Narrado por Cristian
Corro hasta donde está, la miro está muy pálida, escucho su corazón, está latiendo muy lento, la tomo en brazos, y corro, el chico me grita de cosas, pero no le hago caso, corro rápido, hasta llegar a un hospital.
No quiero perderla otra vez no, corro mas rápido, hasta que veo el hospital, entro y todos me mirar raro, una enfermera me ve, se acerca mira a Mía y se tapa la boca, manda a llamar a un doctor, la pongo en la camilla se la llevan.
Paso mi mano por mi cabello, pasa unos minutos cuando los chicos llegan, me miran se acercan hasta mí, niego camino de un lado a otro no aguanto mas no dice nada de ella, me estoy volviendo loco.
--Cristian deja de caminar, me estas volviendo loco--se me viene una idea a la cabeza
--Puedes llamar a mi hermano--Asiente.
Sigo caminando de lado a lado, paso mi mano por mi cabello, tiene que estar bien, recuerdo cuando éramos pequeños, corríamos por el jardín, ese día me escondí ella me busco, pero después de un rato se detuvo y empezó a llorar, corrí hasta ella, la abraza, ese día se había asustado por no haberme encontrado, ella me hizo prometer que nunca la dejaría, y rompí la promesa.
--Cristian, ¿qué pasa?-- Miro a mi hermano.
--Está muy mal, por favor atiéndela—me mira –Veré que puedo hacer-- camina hasta donde se la llevaron.
Entra espero que pueda salvarla, mi pierna esta va inquieta, mordía mis uñas, era la única forma de tratar de tranquilizar mi ansiedad, casi dos horas después fue que al fin vi salir a mi hermano, el cual parecía algo decaído
--Hermanito, tienes que ser fuerte, Mía está muy mal, tiene tres costillas quebradas, eso hizo que no pudiera respirar, estuvo a punto de perforar su pulmón, pero por suerte la atendimos rápido, tenemos que llevarla a la manada, ya estoy haciendo el peleo, necesito el permiso del alfa—se lo que tengo que hacer
--Yo lo conseguiré—digo seguro
--Ten cuidado, yo me encargo de cuidar a Mía, suerte—dice alejándose
Salgo del hospital, camino rápido al bosque, no puedo simplemente transformarme en medio de los humanos, cuando entro lo hago, comienzo a correr a la manada, está algo retirada de aquí
El aire sale de mi nariz con fuerza, cada musculo de mi cuerpo esta tenso, solo tengo en mente ese objetivo, suelto un gruñido al llegar, me des-trasformo, corro hasta la mansión del alfa, varios guardias me ven pero no hacen nada
Toco la puerta y esta se abre, pero sin decir nada entro, llego al despacho del alfa, me detengo tomo aire y toco la puerta, con un suave golpe, y espero a que digan que puede pasar, y no pasa mucho cuando lo escucho
Abro la puerta, veo a el alfa y beta-mi padre- quien me mira confundido, lo ignoro me acerco lo suficiente, hago una pequeña reverencia, suspiro antes de poder hablar, mi padre se adelante
--¿Qué pasa hijo?--Dice mi padre.
--Podría darme permiso para ingresar a una chica a la manada, al hospital para especificar—digo rápido
--¿Qué?—preguntan confundidos.
--Por favor, alfa ella es mi hermana, está muy herida, mi hermano trata de salvarla, pero esas horribles personas la lastimaron, está muy grave está al borde de la muerte—explico rápido
--Cristian—dice papa cansado --ya hemos hablado de esto, ella está muerta....
--¡No ella está viva!, por favor permítele entrara, así ustedes lo compraban, si no es la dejan ir—este me mira serio
--Está bien, autorizo--dice sonrió, mi padre me mira muy enojado.
--Gracias—digo sonreído
Hago otra reverencia, antes de salir de ahí, salí de la casa rápido, corrí hasta el bosque, hice un salto y me trasforme, comencé a correr de regreso al hospital, podía escuchar las pisadas de mi padre
Al estar cerca vuelvo a mi forma humana, corro hasta el hospital entro y veo a mi hermano, el cual tenía una papeles en la mano, al verme se acerca, respiro hasta llegar, me mira esperanzado
--Cristian, ¿lo lograste?--
--Si—digo sonriendo
Sonríe, firma todo, entra mi padre, mi hermano se queda sorprendido, pero en eso sale unas enfermeras arrastrando a Mía, mi padre la mira y puedo ver que está sorprendido.
--Te lo dije-- Digo, sigo a las enfermeras, la meten a la ambulancia, entro junto a mi hermano, arranca y pasa unos minutos cuando se detiene, se abren las puertas, la sacan de la ambulancia, entran y mi hermano atrás de ellos.
Pasa casi unos diez minutos cuando entra mi madre, mi padre y mi otro hermano, al mirarme se acercan, me abrazan fuerte, mi madre me susurra, "gracias por traer a nuestra pequeña"
Después de unas horas mi hermano sale, está sonriendo, ¿eso es algo bueno no?, se acerca, nos mira pero no dice nada, pasa su mano por su cabello, suspira.
--¿Como esta?--pregunto
--Está bien, por suerte la trajimos a tiempo, si se hubiera quedado un poco más en el hospital hubiera muerto—dice serio
--Quiero verla--pido
--Tranquilo, puedes verla pero ten cuidado con lo que dices-- Asiento.
Caminamos por los pasillos del hospital, recuerdo que cuando Mía se lastimo ella me dijo que odia los hospitales le daban miedo, le prometí siempre estar a su lado, quiero cumplir esa promesa, no me di cuenta que nos detuvimos.
--Es aquí--.
Sonrió, abro la puerta, entro y cierro la puerta detrás de mí, me acerco la veo, es muy diferente, se parece a mama y un poco a papa, tomo su mano la acaricio, me acuesto a su lado, me quedo un rato, hasta que me quedo dormido.
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Destinos
DiversosMía es una chica que es maltratada por sus padres, pero un día todo cambia y descubre que ellos no son sus padres y que ella no es una chica común. Su vida da un giro muy importante y ahora podrá ¿ser feliz? Con su nueva familia
