Era sábado por la mañana y el insistente sonido del despertador sacó a Naoto de su sueño.
—¡Nao, es hora de levantarse! ¡Son las 11 de la mañana! —escuchó el llamado de su padre desde la cocina.
—¡Voy, papá! —respondió Naoto, desperezándose y sentándose en la cama.
Su padre ya le había preparado el desayuno. Naoto se sentó a la mesa y comenzó a comer.
—Hoy vas a salir con Kenta al centro, ¿verdad? —preguntó su padre.
—Sí, papá. Vamos a comprar el nuevo juego de estrategia que acaba de salir —respondió Naoto.
—Bueno, espero que te diviertas. ¡Que tengas un buen día! —dijo su padre.
Naoto se despidió y salió de la casa. Kenta lo esperaba en la parada del autobús.
—¡Buenos días, Nao! —saludó Kenta con una sonrisa.
—¡Buenos días, Kenta! —respondió Naoto.
Subieron al autobús y se dirigieron al centro de la ciudad. Al llegar, caminaron hacia la tienda de videojuegos. Para sorpresa de Naoto, Sakura y Saya, la hermana de Kenta, estaban dentro de la tienda.
—¿Qué hacen aquí? —preguntó Kenta, sorprendido.
—Vinimos a comprar el nuevo juego de estrategia —respondió Saya.
Naoto se sintió nervioso al ver a Sakura. Kenta, notando su incomodidad, le dio un codazo disimulado.
—¡Vamos, Nao! Compramos el juego y lo jugamos en tu casa, ¿qué te parece? —propuso Kenta.
Compraron el juego y se dirigieron a casa de Naoto. Subieron a su habitación y comenzaron a jugar. Pasaron horas entre risas y estrategias.
—¡Oye, Nao! —dijo Kenta durante un descanso—. ¿Por qué no le pides ayuda a Saya para conquistar a Sakura?
Naoto se sorprendió ante la sugerencia de Kenta.
—¿De verdad crees que Saya me ayudaría? —preguntó Naoto.
—¡Claro que sí! Mi hermana es muy buena onda —respondió Kenta con entusiasmo.
La idea de pedir ayuda a Saya emocionó a Naoto. Se despidió de Kenta y se dirigió a casa de Saya.
Al llegar, Saya lo recibió con una sonrisa.
—¡Hola, Nao! ¿Qué tal? —preguntó Saya.
—¡Hola, Saya! Estoy bien, gracias —respondió Naoto.
Saya se sentó en el sofá y Naoto la imitó.
—¿Qué te trae por aquí, Nao? Pareces nervioso —observó Saya.
Naoto se sorprendió por la perspicacia de Saya.
—Es que... —comenzó a decir, titubeando—. Quería pedirte un favor.
Saya se inclinó hacia adelante, mostrando interés.
—¿Qué favor? —preguntó.
Naoto respiró hondo y se armó de valor.
—Me gustaría que me ayudaras a conquistar a Sakura —soltó finalmente.
Saya se sorprendió por la petición, pero luego sonrió.
—¡Claro que sí, Nao! Estaré encantada de ayudarte —respondió Saya.
Naoto se sintió aliviado y emocionado por la respuesta de Saya. Se despidió de ella y regresó a su casa, sintiéndose más confiado que nunca.
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A Love Story
Romance"En un mundo donde el amor florece en cada esquina, pero la timidez construye muros invisibles, surge una historia que tocará tu corazón y te hará reflexionar sobre las oportunidades perdidas. Conoce a [Nombre del protagonista], un joven profundamen...
