encantaría pero ella en lugar de ver los postres se dirigió a ver los libros que tanto amaba, me gustaba verla así. Me acerqué a una mesera y pedí un café para ella y uno para mí mientras me sentaba y ella me entregaba el menú de postres, le solicité que nos diera los que ella quisiera, así la mesera se fue y Matsuri se sentó enfrente mío.

- Cómo te sientes!?- me preguntó

- Algo mojado! - le dije quitándome el suéter con el saco

Ella buscó entre sus cosas y me dio una bufanda gris de lana la cual reconocí al instante.

- Gracias...- me dijo ella con una sonrisa, era la primera vez que me sonreía. Cada vez que le hablaba o estaba a su lado lloraba o simplemente se apenaba - He querido entregártela desde hace mucho tiempo

Yo tomé la bufanda y nos sirvieron nuestro café en ese momento, de todos los días que la había visto en el tren, en las clases y la prácticas dónde pocas veces podíamos estar, está era la primera vez que la podía tener cerca a mí, la cafetería era hermosa y calentaba un poco el ambiente olvidandanos del frío que hacía afuera. Ella tomaba su café caliente tranquila, ninguno de los dos hablaba en ese momento no lograba entender porque me sentía enojada y feliz a la vez quería preguntarle la perdona con la que estaba en la parada pero sentía que no era lo correcto hacer eso.

Gaara y Matsuri Parte IHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora