Capítulo 15 - Visitas - parte 1

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Ken estaba en su cama volando de fiebre, mientras su madrastra Alejandra le estaba colocando un  paño de agua fría en la frente para que le bajara la temperatura, cuando la puerta de la habitación se habría.
- ¿Mamá? -
La mujer miró a la persona que había entrado al cuarto.
- Gustavo -
El joven se acercó y miró a su hermanastro.
- ¿Cómo anda? -
Se sentó en la cama tomando la mano de Ken.
- ¿Llamamos a Padre? -
Y enseguida la voz afónica de Ken se escuchó.
- No, no lo  llamen - Ken lo decía mientras intentaba levantarse de la cama.
- ¡No! -
Los dos hablaron al mismo tiempo; al ver que Ken intentaba levantarse. Pero Ken todavía aturdido por la fiebre seguía diciendo.
- No lo llamen… él está  trabajando… - mientras lo decía con la respiración agitada
- iré  al médico… haré  lo que quieran… pero -
Mientras lo decía en sus ojos se podía ver la angustia que sentir, ya que algo en él le decía  que si llamaba a su padre esto empeoraría. Al ver la angustia que Ken mostraba su hermanastro lo tomó de los hombros y contestó.
- Ok … no lo llamo pero -
Y mientras se lo decía lo volvía a recostar nuevamente en la cama.
- Mamá llamara al médico y no te negaras  -
El hermanastro lo miraba para ver como reaccionaba por lo que le había dicho y al notar que aceptaba lo que le decía sonrió. Al ver que Ken acepaba Alejandra se levantó, pero su hijo la freno y le dijo.
- Mamá  quédate… yo  lo llamo -
y  así el hermanastro salió de la habitación mientras Ken se acostaba en forma fetal.

Capítulo  15 - Visitas  

El médico salía de la residencia de Kain, mientras en la puerta de la entrada se encontraba Gustavo para despedir al doctor.
- Gracias, doctor -
- Sólo hago mi trabajo -
El médico estrecho la mano del joven y se fue no sin antes decir.
- Que haga reposo mínimo 3 días, la angina que tiene no se recuperara si no hace  reposo -
El joven movían la cabeza en forma de afirmación, mientras le contestaba al médico.
- Sí, doctor … -
Los dos se dirigieron a la puerta de la casa y lo despidió, después de cerrar la puerta de la casa vio a su madre  bajar las escaleras por lo que le pregunto.
- ¿Cómo está  ?-
Mientras se dirigía junto a su madre ella le contestaba.
- Ahora duerme … en 4 horas tiene que tomar el medicamento -
Después de bajar las escaleras se dirigió a la cocina mientras su hijo iba detrás de ella.
- El médico dijo, que si lo hubiéramos llamado antes … no estaría así … -
Lo decía suspirando mientras se apoyaba en la mesada de la cocina.
- Luciano  no volverá hasta el miércoles … estamos los dos solos -
El joven tocó a su mamá del hombro y le dijo.
- Somos dos mamá … podemos cuidar de él … ahora descansa que yo me quedo -
Al terminar de decir eso los dos se abrazaron, después Gustavo salió de la cocina y subió  al cuarto de su hermanastro. Abrió la puerta y lo vio acostado de la misma forma como lo habían dejado después de que se fue el médico, acostado boca arriba con el rostro mirando a la pared, entro a la habitación cerró la puerta y se sentó en la silla del escritorio que se encontraba cerca de la cama y lo tocó la frente de Ken.
- Mmmm…- gremio Ken al sentir que alguien lo tocaba.
- Shhhh… ya, ya  … -
Eso  hizo que Ken ese volviera a dormir, Gustavo miro a su alrededor y noto el mp3 de su hermanastro, lo tomó y se lo colocó en uno de los odios y oprimió play, cuando la música  empezó tomo un libro y antes de leer, tocó de nuevo a Ken y noto que seguía dormido así que empezó a leer.
- Si, que  estas tenso -
Lo decía mientras movía una página de su libro.

