Capitulo 12: Una firma, un adios

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Se quedo parada ante la puerta de la casa, con Arthur en sus brazos y Zoe y Martin a su lado.

-¿Entramos? –Zoe miro a su tia con el ceño fruncido

-Si, claro –metio la mano en su bolso en busca de las llaves y cuando las saco, estas cayeron al suelo.

-Toma tia –Martin las recogio y se las entrego

-¿Qué pasa? –Zoe fruncio el ceño

-Nada, no pasa nada –sonrio y se acerco a la puerta, metio la llave en la cerradura y mientras la giraba sentia como su pecho se contraia.

Cuando habia despertado, Jack no estaba a su lado, no estaba ne la cama en la que habian hecho el amor y tampoco estaba en la casa. Probo a llamarle por telefono y el no contestaba, asi que decidio ir a casa de sus padres. Y alli tampoco estaba.

Se sentia como aquella estupida adolescente, siguiendole para que no la dejara. ¿Dejarla? No estaba con ella.

Asi que recogio a los chicos y regreso a la casa.

-Tia –Zoe suspiro y empujo la puerta, despues entro tranquilamente

Las luces seguian apagadas y todo estaba en silencio, asi que Jack no habia regresado. No sabia que era peor.

-Tengo hambre –Martin entro en la casa

Estefanie suspiro y entro cargando a Arthur, cerro la puerta tras ella y abanzo hasta el salon. Martin estaba sentado en el sofa encendiendo la tele, dejo a Arthur a su lado y se dirigio a la cocina, donde Zoe estaba mirando dentro del frigorifico.

-¿Qué vamos a cenar? –Giro el rostro para mirar a su tia

-Filetes –Estef sonrio levemente -¿Me ayudas?

-Vale –se encogio de hombros y saco el cuenco en el que estaba la carne -¿Jack cenara con nosotros?

-No lo se –Estef respondio mientras colocaba la sarten en el fuego.

Cenaron los cuatro solos, en absoluto silencio. Martin veia la tele y Zoe observaba a su tia con cierta sospecha de lo que podia estar pasando.

-¿Te ayudo a recoger? –Preguntoa a su tia mientras se levantaba de la mesa

-No, mejor acuesta a tus hermanos por favor –Estef se levanto de su lugar y comenzo a recoger la mesa, fue hasta la cocina y dejo todo sobre la encimera, se apoyo en esta y cerro los ojos -¿Dónde estas? –respiro aire profundamente y abrio el grifo, comenzo a fregar sumergida en sus pensamientos, rodeada por un profundo silencio.

-Hola –al oir su voz se quedo paralizada, con el plato lleno de jabon entre sus manos, cerro los ojos y solto el aire que habia retenido en sus pulmones.

-Hola –respondio sin girarse a verle, termino de lavar el plato y lo dejo sobre la pila, cerro el grifo, tomo el paño y mientras se secaba las manos se giro hacia el. -¿Dónde estabas?

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