Capítulo Nueve

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   ***Advertencia cap lleno de violencia,  y otras escenas más crudas ****

Sentí mi cuerpo ser estirado por él y el miedo me invadió,  gritos de súplica salían de mis labios, ver sus ojos grises, ser casi negros me hizo darme cuenta, el Macho estaba drogado, intente luchar con todas mis fuerzas , pero fue en vano la frágil bata de hospital fue arrancada de mi cuerpo, dejándome expuesta, sabía lo que iba a suceder , luche grite lloré,  clave mis uñas en su pecho, hasta sacarle sangre pero cada patada cada golpe seguían siendo en vano, podía ver la ira reflejada en su rostro por mí negativa, intente alejarme pero me vi siendo arrastrada de nuevo, está vez sus garras se clavaron en mi pierna, haciendo que perdiera el equilibrio,  golpeando mi cabeza en el duro suelo de cemento el dolor fue intenso inmediato, dejándome aturdida, si el golpe hubiese sido un poco más fuerte hubiese perdido el conocimiento, casi rogue que hubiese sido así,  pero no,  no lo fue aún en el aturdimiento,  lo sentí trepar sobre mi cuerpo.

Gruesas lágrimas corrian por mí rostro, el me sometió completamente a su voluntad, el me volteó,  sentía su pecho en mi espalda y su erección abriéndose paso entre mis pliegues,  dolor sólo dolor, sus embestidas fueron crudas feroces, mi cuerpo no estaba preparado para su invasión y sólo sollozos amargos salían de mi boca , una de sus manos sostenían las mías, y la otra se enterró dolorosamente  clavando sus garras en mi cadera, sabía que mi carne estaba siendo flagelada pero no podía hacer nada para detenerlo,  intente moverme pero sólo conseguí que sus colmillos se clavaran en mi cuello, profundo desgarrandome la piel un aullido de dolor se escapó de mis labios, sentí algo espeso y caliente descender por mí pecho, era mi sangre.

Intente bloquear el dolor, hacerme creer que esto no me estaba sucediendo, nisiquiera podía culparlo, la culpa era mía y sólo mía el no debía estar aquí merecía lo que me estaba sucediendo, le pedí al Dios que se apiadara de mí, que mi padre hubiese cumplido la promesa y me estuviera buscando, el tiempo transcurría lento, tan lento, los sonidos animales brotaban de su pecho, lo sentí cuando por fin mi tormento acabó, su semen caliente invadiendo mi útero, sentí como su pene se inflamo y el dolor, el Macho se desmayo y  todo su peso cayendo sobre mi, apenas podía respirar, cada bocanada de aire que llegaba a mi, era un tormento sentí como mis pulmones se estaban colapsando por la falta de oxigeno, estaba débil herida pero con la última fuerza que tenía al fin pude salir de debajo de él, apenas si me escurri en el piso y sentí como la inconciencia me llamaba.

No debo estar mucho tiempo inconciente ya que cuando regrese en mi al abrir mis ojos , vi que el Macho estaba en la misma posición, me arrastre por el suelo, hasta la maldita bata,  lo último que quería era seguir estando desnuda, la maldita bata estaba hecha pedazos,  la tome y me arrastre hacia una esquina, el dolor en mi entrepierna estaba en el rango de soportable estaba irritado y sangrando al parecer me había desgarrado, mire mi costado allí también sangraba al igual que mi cuello donde el  me había mordido,  toque mi cabeza y me dolió donde me había golpeado al caer, al hacerlo recordé mi pierna también sangraba a este paso tendría suerte de no morir desangrada, tenía raspones en mis rodillas y brazos de  cuándo el me arrastró, moratones en mis brazos, todo me dolía en en resumen estaba hecha un  asco y me encontraba tan débil que no podía levantarme e ir hasta el lavabo para lavarme así que use esa maldita bata para limpiarme un poco, lo único que la bata tapaba era mi sexo,  la celda estaba tan fria, después del intento de limpieza me hice un ovillo intentando mantener el calor de mi cuerpo.

Desde el lugar donde estaba, podía verlo, podía ver su rostro y su cuerpo magullado, no sólo lo habían drogado, al parecer también lo habían golpeado, me sentí terrible, todo esto era mi culpa, no se cuanto tiempo pasó hasta que lo vi moverse, pude notar que estaba desorientado.