--- Domingo en la mañana ---

El auto de la Familia Bentto llegaba a una mansión muy imponente a las afuera de la zona  residencia del centro de Madrid, mientras el auto se estacionaba en la puerta y el chofer salía del automóvil para ir a abrir la puerta de la limusina, uno de los integrantes abordo de la limusina recibió un mensaje.

[12/12 10:45] Piti: cuando  volvéis???, Mi madre me sofocar  ... Piter

Eso género una risa al  morocho, mientras salía del auto respondía el mensaje de su amigo en su celular. Cuando la voz de su hermano sonó.
- Matt… deja  el celular -
Haciendo que el menor, lo mirara y le contestara mientas volvía a poner los ojos en el celular.
- Lo siento … pero no puedo … estoy hablando con Piter de un negocio -
Y mando de enterado el mensaje.
- Pero ya  está -
Subieron la escalera y un ama de llaves les abrió la puerta.
- Bienvenidos … amos  … su padre y su hermano ya están en la casa -
Los dos sonrieron y Matt guardo el celular, mientras se cerraba la puerta atrás de ellos. Dentro de la mansión se mostraba un hermoso Hall de entrada, todo cubierto de mármol  blanco y con esculturas de la época clásica que decoraban el lugar, enfrente de ellos dos unas escaleras en “u”, con una alfombra bordada en ellas y la entrada al segundo piso.
La ama de llaves se colocó delante de ellos para indicarles con su mano que la siguieran, la cual los llevo en dirección del comedor el cual era el típico del palacio de Luis  XV, al estilo de Luis XV, las paredes cinéticas y con su paneles altos todos de un color pastel celeste y dos puertas, una que llevaba a un jardín de invierno y la otra a la sala principal de donde  ellos venían, la mesa era de madera con mármol y adornos de flores en color dorado, la silla al mismo estilo de Luis VI con una alfombra azul con unos adornos en color dorado.
- ¡Padre! - reclamó uno de ellos al verlo.
- Hijos … siéntese -
Dándoles una orden y los dos chicos se sentaron.
- Su hermano ya viene -
Les informaba mientas tomaba una galleta; al mismo tiempo que su padre hacia eso dos figuras aparecieron detrás una puerta.
- Hola - dijo el morocho que apareció atrás de una mujer.
- Hola  - dijeron los dos chicos que estaba sentados en la mesa.
- ¡Qué  cara tiene ! -
volvió a decir el que habían llegado ya que noto quien sus hermanos tenían unas caras de  cansancio, cuando el mayor de los dos respondió.
- Pues ... fuimos a una fiesta … para representar a la familia … cosa que tu no hiciste … ¿O sí? -
Matt que miraba sin decir nada observo a la mujer y sonrió.
- Hola, Estela -
le dijo Matt a la señora de cabello marrón, la cual le respondió el saludó amablemente con una reverencia.
- Lo de siempre … ¿ no joven ? -
Mientras acomoda unas cosas en la mesa.
- Si por favor … lo mismo de siempre -
Y sonrió, la mujer le había preparado una infusión de té negro con canela y se lo dejo todo  cerca de él y para su hermano dejo otra tetera con solo té negro, mientras le servia les preguntó.
- ¿Cómo están mis nenes ? -
Matt que estaba oliendo la infusión contestó.
- Los dos, están bien … debo retarlos un poco pero bien -
Al terminar de decir eso la voz grave de su padre sonó.
- Hablando de eso … cuando vuelvas … dile a mis ahijados que vengan a verme a la  oficina … -
Lo decía mientras tomaba la taza de café.
- Dado que desde que se fueron, no son capaces de ver a su madre  -
Tomo el café y pronunció.
- Como siempre … excelente café Estela … -
Estela sonrió y dio la orden de que sirvieran la comida, y enseguida se escuchó la voz del padre nuevamente decir.
- Se entendió… Matt -
Este que estaba tomando su infusión sólo movió la cabeza en forma de afirmación y bebió su té.

Aprendiendo a ser AmadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora