27 - marcas sin sentido

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27 - Macas sin sentido
------ en un motel ------

Mire su miembro -Aaaahhh- Abro la  boca recibiendo su miembro augusto lamiendo -mmm -
Lo saca  para lamer desde sus testículos hasta la punta como si fuera una paleta.

Robert tomaba el miembro de aquel joven como si fuera un manjar son miedo a que acabe en su boca , aquel joven ve eso y gime de placer 
Mmmmm.... ahhhhggg~ Miro  pícaro - -Mmmm si ~al ver como robert está tan entregado , el joven mete dos dedos en el interior de robert que  hacía sobresaltar y empezar a mover su cadera por la excitación
en busca de placer quería tenerlo adentro -Mmm~
el rubio  lo vio y sonrió  acarició el pelo  y su cabeza  , de repente  sintió como su  seme sale para llenar su  boca.

A Cabo y sale  de  él mientras lo empiezo a limpiar  y tocar  todo su cuerpo , el  rubio toma un brazo a robert y lo levanta para tocar cada parte de su cuerpo y lo sube a la cama donde entra de una al interior de Robert
-Mmmm aún estás  húmedo- susurrar para  que sintió  como le doy con toda- serás míos - dijo el rubio al pelilargo  mientras seguía montanos una y otra vez


-Ahhh ...- dijo robert  que era  embestido por joven.

--- en la casa de los Iluminati-------

La luz suave de la tarde se colaba por las cortinas, envolviéndolos en una atmósfera cálida y dorada. Sus miradas se encontraron, y en ese instante, todo lo demás pareció desvanecerse. El mundo fuera de esas cuatro paredes ya no importaba; solo estaban ellos, juntos.

Ella acarició su rostro con ternura, trazando con sus dedos la línea de su mandíbula mientras él cerraba los ojos, disfrutando de la sensación de su piel. Sus cuerpos se acercaron lentamente, como si fueran dos imanes que no podían evitar atraerse. El ritmo de sus respiraciones se sincronizó, creando una melodía suave y constante.

Él inclinó la cabeza para besarla, un beso lento y profundo, lleno de promesas no dichas. Sus labios se exploraron con la familiaridad de aquellos que se han amado por mucho tiempo, pero con la chispa de un deseo renovado, siempre presente. Sus manos comenzaron a recorrer sus cuerpos, trazando cada curva, cada músculo, con devoción y suavidad.

El tacto se volvió más intenso, pero siempre con un cuidado implícito, como si cada caricia fuera una forma de decir "te amo". Ella dejó escapar un suspiro cuando sus labios se deslizaron por su cuello, sintiendo su piel arder bajo el contacto. Los pequeños gestos—una mirada, un roce de la mano, un susurro al oído—eran tan importantes como el acto en sí.

Cuando finalmente sus cuerpos se unieron, lo hicieron con una naturalidad que solo podía venir de la confianza plena, de una conexión profunda que iba más allá de lo físico. No era solo pasión, era amor, un amor que llenaba la habitación, el aire, cada rincón de sus almas. Se movían en armonía, como si hubieran sido hechos el uno para el otro.

Y en ese momento, no había palabras. No hacía falta. El lenguaje de sus cuerpos, el roce de su piel, los suspiros entrecortados, decían más de lo que cualquier palabra podría expresar. El tiempo se detuvo, y por unos minutos, solo existían ellos dos, en un universo construido por el deseo y el amor que compartían.

Cuando el momento culminó, permanecieron en silencio, abrazados, sus corazones latiendo al unísono. No era necesario decir "te amo". Lo sentían en cada latido, en cada respiración compartida.

----------casa de la mamá de Ken --------------

Los gemidos apagados de Ken se escuchaba lo había dejado todo el finde con las esposas y el consolar en su ano.

La puerta se abrió y vio el espectáculo que estaba tan manchado por su semen que daba placer tocarlo.

Ese finde lo había violado tantas veces que ya no sabía . Había jugado con su mascota y mostrado quién manda. Y lo mejor de todo esto era que faltaba poco para que esa fecha sea ... Ese día 18 de marzo iba a ser inolvidable.

Aprendiendo a ser AmadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora