Abrí mis ojos lentamente, ya que tenía una punzada en mi cabeza muy muy molesta, vi que seguía en el sillón, pero no vi ni a Sof ni a Vero, me dispuse a levantarme para ir al baño de mi hab (la hab de huéspedes que decía Vero que era para mi siempre que lo necesitara), tome una ducha caliente que me sentó de maravilla, salí vistiendo un short y una playera larga que parecía que no traía nada por debajo, al no ver movimiento alguno pensé "Creo que lo logre, estas 2 debieron hacer algo más anoche", fui a la cocina con una sonrisa en el rostro para preparar el desayuno, moría de hambre después de lo de anoche, puse 2 vasos de agua con 1 pastilla al lado de cada uno en la barra, para después tomar el mío y beberme la gloriosa pastilla anti resaca, hice un poco de tocino, mis amados waffles, huevos, chilaquiles, ya que estaba terminando siento unos brazos rodear mi cintura, me asuste un poco y me gire enseguida, vi que Sof se acercó a mí depositando un beso en mis labios, ella aún estaba completamente desnuda, yo me quede quieta y con los ojos muy abiertos, vi a una somnolienta Vero salir de su habitación envuelta en su sábana blanca, parecía una diosa griega, nos veía fijamente con sorpresa en sus ojos, yo seguía sujetando la espátula y me aparté de inmediato, solo pude decir un poco nerviosa
- Cariño ven, toma esta pastilla- dirigiéndome a Vero- ya casi esta el desayuno, Sof también hay una para ti- dirigí mi mirada a la pequeña y le di una sonrisa para luego girarme a pensar en lo que acababa de pasar
- Gracias Mila.- Vero se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla- te iras al cielo con todo y ese culo.
- Eres tan estúpida a veces Vero jajaja!, ya siéntate que casi termino.- dije de forma juguetona mientras Sof solo nos miraba con el vaso de agua en su boca.
- No se que seria de mi sin ti Mila!- dijo en forma dramática-, quien me alimentaria con resaca.
- Probablemente alguna de las múltiples chicas con las que duermes- después de decir esto me arrepentí por Sof.
- Camila Collins! bien sabes que yo no traigo a ninguna mujerzuela a mi casa!- se cruzó de brazos como niña pequeña.
- Lo sé, lo sé cariño- le di un beso en la mejilla- ahora a comer que me muero de hambre.
Serví los 3 platos y más al centro, Sof no había dicho absolutamente nada, solo se limitaba a observarnos, probablemente era incomodo para ella, nosotras no es que tengamos tríos seguido ni nada por el estilo, de hecho era la primera vez que lo hacíamos pero ya estábamos acostumbradas a no involucrar sentimientos entre nosotras, eso es lo que Sof no sabía. Me levanté y me dirigí a mi hab, traje otra camiseta larga y se la di a Sof.
- Tranquila Sof, no pasa nada, come que se va a enfriar- dije de manera dulce.
- Si sofi, tranquila, esto no pasa seguido pero si quieres tu y yo podemos tú sabes..- le di un empujón a Vero por debajo de la mesa ya que veía a Sof un poco abrumada.
- Cómo es que pueden estar así de tranquilas y llevar esto tan normalmente?- dijo confundida la pequeña.
- Mira Sof,- llene de aire mis pulmones preparándome para lo que estaba apunto de decir- nosotras somos las mejores amigas del mundo, tenemos una comunicación bastante abierta como te pudiste dar cuenta anoche, nosotras solemos hacer estas cosas cuando ninguna encuentra a una chica y así nos quitamos las ganas, se puede decir que nos ayudamos mutuamente, no involucramos sentimientos, es lo más sano.
- Aunque anoche no fue igual,- intervino Vero que miraba a Sofi con ternura- después de que Mila se desmayo de placer, tu y yo seguimos en mi habitación, y bueno yo, eh yo..
- Entonces fue solo sexo y nada más- intervino Sof en el discurso de Vero, que seguro lo sintió como una bofetada- Muy bien.- tomo un poco de tocino y lo llevó a su boca.
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La vida de Camila
RomanceCamila Collins es una mujer que después de la muerte de sus padres, pasa por una severa depresión donde se enfoca en la compañía y deja su vida de lado. Unos años después, ella debe vivir muchas experiencias para poder encontrar a la chica que llene...
