Valentina se despertó con una sonrisa en la cara, tan solo ayer se habia despedido de lo que habian sido los mejores cuatro días viviendo con Juliana. Se estiraba con muchas ganas, casi como un gato que disfrutó mucho sus siesta. Habían sido los mejores días, asi lo describía, cada vez pensaba más que debia vivir con ella. Se llevaban demasiado bien, la tenia a su alcance cuando ella quisiera y ademas que era demasiado tranquilo para ser verdad, eso ella lo valoraba, cada escena juntas se revivia en su mente como pequeñas vacaciones, Juliana haciendo el desayuno, ambas yendo a comprar mercaderia, tardes tranquilas y otras mas movidas, un sonrojo cubrió su rostro, es bien sabido que uno nunca deja de conocer a las personas y quizás Juliana conoció una parte de ella más intima, mucho más, pero la de cabellos claros sabia que tan solo era con ella, Lucho en su vida le habia despertado tanto deseo.
Se levantó, era domingo asi que probablemente todos estarían desayunando incluso a esta hora. Se puso ropa comoda pero sin dejar de verse bien y bajó las escaleras.
-Hasta que vuelves, esta no parece tu casa...- Solto Eva al verla sentarse en la mesa.
-No seas exagerada hermana, tan solo fueron cuatro días...- Contestó Valentina, no iba a dejar que nada le quitara sus " good vibes" mientras se servia un poco de jugo y esperaba que Chivis le trajera su desayuno.
-Se te ve renovada...-Dijo la mujer al lado de Guille, si, Renata ya habia tomado su puesto en la familia, sin ningún pudor, bastante le habia costado a la castaña sacarse a la Mayela de encima como para dejarse intimidar ahora por Eva.
-¡Uff! Ya lo imagino...- Dijo Guille de manera pícara.
- Cuatro dias de puro pecado...- Solto Eva con un tono que ambos hermanos reconocían. Era uno entre amargado y el de no querer reconocer la gracia de algo. Valentina decidió pensar que a fuerza de costumbre, Eva ya comenzaba a aceptar a Juliana o eso quería pensar.
-¿Por que mejor no admites rapido que me extrañaste?- Contestó la menor de la mesa.
-Já.- Dijo Eva tomando de su café.
-¿Y Lucia?-
-Tuvo que atender unos asuntos con Jacobo...- Dijo Guille sin mucho interes.
-El desayuno esta mas agradable...- Eva no pudo evitar decir. Nadie respondió a eso, ya era costumbre que Eva dijera esos comentarios respecto a ellas.
-Iremos al centro comercial en un rato mas ¿Te unes?- Dijo Guille.
-Lo odias...- Dijo Valentina con una risa.
-Debemos ir a ver cosas para nuestro departamento.- Trato de decir el hermano con ánimos. Valentina asintió, no tenia nada mejor que hacer.
Juliana caminaba con una sonrisa boba en la cara, obviamente pensaba en Valentina y claro, le agradecia enormemente a Jorge por darle esos dias su casa, había pasado muy buen momento, su corazón se aceleraba de solo pensar en pasar su vida así con la mayor, su mente no podía evitar pensar en que seguramente no todo iba a ser color de rosas, pero claro estaba que ella podría amar cada aspecto de lo que significara compartir la vida con Valentina Carvajal. Tres días de amanecer y lo primero que ver es su figura recostada al lado de ella, la convencieron de querer repetirlo hasta que se acaben sus días. Obviamente quizas era muy pronto y no era ella precisamente la que realizaba tales propuestas, pero quizas en algún momento le haría saber sus ganas de querer llegar a eso. Su teléfono la sacó de sus pensamientos.
-Lupe...- Contestó.
-¿Compraste lo que necesito? Vente a la casa muy rapido, urgente.- Dijo la voz al otro lado. Juliana miro la bolsa en sus manos y decidió ir lo mas rapido que pudo, no estaba tan lejos, solo habia ido por un mandado, por lo que le tomó poco tiempo llegar.
