capítulo 1

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Pov naradora

Ya estaba amaneciendo, el sol salía anunciando un nuevo día. Una rubia despertaba con el sol alumbrado su rostro.

Con molestia se remueve entre las  viejas cobijas, la rubia no quería levantarse quería seguir durmiendo, pero eso pensaba su despertador sonando para decirle que tenia que levantarce si, o si ; se lo abría prometido a ella misma tenía que ser fuerte y no quedarse atrás.

Ella se aría fuerte por su abuelo a quien tanto quería, aunque le ocultarla cosas no dejará de quererlo, porque el fue el único que la quería en esta aldea , además de los Ichirackus quienes le dieron comida cuando nadie más quería darle.

Con mucha pereza naruko se levantó de la cama y camino hacia el cuarto de baño, se dio una ducha rápida, se puso su típico mono naranja que le gustaba, más por que se lo regaló el viejo. Se acomodo el pelo para que se viera corto.

La pequeña naruko tenía diez años, y hace un par de años atrás entró a la academia ninja, le parecía aburrido la teoria, porque todo lo que avanzaban ya lo sabia y aparte no servía mucho en el campo de batalla ¿Cómo lo sabía? Pues el tercero desde los siete años llevaba libros para que estudié, un que al principio no sabía leer pero el Tercer Hokage como su abuelo enseñó a Naruko con mucha paciencia, aunque era aburrido en palabras de la rubia al principiof pero se acostumbró al pasar el tiempo; eso la llevó a aburrirse en las clases. A parte de la lectura también enseñó a escribir, la rubia con entusiasmo absorbió como esponja todo lo enseñado.

Ahora se estaba dirigiendo a la laguna cerca de su casa para entrenar o simplemente divertirse, jugar con el agua y practicar el control de chakra.

Llegando a su destino se puso a subir un árbol sin las manos teniendo en cuenta que casi era imposible para un civil ,pero para un ninja no, se había concentrado demasiado por lo que no sintió cuando su amiga había llegado.

??.-Naruko-chan!!- dijo en tono alegre cerca del oído de Naruko, asustando a la rubia y haciéndole gritar como loca.

Naruko.- AHHH!!!!- grito con fuersa— No me hagas daño te doy ramen! Y si quieres a un alma te doy la de Hinata.

Terminó la oji-azul para luego escucharse una pequeña carcajada de parte de una oji-perla, atrayendo la atención de la rubia.

N.-Hinata me asustaste. - dijo ya mas calmada. - no me llames naruko, soy naruto ¿cuentas ves es te lo tengo que decir? - dijo viendo a todos lados para ver si no había nadie

H.- ¿Eh? ¿Hablaste? — dijo fingiendo no haberla escuchado y reírse bajo.

N.- No , nada.... y que te trae por aqui ? - pregunto centrándose en el suelo, y analizando la respuesta que daría.

1. Que sólo quería pasar el tiempo con ella.
2. Aburrimiento en casa
3. Quería hacerle una broma a alguien ( se le pego de naruko)

H.-suspira -padre quiere que pelee como hanavi - dijo desanimada -y... los ancianos me dijeron.. que si no mejoraba hasta la graduación me van a poner el sello maldito de mi clan -dijo un poco triste - ¿Quieres practicar con migo taijutsu? - cambio de tema rapido para no seguir hablando de eso que tan triste la ponía.

Se quedaron practicando hasta que se hizo un poco tarde , después se pusieron a jugar, terminado eso se fueron a sus respectivos hogares, caminando a su casa fue recordando como había conocido a hinata.

~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*

Naruko e Hinata se habían conocido a los cinco años, justo en la semana que echaron a naruko del orfanato, naruko defendió a hinata de unos niños más grandes que ella, los cuales arremetieron contra la rubia, Hinata quería agradecerle a Naruko pero su cuidador la encontró antes de llegar a ella. Luego de prácticamente ser arrastrada lejos de la rubia, se quedó con la duda. "¿Quién era ese niño?"

Después de lo ocurrido Hinata lo había estado persiguiendo a todos lados, cada que podía, cual yandere-chan y cada vez que se encontraban frente a frente Hinata entraba en pánico y corría lejos del rubio, eso  ponía triste a Naruko. Estuvieron en ese rol durante medio año.

Hasta que un día la pequeña Hinata se armó valor para ir a hablar con la rubia. No salió como esperaba, pero por lo menos logró tener un poco más confianza.

Entre tartamudeos y risas escandalosas se entendieron, poco, pero se entendieron. Y así transcurrió esa secreta amistad, con citas clandestinas por parte de la oji-perla, y con amorosas bienvenidas de parte de la rubia.

En una ocasión Hinata se encontraba en casa de Naruko, donde obtuvo una visita inesperada de su abuelito, con una enorme sonrisa abrazó a la rubia la cual devolvió el abrazó con fuerza.

Hiruzen.— Naruko-chan ¿Cómo as estado?—. Pregunto Hiruzen sin darse cuenta la presencia de Hinata, la cual casi se atraganta con la fruta que estaba comiendo. La sorpresa de ver al tercer Hokage saludar a la pequeña rubia con tanta familiaridad era raro en cierta manera.

El hecho de tener una nieta escondida, hacía imaginar una infinidad de pensamientos mal formulados. Lo cual la rubia tubo que aclarar las cosas para la mente de la oji-perla.

Desde ese día Hinata, debes en cuando, usaba ese "apodo" para molestar a la rubia. Sin saber que lo que en verdad significaba.

secretos escondidosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora