Mi amigo Kenta y yo estábamos debatiendo sobre cómo aprovechar al máximo el fin de semana. De repente, Kenta me lanzó una mirada cómplice y me preguntó:
—Naoto, ¿tienes planes para el fin de semana?
—Mmm, no, nada en particular —respondí, levantando una ceja—. ¿Por qué lo preguntas?
—Me invitaron a una fiesta de cumpleaños de una compañera de clase —reveló Kenta con una sonrisa—. ¿Te apuntas?
La simple mención de una fiesta hizo que mi estómago se encogiera. No era precisamente un experto en socializar, y la idea de enfrentarme a una multitud desconocida me llenaba de ansiedad.
—Kenta, sabes que no soy el alma de la fiesta —murmuré, sintiendo cómo la timidez me invadía.
—¡Vamos, hombre! No seas aguafiestas —insistió Kenta, dándome una palmada en el hombro—. No será lo mismo sin ti.
Me sentí entre la espada y la pared. La presión de mi amigo era evidente, pero mi propia inseguridad me retenía.
—Además —añadió Kenta con una sonrisa maliciosa—, es el cumpleaños de Sakura Ito.
Mi corazón dio un vuelco al escuchar su nombre. ¿Cómo sabía Kenta que Sakura me gustaba? La vergüenza y la emoción se mezclaron en mi interior.
—¿Estás hablando en serio? —pregunté, con la voz temblorosa.
—¡Completamente en serio, Naoto! —respondió Kenta con entusiasmo—. Es tu oportunidad de acercarte a ella.
La idea de pasar tiempo con Sakura era un sueño hecho realidad, pero el miedo a arruinarlo todo me paralizaba. Kenta, al ver mi indecisión, se encargó de convencerme y hasta me ayudó a elegir un atuendo adecuado.
Cuando llegamos a la mansión de Sakura, quedé boquiabierto. Era una construcción imponente, rodeada de jardines exuberantes y una piscina resplandeciente. Me sentí como un intruso en un mundo ajeno.
Al entrar, me encontré con una multitud de personas elegantemente vestidas. La música resonaba en el aire y las risas llenaban el ambiente. Me sentí abrumado, pero Kenta me presentó a la madre de Sakura, una mujer encantadora llamada Natsumi Takeda.
—¡Bienvenidos, chicos! —nos saludó Natsumi con una sonrisa cálida—. Es un placer conocerlos. Soy la madre de Sakura.
—El placer es nuestro —respondimos al unísono, intentando mostrar nuestra mejor cara.
Natsumi nos invitó a disfrutar de la fiesta y nos indicó el camino hacia el salón principal. A medida que avanzábamos, mi mirada se posó en Sakura, que conversaba animadamente con una chica. Un leve sentimiento de celos me invadió, pero Kenta me animó a acercarme.
—Vamos, Naoto, ¡no seas gallina! —me instó Kenta, dándome un pequeño empujón.
Respiré hondo, reuní todo mi coraje y me dirigí hacia Sakura. El corazón me latía a mil por hora, pero la emoción de estar cerca de ella superaba cualquier temor.
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A Love Story
Romance"En un mundo donde el amor florece en cada esquina, pero la timidez construye muros invisibles, surge una historia que tocará tu corazón y te hará reflexionar sobre las oportunidades perdidas. Conoce a [Nombre del protagonista], un joven profundamen...
