Capítulo 14

22 7 1
                                        

A la mañana siguiente, ya que no era capaz de conciliar el sueño y apenas pude dormir algo, estuve esperando a que Chloe se despertara para poder hablar con ella finalmente.
Yo: Chloe, ¿Estas despierta?
Chloe: Ahora si... (dijo intentando abrir los ojos)
Yo: Tengo que contarte lo de anoche, ya que tenías demasiado sueño y no pudimos hablar.
Chloe: A ver, ¿Qué pasa?
Yo: Mi padre se fue a hablar ayer por el celular...
Chloe: Aja, ¿Y eso es lo tan importante que debo saber? 
Yo: Adivina con quién habló...
Chloe: Sorpréndeme...
Yo: Con Adam, Joseph Adam
Chloe: Estás obsesionada con ese hombre eh.
Yo: ¡No!
Chloe: ¿Y cual es el problema?
Yo: ¿Acabas de escuchar lo que te acabo de decir?
Chloe: Dani, apenas son las nueve de la mañana y yo hasta que no me tome mi café no soy persona...
Yo: ¡Mi padre conoce a ese hombre! ¡Y ese hombre me conoce a mi! 
Chloe: ¿Y lo más lógico no sería preguntarle a tu padre quién es?
Yo: Me ha mentido, dos veces ya.
Chloe: ¿Y tu madre no lo conoce?
Yo: Lo dudo, pero aunque así fuera dudo mucho que me lo diga.
Chloe: Mira, vamos a hacer lo siguiente, nos levantamos, desayunamos, nos duchamos e investigamos, pero primero cinco minutitos más...
Yo: Si...tu duérmete, yo iré a hablar con mi madre...
Chloe: Aja...
Dijo casi durmiéndose,  en ese instante volvió a cerrar los ojos y ya cayó dormida otra vez. Yo me levanté de mi cama y fui a buscar a mi madre, pero cuando salí de la habitación vi a Rubén en el pasillo...
Yo: ¿Que haces aquí parado?
Rubén: ¿Y tú que haces levantada? 
Yo: Tengo que hablar con mamá...
Rubén: No está en casa.
Yo: ¿Y papá tampoco?
Rubén: Ni ellos, ni Andrea...
Yo: ¿A qué hora se fueron?
Rubén: No lo sé, pero ninguno me coge el teléfono.
Yo: Que raro me parece todo.
En ese momento oímos unos pasos muy cerca de la puerta, así que decidimos acercarnos...
Rubén: Alguien va a entrar...
La puerta se abrió lentamente, como en las típicas películas de terror y vimos que un perro chiquito entraba.
Yo: ¿Que demonios hace entrando un perro a nuestra casa a las nueve de la mañana?
Rubén: Que monada. ¿Se habrá perdido?
Yo: No lo sé...
Me agaché y cogí al perro, era un Bichón Frisé y estaba bastante limpió y parecía una bolita de pelo, era una preciosidad. 
Rubén: ¿Nos lo podemos quedar?
Yo: ¿Pero qué dices? ¿Cómo nos lo vamos a quedar? Tendrá dueño o dueña,supongo...
Rubén: ¿Y cómo explicas que haya entrado? ¿Ha abierto la puerta con las llaves de nuestra casa?
Andrea: Lo he traído yo.
Dijo Andrea entrando por la puerta de nuestro apartamento. 
Rubén: ¿Dónde estabas?
Yo: ¿Y por qué has traído un perro?
Andrea: Lo he comprado
Rubén: ¿Has ido a comprar un perro?
Andrea: Es de la perrera
Yo: ¿Lo has robado?
Andrea: Ya os he dicho que lo he comprado.
Rubén: ¿Y por qué has ido a la perrera a comprar un perro?
Andrea: Quería un perro, y ya está, no más preguntas.
Yo: La última, ¿Cómo tienes las llaves del apartamento?
Andrea: Son de papá.
Rubén: ¿A dónde han ido?
Andrea: Al juzgado, he hablado con mamá esta mañana. Chicos, tenéis que estar tranquilos ¿Vale? Todo saldrá bien...
Rubén: Bueno...¿Entonces esta cosita vivirá con nosotros? (dijo quitándome al perro de los brazos).
Andrea: ¿Pretendes echarlo?
Rubén: ¡No!
Andrea: Entonces devuélveme a Cachito.
Rubén: ¿Cachito? Le queda mejor Friski.
Yo: Ni de broma, Copo suena mucho mejor.
Andrea: Ninguno.
Chloe: ¿Por qué habíais tan alto?
Dijo Chloe asomándose por el pasillo.
Andrea: Chloe, ven aquí. ¿Tú que nombre le pondrías? (dijo quitándole a Rubén al perro y dándoselo a ella)
Chloe: Que precioso. ¿Es tuyo?
Andrea: Sí.
Chloe: Tiene pinta de llamarse...Chispitas.
Andrea: No, al final se llamara Copito, Copo es bastante feo, pero ibas bien encaminada.
Yo: Mejor, ala darme a Copito que tenemos que comprarle muchas cosas.
Después de todo el lío del perro, fuimos todos a comprar su comida, su correa y todo lo básico. Luego llegó mamá y nos explicó que ya se habían divorciado y papá ya no viviría con nosotros, aunque no nos dio muchas explicaciones...
Por la tarde decidí preguntarle a solas, sobre ese hombre misterioso...
Yo: Mamá, me gustaría hablar contigo sobre, una persona...
Mamá: ¿Que ha pasado?
Yo: ¿Tú conoces a Adam, Joseph Adam?
Mi madre puso ojos en blanco y luego me miró y...
Mamá: No, no lo conozco, lo siento...
Se levantó rápidamente y se fue, no me dio tiempo a responderle, así que esperaría a ver por qué mis padres me ocultaban su identidad...

Cambio de vidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora