Recostada en la cama, Chara disfrutaba la música de su móvil para así hacer más llevadera el poco tiempo de descanso ante el inevitable regreso del colegio.
Tan sólo pensar eso le daba dolor de cabeza. Odiaba el lugar, no sabía si era por la mala racha de notas que siempre tuvo o por la no tan buena socialisaión que tuvo con sus compañeros de clase. Solo sabía algo, que su venida era inevitable y que tendría que ir obligada con Frisk, ese pequeño niño que aún que la aya ayudado mucho anteriormente eso no significaba nada. ¿O si?... El dio parte de su alma, ella lo sabía, estaba consciente de que él paso por un terrible dolor en todo momento...
Tocaron la puerta. Dicho acto hizo que ella saliera de sus pensamiento. Rápidamente aviso que ya abriría la puerta, pero eso no bastó para calmar ala persona que seguía tocando la puerta sin parar. Molesta y apunto de estallar salto de su cama para luego ir descalza en dirección a la puerta. El suave y calmado golpe que antes recibía la puerta cambió a uno más frenético y fuerte, por instante en su mente pensó que la puerta llegaría a romperse, por suerte eso no pasó. Estaba apunto de estallar en rabia, no le gustaba que le hagan recodar algo por más de una vez. Ya con las pocas barreras de cordura que le quedaba abrió la puerta. Frisk estaba frente a ella, no tenía un buen aspecto: la piel estaba pálida, estaba transpirando fuertemente y al parecer estaba sudando frío. Posiblemente algo lo habrá asustado. Chara estaba apunto de preguntar pero fue rápidamente interrumpida por Frisk:
— ¡Se fue! — gritó Frisk en un tono que combinaba miedo y paranoia. Chara no entendía lo que pasaba y solo se digno a responder con una cara de duda. Frisk se quedó en silencio, como si esperaba un comentario o algo por parte de Chara — ¡Se fue la luz!.
— ¿Y?
— ¡¿Y?! ¡Se fue la luz y sabes como me pongo cuando no hay, TENGO MIEDO! — se notaba el miedo en cada aspecto de Frisk: la forma paranoica que presentaba cada acción y palabra, su sudor que empapo su rostro — ¡¿Puedo entrar?!.
Chara empezó a musitar con la boca, dando haci a entender que estaba pensando la reciente propuesta de Frisk. Al cabo de unos segundos ya estaba lista la decisión y aún no le gustara tenía que hacerlo. Bufo fuertemente.
— Pasa — dijo secamente para luego abrir completamente la puerta y mover la cabeza en dirección a su cuarto.
— ¿Encerio? — pregunto confundido. Frisk no sabía que estaba pasando, esa no era la Chara de siempre - ¿Tienes fiebre o algo? - bromeó Frisk.
Chara no soportaba ese pequeño aspecto de Frisk, siempre bromista incluso en el peor momento, pero como también lo detestaba también lo admiraba: esa tranquilidad en el peor momento, su facción en constante felicidad y... . ¡¿POR QUÉ ESTA PENSADO EN FRISK?!, rápidamente para dejar de pensar en él, Chara le metió un pequeño golpe en la cabeza.
Al solo tacto del golpe Frisk se quejo. Pero lo único que no sabía era que ese golpe fue para dejar de pensar en él y no por las tonterías que hizo (la pequeña broma que dijo recién).
Chara lo dejó pasar pero le dio una condición a Frisk antes de entrar: "quedate callado, quieto y sobre todo no me mires". Las reglas aunque algo estrictas y raras, Frisk acepto.
Chara sabía de la exageración que implantó en las reglas, pero, esa exageración era para dejar de pensar en Frisk. Sabía que si seguía así podría llegar a sentir... ¡MEJOR LAS HAGO MÁS ESTRICTAS!, se dijo así misma Chara.
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Frisk estaba sentado en una esquina de la habitación. Pensó que Chara no podía ser más cruel de lo que ya era, lo dejó en la esquina viendo ala pared ¡Ala pared!. No hay nada más aburrido que eso. Cansado de todo por lo que estaba pasando, Frisk se paro de golpe y se dirigió donde estaba Chara. Chara no se percató de nada, estaba echada boca abajo y escuchando muisca, pero todo eso cambió cuando se percató que Frisk se salió de su zona de castigo.
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Determinado a Amarte
FanfictionDemonio, asesina, monstruo sin corazón, esos fueron los términos que recibió Chara en toda su vida. Formó un nombre, un nombre con bases: determinación, sadismo y locura asesina. Logró intimidar a todo tipo de monstruo con su nombre, pues su nombre...
