- ¿qué te dijeron Hannie? –preguntó Christopher tomando de la cintura a Ismenia
- Me dijeron que sí, que no tarde tanto y que después de la cena, están invitados a ir a mi casa
- Perfecto... oye Logan –lo habló y Logan se acercó hacia nosotros -¿ya viste lo guapa que vino Hannah hoy? –le lancé por segunda vez una fulminación de cara, la sangre se arremolinaba en mis mejillas
- Lo siento Hannah, la verdad no me había dado cuenta de lo hermosa que te ves hoy, me dejaste sin palabras.
- Muchas gracias Logan –agaché mi mirada y con mi zapatilla comencé a jugar con una piedrita que había ahí.
- No Hannah, hoy, eres tú la más bella de todas.
- Lo siento por su momento de cursilerías chicos, pero ya nos tenemos que ir –dijo mi mejor amigo, que en verdad estaba arruinando nuestro bello momento.
- Oh, es cierto, ¿puedes subir a la moto? –me dijo Logan refiriéndose a mi vestido
- Claro que sí, tú no te preocupes por eso.
- Bueno, pues creo que es hora de irnos... -subí a la moto, con una manó me despedí de mi mamá, Logan arrancó junto con Christopher y nos dirigimos rumbo a la casa de su abuela.
-x x x-
- Mamá, abuela, les traje una sorpresa –Logan me tomó de la mano y me llevó con su abuela, su mamá y sus tías que estaban en la sala.
- ¡Hannah!, ¿cómo estás?, mírate, ¡estás preciosa! Y has crecido por lo menos una cabeza desde la última vez que te vimos... -me abrazó y halagó doña Elvira, la abuela de Christopher y Logan
- Buenas noches doña Elvira, estoy muy bien, gracias; es un gusto volverla a ver... -le correspondí el abrazo.
- Es un honor que vengas a cenar con nosotros hoy... -habló la mamá de Logan con tono maternal –pero vamos, siéntate Hannita que estás en tu casa.
- Muchas gracias doña Carmen –me senté en el sofá con Christopher, Ismenia y Logan.
Me daba un poco de pena estar sentada con los chicos mientras que las señoras estaban preparando la cena así que decidí ir a la cocina, pero no sabía en donde estaba.
- Oye Chris...
- ¿sí Hannie?
- Este de... ¿en dónde se encuentra la cocina?
- Oh, aquí al fondo.
- Gracias Chris
- De nada Hannie –caminé con cautela hasta llegar a la cocina.
- ¿puedo entrar? –pregunté a las tías, abuela y mamás de Chris y Logan.
- Claro que sí –me respondió la mamá de Christopher -¿se te ofrece algo?
- Sí, vine a ver si podía ayudar en algo...
- Estamos bien hija, no te preocupes –dijo doña Elvira
- No, en serio, quiero ayudar.
- Bueno, pues no hemos puesto la mesa... -respondió Laura, la tía de los chicos
- Entonces, en eso les ayudaré.
- Mira Hannah, la vajilla está en la alacena de la izquierda...
- Ok –caminé hacia la alacena y saqué la vajilla, luego me dirigí hacia el comedor, en donde arreglé todo y doblé las servilletas, así como me había enseñado mi madrina Gloria en su banquetería.
Justo cuando todo ya estaba listo, la señora Amelia (mamá de Chris), salió de la cocina secándose las manos con una servitoalla, al ver la mesa, se quedó con la boca abierta.
- ¿hiciste todo esto tú sola Hannah?
- Ehm sí, pero si no les gusta, justo ahorita quito todo.
- No, no, claro que no, ¿por qué los has de quitar?, se ve divino todo.
- Muchas gracias.
- ¿en dónde aprendiste a hacer todo esto Hannah? –preguntó la señora Carmen, saliendo también –te quedó hermoso.
- Bueno, mi madrina Gloria me enseñó junto con mi padrino y mis primos.
- Pues te felicito Hannah, parece que contratamos un banquete –salió la abuela Elvira, abrazándome y dándome un beso en la frente.
- No es nada, ¿llamo a los chicos? –por tercera vez en esta noche me puse roja
- Por supuesto, yo llamaré a los demás –dijo la tía Laura.
Caminé hacia la sala y llamé a los chicos para que pasáramos a sentarnos, y cuando entramos al comedor, todos quedaron con la boca abierta.
- ¿contrataron a Expresiones mamá? –dijo Bryan el hermano de Logan
- Emm, no amor, ¿por qué lo dices?
- Bueno, la mesa pareciera que la hubiesen arreglado profesionales.
- Bueno, pues déjenme decirles que Hannah fue quien arregló la mesa.
- ¿en serio? –dijo Rosita, la hermana de Chris
- Sí mi cielo...
- ¿y quién te enseñó Hannah? –se dirigió a mí, Rosita.
- Bueno, pues podemos decir que mis padrinos me enseñaron –respondí poniéndome de cuclillas, dándole un toque a su nariz.
- ¿Nos puedes enseñar? ¡por favor! –los demás niños hicieron la misma acción que Rosita
- Claro que sí, pero eso será otro día, ahora tenemos que cenar –respondí parándome.
- Vamos a sentarnos –dijo la abuela Elvira. Logan me tomó de la mano y nos sentamos juntos.
- Ahora que estamos todos reunidos, tomémonos de las manos y hagamos oración por los sagrados alimentos....
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HANNAH
Short StorySabía de personas que escribían cartas a los muertos y personas que pueden verlos, no estoy a favor ni mucho menos en contra de ellos. Nunca les tomé mucha importancia, pues siempre creído que todos los seres humanos buscan una manera de ser felices...