Capítulo 9

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Capítulo 9 "Atrévete a mi"

Nos encontrábamos al otro lado de la ciudad literalmente. Estábamos bastantes alejadas de la casa de mi jefa. En verdad no tenía idea qué estaba haciendo siguiéndola, pero estoy segura de que hiciera lo que hiciera, algo dentro de mi corazón comenzaba a sentir que Keyla ya no era tan importante como si lo era Bonnibel Glum. 

En aquel lugar la brisa marina hacia que reinara la paz. Posiblemente habíamos manejado una hora y media, por lo que el paisaje de la playa y su vasta extensión nos brindaban un enorme panorama. Al cabo de un rato llegamos a unos departamentos cercanos a la costanera de dicha playa, donde aparentemente mi jefa tenía un departamento de verano ¡Esta mujer realmente estaba forrada en dinero! 

De manera notoriamente maniática, Bonnibel miraba su cartera con cierto nerviosismo, buscando en aquella bolsa una llave que asumo, era la llave del departamento. Al cabo de un rato logramos entrar. 

Era un departamento no muy grande, tenía una cocina americana que daba hacia el comedor y el living. Era bastante cómodo como acogedor, pero por alguna extraña razón, ahora pensándolo bien, sentía que quizás este departamento alguna vez en la vida había sido aquel lugar de encuentros entre Bonnibel y Fionna y me sentí un poco abrumada. ¿No era un poco perturbador llevar a la novia a la casa que compartían con la ex novia? Sí, es cierto. Con Bonnibel no tenemos absolutamente nada, sin embargo, después de todas las cosas que han sucedido me es imposible no pensar en ella de una manera un poco menos profesional que como antes.

- Entonces supongo que aquí estaremos bien ¿No? - Preguntaba la peli rosa con cierto aire nervioso. Comenzó a mirar por los muebles hasta que abrió uno y encontró entre varias botellas, una que realmente llamó su atención - ¿Quieres un poco de espumante? 

- Bueno - Musitó Marceline sin prestarle mucha atención. Por el enorme ventanal se puso a observar el paisaje. Realmente era bello, se podía ver las olas chocar desde lo alto de aquel edificio, sin embargo, a pesar de lo hermoso que era, se preguntaba si acaso Bonnibel era capaz de percibir la belleza de aquel lugar y se sintió mal al notar que aquella mujer estaba tan sumergida en su dolor que no era capaz de notar lo hermosa que era. 

Bonnibel le acercó la copa de espumante y Marceline se la tomó prácticamente de un solo sorbo, posteriormente le confesó a la joven que debía ir al baño, algo no estaba resultando bien.

¡Ni siquiera lo pienses!  No te puede estar gustando tu jefa, es como 10 años mayor que tú, tiene una hija, tiene mucho dinero y lo peor de todo ¡Sigue enamorada de su ex novia! ¡Maldición! ¿Cómo fue que no noté esto antes? Sabía que pasar demasiado tiempo a su lado me iba a provocar este tipo de sentimientos que yo no necesito ahora...y posiblemente nunca. 

La peli negra, presa de sus sentimientos confusos decidió mirar la hora, notó que aún no era tan tarde como devolverse a casa y consideró que lo mejor era volver pronto. Se sentó en el sofá  y procedió a mirar a Bonnibel.

- Bonnibel...no sé exactamente por qué me trajo, pero si no volvemos pronto...Se nos hará muy tarde - confesó Marceline algo complicada.

- Lo sé...pero... - La miró sin comprender a qué se refería - Podríamos quedarnos aquí...

- En verdad creo que no es necesario hacer algo que usted no quiera hacer...me refiero a qué - se incomodó un poco más y continuó hablando - Creo que está yendo muy rápido y yo solo soy la jardinera...¿Entiende?

Bonnibel al escuchar atentamente las palabras de Marceline sintió que aquella novia por contrato le intentaba insinuar que no quería acostarse con ella, y para la doctora esto fue un verdadero bochorno, ya que no la había traído para eso. Era cierto que no podía evitar sentirse atraída hacia ella, debido a que junto a ella se sentía protegida, se sentía segura y sentía que la ayudaba a despejarse de todos aquellos prejuicios que alguna vez había tenido en su vida.

Atrévete a mi (Bubbline)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora