Capítulo 9

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Eva se quedó pensativa al oír a su esposo.

Eva: Nuestra hija merece saber que su hijo no murió y lo criamos nosotros, por eso nos quedamos allá.

Carlos: No sigas, primero hablaremos con Salvador, luego pensare bien que haremos, mejor vete a descansar.

Blanca entro a su habitación y empezó a ver las fotos que tenía con Salvador mientras lloraba.

Blanca: Por qué Salvador? No sabes cuánto sigo sufriendo por tantas perdidas.

Salvador y Lupita seguían cenando.

Salvador: Te traje algo que encontré, sé que morias por tenerlo.

Salvador sacó de su bolsillo una pulsera idéntica a la que se quedó en el departamento.

Lupita: Ahhh! La pulsera que me dio mí mamá! Gracias Salvador, te quiero mucho!

Lupita abrazó a Salvador.

Salvador: Vamos a hacer las compras para tu casa.

Lupita: Jajaja lo olvidé, vamos.

Ambos se fueron a hacer las compras, al llegar al súper estaban divirtiéndose y jugando, mientras Blanca seguía llorando en su cama.

Lupita: Que tomas? Estás enfermo?

Salvador: No, soy diabético, debo tomar este medicamento para controlar la glucosa y mejorar la insulina.

Lupita: Entonces el único dulce que puedes tener es el de mis besos.

Salvador: Con esos podría morir en paz.

Lupita: Jajaja ya basta.

Blanca escuchó llorar a su hermanito y fue a su habitación.

Blanca: Yo me encargo mamá, tú descansa, mañana tienes que trabajar.

Eva: Gracias hija.

Blanca cargó a Esteban y estaba cantándole canciones.

Blanca: La misma edad que tú tienes hermanito, tendría tu tío, y quizás estaría cuidandolos a ambos.

Lupita y Salvador llegaron a la casa de ella y todo estaba apagado.

Salvador: Te ayudó a ordenar.

Ambos estaban ordenando las cosas y se hizo tarde.

Salvador: Ya me voy, cuídate si?

Lupita: Es tarde, esta zona es peligrosa, quédate y mañana te vas.

Salvador: Está bien.

Lupita: Ven, te enseño unas cosas.

Ambos fueron a la habitación de Lupita y estaban viendo fotos antiguas de ella.

Blanca acostó a Esteban y se fue a su habitación.

Blanca: Por qué tuve que perder al niño? Si hubiera escuchado su llanto todo sería distinto.

Salvador observaba a Lupita y ella se puso nerviosa.

Lupita: Qué pasa?

Salvador: Estoy viendo lo bonita que eres.

Lupita: Jajaja ya, me hacer sonrojar.

Salvador beso a Lupita, ambos se dejaron llevar por la situación y pasaron la noche juntos........

A Medio PasoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora