Por qué abuela?

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Capítulo 2:

Me desperté hacia bastante calor, vi el reloj que tengo en mi muñeca y eran las 05:48 a.m, me levanté y deje las colchas de la cama estiradas hasta los pies para que ventilara y me duche. Al terminar de alistarme arreglé mi cama y arregle mi ropa, ya que estaríamos un buen tiempo en la casa del Señor Tomlinson. Ya van a ser 7 meses que murió la señora Margaret. vi de nuevo mi reloj y daban las 06:37. Baje las escaleras y fuí a la cocina, había una chica como de unos 27 años

-Hola- dije a la chica.

-Buenos días señorita, el desayuno ya lo serviré y el señor Tomlinson con la señora Sussana ya están sentados.

-Yo le ayudo dije subiendo un poco las mangas

-o no, gracias señorita, usted vaya a sentarse- dijo con un sonrisa

-Vamos yo insisto- la chica dió un suspiro y mi sonrisa se ensanchó más

-Está bien- me pasó una bandeja donde estaban los platos, cucharas y tazas y ella traía otra con las cosas para comer. Lo pusimos en la mesa y mi abuela comensó a servirse y el señor Keith me miraba impresionado

-Giselle? qué haces?, porque crees que tenemos empleadas?-Dijo el señor tomlinson enfadado.

- señor, yo le dije que no era necesario, ella insistió- dijo la chica a la defensiva al ver como el señor tomlison la miraba

-Es que me gusta ayudar señor- dije y él soltó una carcajada y yo me alivié

- te lo creíste- dijo riendo más fuerte y mi abuela sólo sonreía

- aa? asi, creo - dijo sonriendo, Dios que susto me dió

- con permiso- dijo la chica

- o vamos Matilde no te enojes - dijo el señor, que confiansa había entre ellos

- no estoy enojada señor, solo que me asustó- dijo con un sonrisa en su rostro- disfruten el desayuno.

-Espera Matilde, a donde vas? no desayunarás con nosotros? - la mandíbula de la buela casi se desprende de su boca

- La sirvienta desayuna en la mesa?- dijo mi abuela anonadada

-Sí, por qué?- dijo el señor Keith

-no por nada- dijo mi abuela fingiendo una sonrisa. yo ya estaba sentada en la mesa con todo servido

-Vamos Matilde, siéntate al lado mío a desayunar- Le dije y ella sonrió 

-Claro- dijo y se sento

el desayuno fué mi agradable, el señor Keith es muy agradable y muy entretenido, pero se notaba el disgusto de mi abuela de que Matilde desayunara con nosotros. Yo fuí la única que tomó té, el café ya me cansó, ya habíamos desayunado, el señor Tomlinson se fué a su dormitorio y mi abuela al suyo, ya habiamos levantados la mesa y yo estaba labando los platos mientras Matilde barría

-y Matilde, ¿desde hace cuanto estás acá?- dije mientras refregaba, no era tantas cosas y no estaban tan sucias asi que era fácil hacerlo. 

Casi todas las noches cuando estabamos en la casa de mi abuela, por la cena quedaba la comida pegada a las oyas y era muy difícil de limpiar, mi abuela se hiba a dormir y me prohibía labar con agua caliente, ya que se gastaba mucho gas. Mis dedos quedaban tiesos y rojos por el frió y me encantaba ver como quedaba de limpio como si fuera nuevo, soy muy perfeccionista, no me gusta que quedé ni una mancha.

Dame AmorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora