La Tarde

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Diana se acostó en su cama boca arriba, puso música a todo volumen y cerró sus ojos. Su día tampoco había sido agradable. Lo primero que había hecho al llegar al colegio fue buscar a su grupo de amigas, tuvo una desagradable sorpresa al enterarse de que dos de las chicas con las que más se llevaba no iban a estudiar con ella ese año. Diana era la única que no sabía de su partida y eso la molestó mucho. Además que su nuevo profesor de matemáticas le daba mala espina, pudo notar como las observaba mientras hacían deporte.
Estaba sola en casa, su hermana, Lili, y su madre habían salido a hacer compras por lo que ella podía poner la música a máximo volumen, aunque en esa ocasión decidió escuchar canciones tranquilas y que la ayuden a relajarse. El cansancio del día se estaba apoderando de ella y en poco tiempo empezó a soñar.
Estaba en el patio del colegio, acostada en césped. A su lado estaba Esteban y su hermana, estaban riendo de un chiste que no había escuchado. Un celular sonó con fuerza, era el de su hermana, Diana reconocería ese tono en cualquier parte. Lili abrió su mochila, sacó su celular y se alejó contestando la llamada. Quedaron solamente Esteban y ella; estaba nerviosa pero le gustaba ese sentimiento. Esteban estaba cayado con la mirada al suelo.
Diana se le acercó un poco sin que él se diera cuenta, tenía su concentración clavada en un par de insectos que caminaban en dirección contraria a ellos.
-¿De qué hablabas con Lili?- Preguntó ella.
-Solo comparabamos respuestas de un deber.- Dijo rápidamente. -Me gusta la forma en la que estás vestida.
Diana notó ese momento que no llevaba en uniforme del colegio, tenía una blusa blanca con el dibujo de un panda y unos jeans negros apretados con orificios en las rodillas. En la vida real nunca hubiera salido puesta esa ropa pero en su sueño se sentía cómoda y alagada por el comentario de Esteban.
-Esteban.- Dijo ella más nerviosa aún. -Ya no quiero esperar más. Yo siento algo por ti y no sé si tú lo sientes igual pero quisiera intentar ser algo más que solo amigos.
Esteban empezó a reír, una risa muy adorable.
-¿Es de verdad?- Preguntó el intrigado.
-Si, pero sé que a ti te gusta Jésica.
-Ella nunca me hará caso y lo sé, tal vez sea hora de salir con otras personas, y creo que acabo de encontrar a alguien.
Diana se sonrojó.
-¿Te gustaría salir este fin de semana?- Dijo él.
-Claro, a dónde.
-Al cine, creo que está dando esa película que tanto querías ver.
Diana estaba muy feliz, por fin se había cumplido lo que tanto esperaba.
Ese momento ella despertó, sabía que todo aquello había sido un sueño pero le había traído una gran felicidad, incluso si nada de eso hubiera ocurrido. Se sintió tonta al recordar su sueño, parecía una chica desesperada por él. Era verdad que Esteban le parecía un chico muy atractivo y además sentía algo por el pero en realidad no lo glorificada como lo había hecho en su sueño.
La fantasía había sido corta pero al parecer la corta siesta había durado casi dos horas. Su familia aún no regresaba, el día iba oscureciendo de poco en poco, había sido un descanso muy reconfortante. Se levantó lentamente y detuvo por un momento la música.
Pudo escuchar algo a lo lejos, un pequeño timbre irritante. Diana tardó un poco en entender que se trataba del teléfono de su hermana, lo había olvidado y alguien la llamaba. Diana caminó hasta la estancia que conectaba a todas las habitaciones, el celular de Lili estaba encima de una mesilla oculto entre sus libros del colegio. Diana tomó el teléfono pero no alcanzó a contestarlo. Ese mismo instante llegó un mensaje.
<<Amiga, Sebastián se portó de una manera muy rara hoy, se me pasó viendo todo el día y cuando hable con él se puso un tanto agresivo. Te dije que él era muy raro, creo que deberían hablar de esto.>> Era de Rebeca, una de las mejores amigas de Lili.
"Sebastián eres un estúpidos." Pensó ella.
Este mensaje era suficiente para que él y su hermana pelearán de nuevo, aveces Diana creía que esa relación no tenía salvación, debían terminar.
Diana empezó a alejarse cuando recordó el trato que había hecho con Sebastián.
"¿Vale la pena?" Se preguntó.
Dudó por un momento y luego desbloqueo el celular de Lili y le escribió a Rebeca.
<<No te preocupes, yo sé que él estaba haciendo eso pero está bien. La verdad queríamos ver cómo conseguíamos tu reacción.>>
Rebeca leyó el mensaje y unos tres minutos después contestó.
<<¿Hablas enserio? Sabes cómo me pongo con Sebastián, no vuelvas a hacer eso.>>
Diana no creyó necesario volver a escribir, borro los mensajes para que no los viera su hermana y dejó el teléfono en el mismo lugar donde lo había encontrado.
Si Sebastián cumplía su promesa ella continuaría ayudándolo con su hermana. No estaba haciendo nada incorrecto, creí ella, solo ayudaba a su hermana a conservar su relación. Aunque sabía que Sebastián podía llegar a ser un novio terrible, también era muy cariñoso y amaba a Lili, aunque a su manera. Diana llamó inmediatamente a Sebastián esperando que no llegará ningún familiar.
-¿Qué sucede?- Contestó Sebastián.
"Ni un saludo, ni nada. Vaya novio que tienes hermana"
-¿Qué tienes con Rebeca?- Diana fue directo al grano.
-¿Qué?
-Acaba de escribir a Lili diciendo que la veías de forma sospechosa.
Diana escucho a través del teléfono como la respiración del joven se agitaba.
-¿Lili lo leyó?
-No, creo que logré convencer a Rebeca que solo estaban jugando. Si de verdad quieres que te ayude debes controlarte... Y quiero ver resultados, ¿Ya has hablado con Esteban?
-Si, ya lo hice.
-¿Ha habido resultados?
-Creo que aún no, pero voy a seguir hablando de ti con él.
-Pues más te vale que esto funcione, o si no debes tener por seguro que Lili no va a querer volver a verte.
Diana cerro sin dejarlo contestar. No quería seguir escuchándolo, se había molestado mucho y no estaba segura la razón de ello.
Regresó a su habitación y volvió a acostarse, intentado recordar el sueño que había tenido de Esteban.

Alas De AngelDonde viven las historias. Descúbrelo ahora