Capítulo 1

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Empezó a sonar la maldita alarma, abrí los ojos sobresaltada y miré la hora. Eran las siete y media de la mañana. Mi pregunta siempre ha sido, ¿por qué empieza el instituto tan temprano? ¿No podría empezar a las doce de la mañana? Así no tendrías que madrugar tanto…

Me levanté con pereza y bostecé mientras me frotaba los ojos. Esta es la fase de mi vida en la que estoy modo zombie.

Me dirigí al baño para ducharme. Después de una agradable ducha bajo el agua calentita artificial, me vestí con unos pantalones vaqueros ajustados azules y una blusa turquesa con detalles color crema. De calzado me puse unas botas, ya que estábamos a mediados de abril y nunca sabes si habrá una tormenta repentina. Como hacía fresco ya que aún seguíamos en primavera me puse encima de la blusa una chaqueta de cuero color crema a juego con la blusa y las botas. Luego volví al baño para maquillarme con un poco de rímel en mis pestañas y echarme vaselina en los labios.

Una vez lista me fui a desayunar a la cocina donde se encontraban mis padres.

-Buenos días-les saludé con una sonrisa.

-Buenos días cariño-respondieron al unísono.

-Estas muy guapa hoy, ¿quieres impresionar a algún chico?-preguntó mi madre con un tono divertido.

Yo negué con la cabeza sonrojándome.

Mi estilo en la moda era pésimo. Nunca he entendido lo de las temporadas ni las rebajas. Simplemente una vez al mes añado alguna blusa, sudadera o vaquero a mi armario y ya está. No soy coqueta ni pija, pero me gusta ir elegante y sencilla, no como las típicas zorras de mi instituto que se visten ''a la moda´´ y con un montón de accesorios inútiles. Y sí, estoy hablando de esas chicas anoréxicas, con pechos falsos o sujetador de relleno, la mayoría rubias de bote y con muy poca autoestima y madurez. ¡Me dan asco!

Después de desayunar mis cereales favoritos, me cepillé los dientes, cogí la mochila y me dirigí andando hacia el instituto.

Una de las ventajas de vivir en Chestside es que como es tan pequeño, las distancias son cortas y se puede ir andando a cualquier sitio.

En cuanto llegué Jessica me abrazó y me empezó a hablar de sobre los productos de belleza que se había comprado ayer por la tarde.

Jessica Smith es una de mis mejores amigas, ella es un poco más bajita que yo, con un cuerpo de infarto y rubia. Siempre se ha preocupado por su aspecto ya que de pequeña era gorda y se metían con ella. Ahora en el instituto tiene muchos pretendientes, además de amigos y amigas y saca buenas notas. No se considera una nerd, pero tampoco una popular, simplemente es ella.

-Jess

-Y luego me compré un champú que te deja el cabello sedoso y…

-Jess-insistí.

-Pero la dependienta me quería timar, entonces no lo compré y me fui a otra tienda cuando me encontré con…

-¡Jess! Maldita sea, no te estoy escuchando, deja de contarme estupideces que sabes que no me importan-le grité con el entrecejo fruncido y los brazos en jarras.

Al fin reaccionó y se calló.

-Al parecer no te has levantado de buen humor, eh-me dijo con una media sonrisa.

Asentí y ella empezó a reírse.

Estábamos paseando por los pasillos del instituto hasta nuestras taquillas cuando nos encontramos con Minna.

Minna Blackwell es también una de mis mejores amigas. Ella es mucho más alta que yo, de ojos castaños, piel morena y labios gordos. Antes de mudarse a Chestside, en Chicago, vivía y nació en Brasil. Le gusta bailar y hacer deporte, no es virgen y le encanta llamar la atención. Además de estar en el grupo de teatro en el instituto y haber sido premiada en atletismo, ha tenido numerosas relaciones sentimentales. La admiro, es única.

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