Día 3:
Estaba por amanecer o al menos eso creía, pues había dejado de mirar el reloj cuando este marcaba las 4 de la mañana, no es que no quisiera saber la hora, más bien trataba de no contabilizar cuanto tiempo llevaba sin poder dormir. Pero recapitulemos, Lucas y yo compartíamos el mismo aire el día anterior, incluso estaba a punto de mandar todo al carajo y suplicarle que me besara, sin embargo eso no paso, no porque yo no lo quisiera o por que el me hubiera alejado de su cuerpo, más bien se trataba del pastelero que después de un rato había regresado a ver qué tal nos iba, por lo que sin avisarnos había abierto la puerta, salvándonos de la peor decisión , obligándonos a separarnos de golpe y fingir que nada pasaba, incluso fuimos tan buenos evadiendo la situación que elegimos el pastel, pan de vainilla relleno de zarzamora con queso crema y cobertura de crema francesa, 6 pisos de menor a mayor con el mismo tono de blanco, decorado con perlas comestibles y por supuesto en la parte superior la figura de los novios, un precioso pastel para una preciosa boda ¿cierto?.
Después de eso yo había salido corriendo de la panadería a mi auto, mientras el vaquero trataba de alcanzarme y gritaba mi nombre, sin embargo fui más rápida que él y desaparecí pisando el acelerador a fondo, sintiendo como la respiración acelerada salía de mi boca y nariz como una asmática , tan confundía y nerviosa que incluso me pase varios semáforos en rojo, afortunadamente para cuando llegue con Alec mi don de actriz me permitió sentarme a cenar animadamente mientras charlábamos de todo y de nada, omitiendo cualquier comentario que tuviera que ver con la boda e incluso con Lucas, al parecer el vaquero número tres había leído mi mente ya que colaboro para hacer menos miserable mi noche y hacerme reír hasta casi ahogarme con el arroz, pero cuando nos deseamos buenas noches y entramos a nuestras respectivas habitaciones los recuerdos y la culpa cayó sobre mi como un balde de agua helada en plena época navideña, ¿Qué nos había sucedió? ¿Lucas estaba celoso de Alec? ¿Él me hubiera besado si no hubiera aparecido el panadero?, todas esas preguntas se arremolinaban en mi cabeza mientras el sueño se alejaba cada vez más, dejándome sentada en el centro de mi cama, con el corazón quebrado y una culpa que me quemaba en la piel, no tenía idea de cómo podría seguir con esto sin terminar haciendo una estupidez o peor aún sin terminar traicionando a Riley y a todo en lo que yo creía. Necesitaba dejar de amarle como lo hacía, aunque ya había intentado de todo y no podía, estaba tan atada a el que incluso sentía que si el moría yo lo haría con él.
Pero antes de que pudiese seguir maldiciendo mi suerte el sonido de la alarma retumbo en toda mi habitación, punzando en mi cien y en mis ojos, confirmándome que no había dormido ni un segundo, pero que debía continuar con el nuevo día y tratar de no mirar atrás. Tome una ducha helada para quitarme el estado zombie en el que me encontraba, me vestí y maquille lo mejor que pude, ocultando las enormes ojeras rojizas debajo de mis ojos, logrando con éxito ocultarlas al menos un casi 70 por ciento, suspirando me di una última vista en el espejo, sintiendo lastima por mí y por mi estado. Con una sonrisa fingida camine hasta la cocina donde comencé a preparar un rápido pero rico desayuno para mí y para Alec quien muy probablemente seguía durmiendo, pero el timbre sonó e incluso me asusto, era demasiado temprano para las visitas o para algún vendedor, curiosa abrí la puerta, dudando un poco de hacerlo pero en cuanto la puerta se abrió unos enormes brazos fuertes y cálidos me atraparon y me fundieron en un abrazo hasta levantarme unos centímetros del suelo, el mismísimo Zay estaba ahí, aferrándome a sus brazos como a una bebe, transmitiéndome esa calidez y dulzura que lograba aliviar el ardor de mis heridas, cerrando los ojos hundí mi rostro en su hombro y aspire su aroma a loción de afeitar y perfume caro.
-Belleza rubia- susurro entre mis cabellos aun sin soltarme.
-Hola! Grandulón- reí con entusiasmo, deseando siempre estar así y jamás soltarlo, pues él era para mí como mi hermano.
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Wedding of blood and lies- Lucaya
Fanfiction¿Alguna vez te has enamorado? ¿Alguna vez has sentido eso que nace en la boca del estómago y recorre tu pecho hasta arremolinarse en tu corazón? ¿Lo has hecho?, si tu respuesta es si entonces tu y yo tenemos mucho en común, aunque al mismo tiempo es...