Regresaban a casa luego del chequeo médico, Danny iba protestado sobre el medio kilogramo que había ganado de peso.
—¡Y es a penas la sexta semana, Steven! ¡Tu hijo me hace engordar con tantos antojos!.– reclamaba él omega.
—Nuestro hijo.– aclaró.– ¡Pero bien que te gusta recriminarme cuando no te doy lo que quieres!.
—En realidad.– musitó Danny.– No me das lo que quiero.– coqueteo él rubio.
Steve se sonrojó por lo mencionado por Danny, tuvo que esconder tal efecto agachando su rostro causando que ese imprudente acto le costara casi haber atropellado a un turista que cruzaba la calle.
—¡Hey! ¡Fijate en él camino, animal!– recriminó él omega por la imprudencia de su alfa.
—¡Entonces no me desconcentres!.
—Yo no he hecho nada.– musitó Danny un poco indignado.
—¿No?
—No, Steve, yo no tengo culpa de que estas hormonas me tenga vuelto loco por, bueno, tu ya sabes, querer tener....– ahora él rubio se sentía avergonzado luego de que hace segundos estaba coqueteando descaradamente.
—¡Diablos señorito!– bromeó Steve tratando de eliminar la tensión sexual del ambiente.
Al parecer casi logró su cometido al escuchar la risa del omega, pero no lo culpaba, claro que lo deseaba tanto como Danny lo hacía pero Malía dejo muy en claro ese punto.
—Malía dijo que si no había tenido complicaciones....
—Pero después de los primeros meses, luego de eso prometo complacerte.– el alfa colocó su mano sobre la pierna de Danny y la simple acción de hacer eso envió miles de sensaciones al cuerpo del omega.
—No estés provocándome, Steven.– regañó.
—Yo no estoy haciendo nada.– sonrió él comandante con aparente inocencia.
—Tengo tres años de conocerte y se lo que....
—Cuatro años, Danno.– corrigió.
—Bien, bien, tu siempre queriendo llevar él control hasta de las conversaciones.
—Cuatro años, once meses y dos días.– rectifico Steve con autosuficiencia.
—¡Wow! Y aún no me he suicidado por soportarte por tanto tiempo.– dijo con sarcasmo.
—Por que me amas.– sonrió Steve como por octavo vez en solo un hora.
—Buen punto a tu favor.– correspondió a la sonrisa de Steve.– Claro que te amo, así de idiotas estoy.– bromeó.
—Eres mi idiota favorito.– tomo la mano de Danny y la entrelazó con la suya.
—Estúpido alfa cursi, ¿que haría sin ti y tus locuras de ninja loco?– confesó el rubio.
—Nada, serías un omega amargado, mas obstinado y tedioso, probablemente estuvieras solo aún, nadie soportaría tus rabietas y caprichos.
—Como quien dice....
—Tu me complementas, Danno, y yo a ti, ambos somos como nuestro equilibrio para mantenernos al margen cuando se le requiere, tu eres lo único bueno en medio de tanto lío, y no sabes lo mucho que me asusta perderte o que ya no me quieras mas en tu vida.– confesó Steve mientras aparcaba puesto a que ya habían llegado a casa.
Ambos se quedaron en el auto por unos instantes más, de un momento a otro pequeñas lágrimas se Deslizaban por las rosadas mejillas del omega. Steve se inclinó hacia su hermoso rubio y limpió aquellas lágrimas que seguían escurriéndose por su suave piel.
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TEMPTATION. >><< McDanno
FanfictionSinopsis. Cada mañana era un sacrificio para Steve contener las terribles ganas de besar los finos labios de su compañero, el poder acariciar la suave y tersa piel de ese hermosos rubio, era demasiada tentación el solo hecho de sentir su respiración...
