PROMO

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"No olvides que las brujas tienen magia en los dedos y un poder diabólico en la sangre. Pueden hacer que las piedras salten como ranas y que lenguas de fuego pasen sobre la superficie del agua. Estos poderes mágicos son terroríficos. Afortunadamente, hoy en día no hay un gran número de brujas en el mundo. Pero todavía hay suficientes como para asustarte." -Roald Dahl.

-Dame el frasco con ojos de arañas, Justin. -Ordené. Me lo entregó en mano, corté tres por la mitad y los vertí en el caldero.

-¿Deberíamos agregar orejas de elfo? -Preguntó Alisha.

Lo consideré por un momento mientras revolvía.

-¡No! Eso provocaría amargura. -Intervino Justin.

-¿Uñas de troll, tal vez? -Preguntó nuevamente.

-Sangre de vampiro es lo mejor. -Aseguró él. Se quedaron en silencio esperando a que tomara una decisión.

-¿Saben lo que le colocaba mi abuela? -Pregunté al aire y respondimos los tres al mismo tiempo. -¡Sombras de ultratumba!

Me alejé del caldero y lo busqué en el estante.

-Es cierto, eso le dará horror a la mezcla. -Añadió Alisha.

Encontré el frasco y también un recipiente de lenguas de dragón, me acerqué a ambos y me miraron asombrados al ver el órgano.

-¿E-Estas segura Clara? -Dijo Justin un poco perturbado por la sangre que aún brotaba. Incorporé tres a la caldera sin responder su pregunta y un fuego potente brotó de la mezcla moviéndonos el cabello.

-Lenguas de dragón... -Comentó Alisha extrañada y respondí mirando aquél fuego que aún no se extinguía.

-Sí, nos dará aventura, ¿A quién no le gusta la aventura? -Pregunté con un tono irónico.

Volví a revolver cuando se apagó el fuego y la mezcla tomó un color azul brillante; parecido al del océano.

-¡Rápido, denme la punta de las flechas de Cupido! -Dije ansiosa.

-¡¿Cuántas?! -Preguntó Justin alejándose del caldero.

-¿Cuántas quedan? -Consulté revolviendo con más fuerza.

-6.

-Son muchas, con 2 estaremos bien. -Aconsejó Alisha.

-No... rompe todas Justin, y colócalas en la caldera sin las plumas. -Dije segura.

Escuché el sonido de las flechas quebrarse. -Alisha, trae 1/4 de los labios del sacerdote.

Justin lanzó las seis puntas de corazón como le ordené y un corazón rosado de vapor apareció encima de la mezcla. Luego de unos segundos Alisha colocó con cuidado los labios del sacerdote, pero aún así un humo denso inundó la cabaña haciéndonos toser reiteradamente. Abrí las puertas y ventanas para que el humo desapareciera con la noche.


-¿No crees que le falta algo, Clara? -Admitió Alisha.

-Si, también creo lo mismo, pero no sé qué puede ser. -Agregué acomodando mi sombrero.

Justin sacó el libro de encantamientos y ojeó algunos títulos.

-¿Quizás... patas de cien-. -Comentó Alisha, pero Justin la interrumpió.

-¡Dientes de conejo!

-¡Es verdad! ¡Le faltaba sensualidad! -Añadí emocionada.

Alisha me entregó dos, los eché al caldero y con rapidez mezclé nuevamente.

La caldera se volvió con un tono oscuro, como el cacao, terminé de revolver y apagué el fuego.

Sonreí satisfecha admirando nuestra obra maestra.

Me acerqué al cajón donde guardaba los frascos para pociones, los llené con el líquido color cacao y enseguida su tinte cambió, ahora era roja como la sangre, pero fluido como el agua. Le entregué un frasco a cada uno y Justin cerró cada puerta y ventana con llave. Nos sentamos en la mesa redonda esperando a que llegarán nuestros invitados.

Unas horas más tardes, mirándonos ansiosos, empujaron la entrada con rudeza.

-¡Salgan de ahí malditas brujas! -Gritaron con violencia mientras seguían forzando la puerta.

-¡Arderan en el infierno! -Insistieron. Prendieron fuego a la cabaña y nos miramos unos a otros.

-Es hora. -Añadió Alisha. Quitamos el corcho y lo bebimos sin detenernos, abrieron la puerta de golpe y nos desvanecimos. Lo último que escuché fue la voz de Leonardo gritándonos; "brujas".

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Si buscabas una historia de amor, aventura, horror y sensualidad, aquí tienes la receta, pero ten cuidado, te pueden acusar de brujería.

ADVERTENCIA: Esta narración es totalmente paralela al relato original.

Heridas que no sangran. [Editando]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora