CAPÍTULO VII

2 0 0
                                    

Después de la cena, me despedí de la familia de Logan y Christopher, mi familia nos estaba esperando, así que en parejas subimos a las motos, Chris con Ismenia y Logan conmigo.

Cuando llegamos a mi casa (o mejor dicho, la de mis abuelos), mi familia los recibió gustosamente, yo por mi parte, ya no aguantaba los tacones y entré a la casa a cambiarme de calzado, por un par de zapatos más cómodos, obviamente disculpándome por dejarlos un momento.

Subí a mi habitación, estaba completamente vacía, encendí la luz y busqué entre mis cosas un par de zapatos cómodos que combinaran con mi vestido, cuando los encontré, me quité mis tacones, puse un poco de crema relajante en mis pies.

Me paré de la cama, retoqué un poco mi maquillaje, sentí que el ambiente cambió, estaba un poco más cálida mi habitación.

- Hola Hannah –era la voz de Jesús Omar. Me volví a la dirección de dónde provenía la voz, ahí estaba él, del susto que este chico me había dado, caí sentada en el colchón de mi cama.

- ¡Ay! –no me había dado cuenta de que esta noche se veía muy bien, mejor dicho, perfecto para mi gusto, su cabello achocolatado acomodado de lado y esa sonrisa tan hermosa que cautivaba a cualquiera. ¿pero qué cosas estoy diciendo?–me asustaste, ¿por qué siempre te apareces así de la nada asustándome? Un día de estos me vas a matar de un paro cardiaco. –dije en un tono algo dramático, parándome de la cama

- Lo siento Hannah, aparte de que me es inevitable, no hay otra manera de comunicarme contigo. Después de todo eres muy linda cuando te asustas.

- Ay, pero no creo que no haya otra manera que aparecer y desaparecer de repente, y por cierto, ¿me estás diciendo fea?

- No tontita... -dijo juguetonamente

- Y ahora me dices tonta... ¿qué tienes contra mi eh? –me hice la ofendida

- Hannah, ¿por qué todo te lo tomas a pecho?, es simplemente que me gusta bromear contigo. Por cierto, feliz Navidad.

- Feliz Navidad para ti también, y... ¿para qué me necesitas ahora? –respondí en modo de rendición

- De hecho, nada en especial, sólo quería verte. –Sentí un revoloteo en mi estómago y mi piel se había erizado. Ya Hannah mejor cálmate

- Ya lo hiciste –sonreí

- Eres demasiado obvia, ¿no crees? –empezó a caminar hacia mí.

- No es eso Jesús Omar –de brazos cruzados, agaché la cabeza...

- Entonces, ¿qué es? –con su mano, levantó mi barbilla muy suavemente, cuando nuestros ojos se conectaron, sentía que de un momento a otro mis piernas dejarían de flaquear. Estaba tan cerca de mí, nuestras respiraciones chocaban, sentía como mi alma se desprendería de mi cuerpo en cualquier momento y yo caería al suelo. ¡Por Dios Santo! ¡quería comérmelo a besos!

- Es... es que... -Perfecto Hannah, ahora estás tartamudeando.

- Es que ¿qué? –su voz era tan suave, era como música para mis oídos

- Me están esperando afuera –dije cabizbaja, quería besarlo, pero no podía. El ambiente se había puesto algo tenso.

- Está bien, te dejo, nos vemos en cualquier momento –besó mi mejilla y desapareció.

- Hasta en cualquier momento Jesús Omar.

Lo bueno de esto es que todos están abajo, o bueno, eso espero...

-x x x-

Salí hacia la calle, toda mi familia estaba contenta y la pasaban bien, mis tíos estaban tomando unas cubas, me senté junto a los chicos, mi mente sólo daba vueltas en el encuentro que tuve con Jesús Omar, se me hacía muy raro que sólo me vino a ver para desearme feliz navidad, ¿por qué?, también me he dado cuenta de que cuando me habla por la ayuda que prometí brindarles, lo hace con Carlos y ahora Carlos tampoco había venido.

- Tierra llamando a Hannah –la mano de Logan que se movía de arriba abajo en frente de mi cara... instantáneamente moví mi cabeza y le sonreí a Logan, necesitaba despejarme un rato...

- Lo siento Logan, ¿me decías algo? –me disculpé, creo que de nuevo mi cara estaba roja

- En realidad no, sólo te estaba llamando, ¿quisieras bailar conmigo? –extendió su mano

- Claro que sí Logan –tomé su mano y nos paramos a bailar juntos con mi familia, nunca pensé que Logan bailara tan bien, pues me seguía el ritmo y los pasos a bailar, parecía todo un profesional...

- ¿Sabes? Siempre que estoy contigo me la paso muy bien –unimos nuestros cuerpos, pues una bachata sonaba en el lugar.

- ¿Hablas en serio? Puede que solo me digas eso para enamorarme

- Ay Hannah, ni tu misma te la crees –me dio una vuelta y nos volvimos a unir, este chico baila demasiado bien, para ser sincera. –y si mi querida Hannah, si, me encanta estar contigo, aunque hayan veces en las que me comporte como un estúpido, pero en realidad, cuando estoy contigo, le das sentido a todo y eso en ti, me vuelve más loco de lo que estoy por ti. – Mi estómago dio un vuelco de nuevo

- Me has dejado sin palabras, pero ¿sabes algo?

- Dime –Su rostro estaba un poco más cerca del mío

- No... pensé que bailaras tan bien, pareces profesional. O sea, te vez tan varonil que ni si quiera me paso alguna vez por mi cabeza que supieras bailar tan bien.

- Nunca terminas de conocer a las personas mi querida Hannah...

- Tienes demasiada razón mi querido Logan...

Después de un cierto tiempo, nos sentamos, como dicen las locas de mis primas "deje mi cuerpo derretido en la pista", alrededor de las 5:00 am los chicos se despidieron y se fueron a su casa, algunas de mis primas seguían bailando, otras estaban con sus parejas. Mis ojos pesaban así que decidí ir a dormir, me cambie de ropa y me acosté en mi suave cama, ahora sí, a caer en los brazos de Morfeo.

HANNAHDonde viven las historias. Descúbrelo ahora