Adrika Abogada respetada en su medio, la cual después de una ruptura amorosa muy fuerte y dramática, no quería volver a involucrar sus sentimientos.
Hugo hijo de un empresario de los mas importantes en el país, Arquitecto, playboy, caballeroso y cue...
Al día siguiente me encontraba en mi auto con Erika camino con mi madre, a Hugo le dije que salía por cuestiones de trabajo. No quería que se encontrara ahí cuando mi madre me dijera la verdad. Llegamos a casa.
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- ¡Dios miooo! Nos debiste decir que venias. Pasen, pasen-
Dejamos las maletas en mi cuarto. Bajamos a la cocina donde mi mamá está preparando comida.
Suena mi teléfono "Hugo"
-Hola ¿Cómo llegaste? -
-Bien gracias-
-Bueno espero que cuando regreses podamos hablar-
-Está bien- Cuelgo.
Mi madre me ve seria.
- Que misteriosa- Rodeo los ojos.
-Era mi novio- Se sorprende.
-Me da gusto que al fin encontraras a alguien- Me abraza y me da un beso - ¿Y cuál es el motivo de tan hermosa visita? – Erika me ve y se va a la sala a ver la tele.
-Necesito que me digas el nombre de la mujer que nos sacó de nuestra casa-
Mi madre voltea a verme con cuidado.
- ¿Para que quieres el nombre de esa mujer? Ya nos hizo daño y nos recuperamos déjalo así-
-Necesito en nombre de esa mujer, tal vez sin querer ella entro a mi vida-
Mi madre me ve con los ojos como plato. Veo que quiere llorar.
-Tienes que tener cuidado mi niña, esa mujer es muy mala y es capaz de hacer lo que sea con tal de conseguir lo que quiere-
-Lose- Se acerca a mi y me agarra las manos quedándose seria. Se que no quiere decirme.
-Penélope Mondragón- Siento la rabia correr por mis venas.
Cuando logro calmarme decido decirle que vi a mi hermano.
-Madre Catriel fue a verme- Sus ojos se ponen llorosos.
- ¿Y como esta? –
-Se ve bien. El fue el que me advirtió de esa señora- Sonríe.
-Se nota que aun nos cuida. Tengo mucho tiempo que no hablo con el-
Decido no decirle que esa señora es la madre de mi novio, no quiero darle más mortificaciones. En eso oímos que suena la puerta y veo entrar a mi papá. Me abraza y yo a él, en verdad los extrañe.
- ¡Que hermosa sorpresa! – Se queda abrazándome – ¿Cuánto tiempo se quedan? –