28- Amantes

556 49 3
                                        

Estaba triste, como siempre lo hacia al llegar a casa me dirigía a mi habitación y me encerraba simplemente para llorar. No me gustaba fingir nada pero solo de esa manera lograba desahogar mi dolor, dentro de mí me hacia creer que todo estaría bien que luego pasaría pero me sentía sola a pesar que Sari siempre estaba conmigo y Gaara se preocupaba por mí. No sabía que tan sobre protector podía ser hasta que me vió con el compañero de clases. Su fama de ser un demonio había cambiado y pocas veces sonreía estando a mi lado. Me levanté de la cama para darme una ducha, tenía que hacer la comida y limpiar un poco antes de irme a dormir, al salir de mi habitación escuché unos extraños sonidos saliendo de la habitación de Gaara, parecía que se estaba quejando y eso llamó mi atención.

- Gaara... Está todo bien!?- le dije preocupada pero parecía no haberme escuchado toqué la puerta suavemente y al ver que no tuve respuesta entré pidiendo permiso.

Gaara no estaba en la habitación pero el baño que tenía dentro estaba abierto con la luz encendida. Me acerqué a la puerta y toqué suavemente avisando que entraría al lugar. Me sorprendí un poco al ver a Gaara metido en la tina con un poco de sangre en el brazo pero fue la sorpresa de estar dentro de su habitación en la ducha semidesnudo.

- Que haces aquí!?- escuché su vos ronca y fuerte parecia que tenía un golpe serio en el brazo sabía que él solo no podia curarse.

- Lo siento, escuché un quejido y pensé que algo te había sucedido - le dije viendo su herida

- Estoy bien - me dijo sin siquiera voltearme a ver tratando de cubrirse la herida.

- No es verdad.

Gaara masculló al escuchar eso y se adentró más al agua de la tina para que no viera más la herida, seguía siendo testarudo después de todo así que decidí salir del lugar para dejarlo solo, sabía que no quería ayuda así que decidí irme.

- Es temprano aún, ve a dormir - me dijo levantándose de la ducha dejando ver así su cuerpo.

Me parecía extraño que no me molestara verlo así, ya sabía que se sentía estar entre aquellos brazos, su piel era tan blanca y fría que solo cuando nuestros cuerpos se juntaba se lograba sentir el calor en su piel. Gaara solo me observó intentando comprender lo que haría así que me acerqué para ver su herida y tratar de curarlo.

- Acaso no me escuchaste!- me dijo molesto - Ve a tú habitación y descansa.

- Te escuché claramente!- le dije molesta también - Te curaré la herida y luego me iré pero no sin antes ver que no estés lastimado en otra parte.

Me sentía fuerte al hablarle así a él ya que después de ello permaneció callado, tal vez estaba sorprendido por ello pero decidió no decir nada. Toqué su herida suavemente y noté que era un poco profunda "La pelea" pensé al recordar como Gaara había acabado aquella pelea y no le dijimos nada a Kankuro y Temari. Gaara se sentó nuevamente en la tina dejando que el agua sucia se fuera, encendió nuevamente el agua para que cayera limpia. Me alejé un momento y me dispuse a buscar el botiquín de primeros auxilios para curarlo pero al entrar nuevamente al lugar Gaara tenía si cabeza agachada. Era su manera de pensar las cosas o simplemente dejaba que el dolor pasara. Me senté a su lado y puse una toalla para no mojarme limpiando así la herida que tenía.

- Hace frío - me dijo tranquilo

- Afuera cae un poco de lluvia - le respondí sin quitar mi vista de lo que hacía

- Ya casi acabamos con el festival...

- Así es, tenemos un buen presidente en el aula que trabaja duramente con sus compañeros.

- Lo hacen por que me temen, ellos me tienen miedo.

- Ya hablamos de eso Gaara...

En ese momento sin querer toqué fuerte la herida haciendo que Gaara se quejara pero no me dijo nada. Traté de disculparme pero puse mi mano mal en la orilla de la tina cayendo así dentro de ella. Gaara rápidamente me ayudó a levantarme y se dispuso a verme, me seguían esos hermosos ojos, su cabello mojado y su piel fría me atraían más a él. Mi cabello se había mojado y mi ropa también, trate de salir de la tina ya que permanecía dentro de ella sosteniendo la mano de él.

Gaara y Matsuri Parte IHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora