capítulo 7

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Pov Narradora .

Era un día normal en la aldea oculta entre las hojas, un día común, un día en donde sus vidas eran pacíficas.

En este día se encontraba al rubio en el suelo magullado y con una oji-perla al lado sacudiendo para despertarlo.

Los dos muchachos minutos antes se encontraban practicando Taijutsu, pero la Hyuga se encontraba muy distraída.

Y en uno de los puños suaves cargo mucho más chakra de los normal, el cual al impactar con el rubio, lo mando a volar hasta estrellarse contra un árbol y perder la conciencia.

Y es en este punto donde estábamos en el inicio.

Hinata movía al rubio para que abriera los ojos, con lágrimas acumulandose para salir, la Hyuga vio como los párpados se abrían dejando ver unos ojos azules.

Hinata. - pense que habias muerto, me asuste tanto, lo ciento — dijo con los ojos vidriosos a punto de llorar.

Naruto .-Tranquila, tranquila Hina-chan, no pasa nada — decia el rubio a la oji-perla — estoy aquí vivo no te preocupes.

Hinata. - estaba distraída, no se como puse tanto chakra, enserio lo siento — dijo la Hyuga untando sus dedos índice en señal de timides.

Naruto.- estoy bien, mirame no tengo nada — extendió los brazos  de par a par en señal de demostrar estar bien.

Hinata .- que alivio que estés bien me asusté mucho — dijo secándose los rastros de pequeñas lágrimas.

Naruto .- estas mucho más fuerte que la anterior vez, así se hace Hinata — dijo la ribia con una sonrisa grande.

Hinata.- ¿Enserio? Lo dices de verdad Naruto-kun— la oji-perla preguntó con lo ojos brillando de esperanza.

Naruto .- claro que si Hinata, ¿Por que mentiría? — preguntó sonriente.

Hinata. - gracias, estoy mejorando gracias a ti Naruto-kun — esa afirmación le causó calidez  a la ribia — gracias a tu fuerza de voluntad, a tus ganas de no rendirse me han inspirado tu me enseñaste mucho y te estoy agradecida por todo lo que me has enseñado en todo este tiempo que fuimos amigos — decía la oji-perla en tono de alegría y tristeza a la vez.

Naruto.- no es mucho lo que yo hice Hinata, tu me enseñaste más a mi  — responde la pequeña rubia con una sonrisa — y seguiremos mejorando para ser los mejores en todo.

Hinata .- si lo seremos Naruto....kun — la duda se percibía en la peli-azul.

Naruto. - por que lo dices así Hina-chan — la rubia se sentía confusa por la actitud de la Hyuga, sentía como si esas palabras fueran una especie de despedida — estaremos juntos, seremos fuertes e invencibles quiero que estemos ahí uno para el otro si?

Hinata sentía como cada vez más se le apretaba el corazón, ver al rubio de su amigo con sus ojo brillantes de ilusión, no quería prometerle nada por que sabe que no lo cumplirá.

Pero quería verlo feliz, así que decidió darle una ilusión y prometer algo que sería imposible de cumplir, no por su condición actual, pero tal vez en un futuro si o eso espera.

Hinata. - si juntos Naruto-kun — la peli-azul dijo bajito como un ratoncito.

Naruto.- ¿Lo prometes? — preguntó con los ojitos de cachorro tratando de no recibir una negativa como respuesta.

Hinata.- lo prometo — dijo con una sonrisa forzada.

Naruto.- ¿Por el meñique? — Volvió preguntar la rubia. La Hyuga estaba sorprendida y trataba de no llorar allí mismo.

Hinata.- si, por el meñique prometo que estaremos juntos y nos protegeremos — la oji-perla sentía cada vez más apretado su corazón.

Después de la promesa echa con el dedo chiquito de la mano entrenaron un rato más y luego se encaminaron hacía sus casas.

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Pasaron días desde esa conversación, ahora nos encontramos en otro encuentro de la Hyuga y Uzumaki.

Nos encontramos en una cómica escena con el rubio arrastrándose por el suelo como trapo agarrando el pie de la oji-perla e hinata con botes de ramen instantáneos en las manos y una expresión seria.

Con el objetivo de asustar a la rubia murmuró cosas como quemar, o destruir el ramen.

Hinata. - bien , creo que eso es todo, aunque... faltan los de edición limitada.— los ojos pelerlados se dirigieron a la rubia mirándola con reproche.— Dame.

Naruto. -pero eso son todos , no me dejaste nada — se defendió el rubio fingiendo indignación por la acusación de su amiga.

Hinata.- no es cierto — dijo con un tono amenazante — no sabes mentir, damelos antes que yo vaya a buscarlos y haga una fogata con ellos — en ese instante la oji-azul se los entregó por la amenaza de la oji-perla.

Al ya tener toda la comida instantánea pensó en como hacer para que su amigo, no dejara de comer su comida favorita y a la vez balancear con comida nutritiva.

Hinata.-Bien, no quemare el ramen, pero haremos un trato — con esas palabras pudo tener la total atención de la rubia. Los ojos del moreno se iluminaron — tendrás que comer ramen saltando dos días  ¿entendido? Los días restantes comerás comidas nutritivas — la oji-azul asintió frenéticamente.

Naruto. - sisisisi si, lo hare no te preocupes — saltando de alegría y haciendo danzas raras hizo reír a la oji-perla que se sentía muy cómoda en ese lugar, era mucho mejor que su casa.

Hinata. - bien entonces ¿trato? —pregunto extendiendo su mano hacia la rubia con el dedo meñique levantado.

Naruto. - si obedecere en todo — dijo alegre también dando su dedo meñique de su mano.

Hinata.- Es una promesa que cumplirás ¿No?— preguntó observando la montaña de ramen. Sabiendo muy bien que la rubia no rompe sus promesas.

Naruto.- es una promesa Hina-chan— sello esa promesa con una brillante sonrisa.

Estaba tan cómoda que no quería que llegará la hora de irse se arrepentiria de llegar a casa.

Después que la rubia terminará su ramen, salieron rumbo a comprar pero antes se transformaron en civiles normales y compraron muchas cosas almacenandolas en pergaminos, el dinero no faltaba así que compraron también algunos dulces, y por causas del destino tuvieron que encontrarse con sus compañeros de academia.

Un encuentro no muy agradable a decir verdad.

secretos escondidosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora