Me dijiste el nombre de tu canción favorita y me sorprendió al principio, debido a que no sonaba como algo que te gustaría. El ritmo era demasiado suave y el coro muy lento, pero me dijiste que le preste atención a la letra porque era como un mapa de tu mente, y que nunca podrías encontrar las palabras correctas para navegarla. Así que la escuché de nuevo, esta vez bebiendo cada palabra, encadenando cada frase como luces de navidad. Aprendiendo los recovecos y grietas que tu alma escindió tan bien. Los significados no eran tan bonitos y detrás el ritmo desgarrador que susurraba como mantenerte vivo. Dicen que se aprende mucho sobre una persona si se escucha su canción favorita, pero también aprendes que nunca se llega a conocer del todo a una persona.
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Open your eyes
Ngẫu nhiêneste es un espacio, en el cual pongo unos pequeños fragmentos de algun relato, pensamiento, idea etc de lo que no nos atrevemos a decir, de lo que realmente sentimos, que desearíamos expresar, experimentar o algo así. También pondré partes de alguna...