Tenía miedo, de que siga bajo el efecto de la droga, no creía poder soportar más daño.

El se levantó despacio, su mirada aún estaba pérdida podía ver como el respiraba con fuerza y se removió inquieto, yo temble de miedo, su mirada se fijo en mí,  pude ver como sus rasgos cambiaban drásticamente.

Podía ver  la culpa en sus  grabada en sus ojos,  me mantuve en silencio, esperando que el hablará primero.
Fue entonces que lo escuché hablar su voz seguí a siendo ronca profunda gutural, sólo que está vez estaba llena de un sentimiento de culpa.

- Perdóname, por haberte lastimado , no sabía lo que hacía,  puedo sentir tu miedo, el olor a sangre y a sexo -

Fue sólo escuchar eso que rompí en llanto, me caía a pedazos y no estaba nadie para sostenerme .

- No es tu culpa! yo tengo la culpa! de esto- dije mostrando la celda.

- ¡Claro que tengo la culpa, te lastime, te forze!¡Como puedes decir que tu tienes la culpa!-

- ¡¡Wolf!! Yo tengo la culpa a mi era a quien querían a ti sólo te agarraron por que intentaste ayudarme! -

- Eso no tiene que ver con el hecho de lo que hice! -

- Ambos somos víctimas, y a ti te habían drogado no tenías conciencia de lo qué hacías! -

- ¿Aún recuerdas mi nombre? - su pregunta me tomo desprevenida.

- Si, claro que recuerdo tu nombre, Wolf, tu recuerdas el mío? -

- Si, te llamas Cassie, no recuerdo tu apellido -

- Nunca lo dije, eso no importa ahora en está maldita celda -

El se mantenía en el mismo lugar, yo ya no tenía miedo, sabía que el no me haría daño,  pero el no intentaba acercarse a mí,  lo cual agradecí por el momento, hasta que intente moverme y un quejido salió de mis labios.

- Necesitas ayuda!! - podía oir el enojo en su voz.

- Ven, ayúdame a levantarme quiero que me lleves hasta el lavabo, quiero limpiarme por favor, intente hacerlo pero necesito agua -

El se levantó, seguía desnudo, corrí  la mirada, lo último que quería ver era su desnudez.

El rebusco en la celda , yo permanecí mirando la pared, hasta que sentí su mano en mi hombro , di un respingo al sentirlo.

Mire y el tenía puesto un pantalón de chándal, vi como tenía miedo de tocarme .

- No tengo miedo, ayúdame! - Le dije .

Aún con recelo me levanto y me acerco al lavabo, tome la bata y la moje,  limpiando los rastros de sangre, no había tiempo para el pudor, así que estaba desnuda frente a él, cada lugar que limpiaba era una martirio, era alivio y dolor, lo último que quería era pegarme una infección.
Escuchaba sus gruñidos,  al comienzo crei que estaba poniéndose salvaje de nuevo hasta que me di cuenta de qué era enojo hacia el mismo por cada herida que me había hecho.

Permanecí de pie con mis piernas flaqueando por el esfuerzo, el se volteó cuando me limpie mi sexo.

Tomo la sabana andrajosa del colchón y me la dio para que pudiera cubrirme.

Cuando me sentí lo suficientemente limpia , el me llevo al colchón para que estuviera un poco más cómoda.

Me tape lo que pude con la sabana, el resto la hice pedazos para intentar vendar todas las heridas, al limpiarlas algunas volvieron a sangrar como la de mi cadera y la de mi pierna la del cuello.

El observaba como lo hacía,  pero nada me preparo para el gruñido enojado que dio al ver mi cuello , eso me asusto.

-¡¡Qué te sucede!!- pregunte  temerosa.

- ¡¡Quién fue el Macho que te montó, el que te dejo  esa marca!!- señaló el otro lado de mi cuello, podía ver la rabia brillando en sus ojos.

Mi pensamiento voló a 015, será que lo volvería a ver, me querria después de lo que sucedió, y por que sentía culpa al ver a Wolf enojado.

Perseguida(6)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora